El presidente de la Ciudad Autónoma de Melilla, Juan José Imbroda, lanzó un contundente mensaje al Partido Socialista durante su última intervención pública, en la que cuestionó abiertamente el papel que ha desempeñado el PSOE en la defensa de los intereses de Melilla. “Vamos a pensar en todo y digan una cosa, una sola cosa que haya hecho el PSOE, solo ellos, por primera vez para beneficio de Melilla. ¿Una?”, preguntó Imbroda, de forma retórica, al inicio de un discurso en el que criticó la falta de medidas concretas impulsadas por el Gobierno central en favor de la ciudad.
Ello, al ser preguntado acerca de cómo se afronta la pérdida de la bonificación del 50% de las cuotas patronales a la Seguridad Social en este año 2026, tal y como recoge el Plan Integral del Gobierno para Melilla, presentado en octubre de 2022.
El presidente melillense centró buena parte de sus críticas en esta circunstancia de las bonificaciones a la Seguridad Social que, hasta hace poco, beneficiaban al tejido empresarial y laboral local. Imbroda recordó que esta bonificación del 100% fue diseñada en 2004, con el Gobierno de Aznar, para asegurar que el 40% del beneficio llegara directamente a los trabajadores y el 60% a los empresarios, estableciendo un modelo más justo en el reparto de incentivos. “Nosotros obligamos y exigimos que el 40% fuera para los trabajadores. No era para los empresarios”, recalcó.
Sin embargo, lamentó que esta medida fuera retirada por el Gobierno, al considerar que se impuso una lógica favorable al capital. “Ellos piensan que como está mezclado con el gran capital, las empresas van a beneficiar a los empresarios y hay que quitarlo”, denunció. Según Imbroda, el Ejecutivo terminó eliminando la bonificación “porque beneficiaba al más débil”.
El presidente no escatimó palabras al calificar las consecuencias de esta retirada. “No tienen derecho a esa bonificación los trabajadores discontinuos. Es decir, van contra los intereses de la parte más débil”, afirmó, subrayando que la medida dejó sin cobertura a colectivos especialmente vulnerables en el mercado laboral melillense.
Sus declaraciones se producen en un contexto en el que el tejido empresarial de la ciudad ha mostrado una mezcla de prudencia e incertidumbre de cara al futuro. La Confederación de Empresarios de Melilla (CEME), en una reciente intervención pública, reconocía que encara 2026 con “una mezcla de ilusión y prudencia”, en parte por los cambios normativos que han afectado al entorno económico local.
Piden la dimisión
Durante su intervención, Imbroda también respondió con firmeza a las voces que han pedido la dimisión de su consejera de Políticas Sociales y Salud Pública, Randa Mohamed. “¿Quién tiene autoridad moral para decirme, a mí, aquí, a nosotros, que dimita una consejera que está trabajando bien? No tiene ninguna autoridad moral. Ninguno de ellos”, afirmó en tono tajante.
El presidente insistió en que la consejera “lo está haciendo muy bien” y reiteró su apoyo. “Apoyo a mi consejera", dijo, reforzando su confianza en ella y en su gestión. Las palabras de Imbroda llegan después de varios episodios de presión política y mediática hacia Mohamed, a quien sectores de la oposición han cuestionado por el problema con la empresa Alvalop.
En ese sentido, recordó lo que sucedió en el anterior Gobierno CpM-PSOE cuando agentes de la Policía Nacional entraron en la Ciudad Autónoma en busca de documentación dentro de la llamada operación "Santiago-Rusadir" que acabó con varios exconsejeros cepemistas en prisión preventiva. "Ahí no dimitió nadie. Qué poca vergüenza", comentó.
La dureza del discurso de Imbroda refleja el ambiente político tenso que se vive en Melilla, donde los efectos de las políticas nacionales han generado una fuerte contestación por parte del Ejecutivo local. Las fricciones entre el Gobierno de la Ciudad y el Ejecutivo central parecen lejos de calmarse, especialmente en un momento en el que la economía local busca certidumbres y el clima social exige respuestas claras.








