El presidente de la Ciudad Autónoma de Melilla y líder regional del Partido Popular, Juan José Imbroda, acusó este viernes a Coalición por Melilla (CpM) de mantener un discurso basado en la confrontación religiosa y étnica. Lo hizo en una rueda de prensa en la sede del PP para valorar lo ocurrido en el último Pleno de la Asamblea, celebrado unas horas antes y que estuvo marcado por un fuerte enfrentamiento político entre ambos partidos a raíz de la concesión de honores y distinciones.
Imbroda no escatimó críticas hacia Coalición por Melilla (CpM) durante su comparecencia. El presidente de la Ciudad Autónoma aseguró que la formación liderada por Mustafa Aberchán “no se ha movido un milímetro desde el año 2000” y que su discurso sigue fundamentado en “la división entre blancos y negros”.
“He presidido muchos plenos durante años y hoy me he dado cuenta de que CpM continúa exactamente igual que hace más de dos décadas”, afirmó. Según Imbroda, los posicionamientos del partido no responden a una estrategia política basada en el bienestar común, sino en crear una brecha cultural y social entre los ciudadanos melillenses.
“El discurso de CpM es blancos contra negros o negros contra blancos”, insistió. En su opinión, se trata de una táctica sostenida en el tiempo que, lejos de contribuir a la convivencia, genera un clima de tensión constante entre comunidades. A juicio del presidente, la intervención de CpM en el último Pleno fue “sangrante” y recordó a los primeros años de la formación.
El líder del PP melillense también acusó a CpM de haber boicoteado tradicionalmente actos institucionales organizados por gobiernos populares, como las cenas de ruptura del ayuno o iniciativas interreligiosas. “Cuando nosotros hacíamos actividades ecuménicas o encuentros entre religiones para hablar de paz, ellos no querían participar, porque no les interesa”, declaró.
Imbroda afirmó que CpM “necesita crear una ruptura entre dos bloques en Melilla” para mantenerse políticamente. “Esa es su política. Si no es capaz de generar ese rompimiento, están perdidos, porque no tienen otro discurso. No saben hacer otra cosa”, sostuvo.
Durante su valoración, Imbroda evocó también la etapa de gestión de CpM al frente del Gobierno local. “Cuando estuvieron en gestión hace cuatro años, pasó lo que pasó. Y lo que va a pasar, será todavía peor”, advirtió, en clara alusión a la operación Santiago-Rusadir. En su opinión, lo que persigue CpM no es una política de progreso ni de bienestar para la ciudadanía, sino ahondar en las diferencias culturales. “Su discurso no es político, es un discurso de separación, de crear un foso entre culturas que sea inseparable”, subrayó.
El presidente fue aún más tajante al afirmar que la existencia de CpM con ese tipo de planteamientos “es una desgracia para la ciudad de Melilla”. Rechazó que se trate de una cuestión ideológica y lo enmarcó en una forma de hacer política basada en el enfrentamiento identitario. “No es una cuestión de gestión ni de mejorar la vida de los ciudadanos. Es una estrategia para dividir”, reiteró.
Frente a esa visión, Imbroda defendió el modelo de integración del Partido Popular. Aseguró que más del 30% de los afiliados del PP en Melilla son de origen bereber y que en su Ejecutivo “todos somos iguales”. Afirmó que esa pluralidad no encaja en el discurso de CpM, a quienes acusó de buscar el enfrentamiento por encima del consenso. “Esto no les interesa, les interesa el rompimiento”, dijo en alusión a Cecilia González, portavoz de CpM.
La rueda de prensa de Imbroda se produjo tras una sesión plenaria especialmente conflictiva, en la que los grupos debatieron la propuesta del Gobierno local para conceder honores y distinciones. Tal como recoge El Faro de Melilla, CpM acusó al Ejecutivo de premiar en base al origen religioso de las personas, lo cual produjo un enorme rifirrafe cuando el preside retiró la palabra a la diputada cepemista, a la que incluso llegó a amenazar con la expulsión de la sesión.
Según Imbroda, la intervención de CpM en el pleno reflejó nuevamente “el discurso de siempre” del partido. “Hoy han vuelto al primer minuto de su existencia”, lamentó. Insistió en que este tipo de mensajes dividen a la sociedad melillense y dañan la imagen de la ciudad. “Eso es muy malo para Melilla, muy malo para España”, aseveró.
Para cerrar su intervención, el presidente de la Ciudad Autónoma lanzó un pronóstico político tajante. “Van a perder estrepitosamente. Van a seguir perdiendo estrepitosamente”. Con esta frase cerró una valoración cargada de reproches hacia CpM, reforzando el distanciamiento entre ambos bloques políticos de cara a los próximos meses.








