La vocación de servicio no entiende de turnos ni de fronteras, y así lo ha demostrado con creces Pablo Pineda, Técnico en Emergencias Sanitarias (TES) del 061 en Melilla. Durante sus vacaciones en Almería, este profesional ha protagonizado un rescate tan ejemplar como arriesgado, que ha dejado patente su compromiso inquebrantable con la vida y la ayuda a los demás, incluso en su tiempo de descanso.
Los hechos ocurrieron en una zona costera de difícil acceso, donde solo suelen intervenir equipos especializados y unidades aéreas. En ese entorno hostil, Pablo escuchó los gritos de auxilio de un hombre de 59 años que se encontraba atrapado entre las rocas, herido y visiblemente desorientado. Sin dudarlo un instante, y pese a no contar con ningún medio material, el técnico melillense actuó con rapidez, sangre fría y un temple admirable.
Pablo descendió por un terreno abrupto, sorteando piedras y desniveles, hasta llegar a un punto desde el que tuvo que lanzarse al mar. Nadó cerca de 100 metros hasta alcanzar al herido, que se hallaba en una posición comprometida. Luego, escaló más de 8 metros para llegar hasta él y, una vez a su lado, inició la atención sanitaria. La víctima presentaba signos de deshidratación y politraumatismos, por lo que Pablo le proporcionó los primeros auxilios necesarios, al tiempo que le brindaba contención psicológica, vital en una situación tan extrema.
Durante unos 20 minutos, hasta la llegada de los bomberos y el helicóptero de rescate, Pablo permaneció junto al herido asegurando su estabilidad física y emocional. Incluso participó activamente en las maniobras finales del rescate, demostrando una vez más su alto nivel de preparación y su vocación incansable. Tal fue la dificultad del terreno, que el propio Pablo tuvo que ser asistido para salir del barranco.
El gesto de este profesional ha sido reconocido por sus compañeros del 061 Melilla, quienes han destacado su valentía, humanidad y profesionalidad. "Melilla puede y debe sentirse orgullosa de contar con profesionales de esta talla humana y profesional", han afirmado desde el equipo, subrayando que la actuación de Pablo Pineda es un ejemplo claro de cómo el compromiso con la vida va más allá del uniforme o del lugar donde uno se encuentre.
Este heroico rescate pone en valor el papel fundamental de los Técnicos en Emergencias Sanitarias y recuerda la importancia de contar con personas que, incluso fuera de servicio, están dispuestas a poner en riesgo su integridad para salvar la de otros. Pablo ha demostrado que la entrega y la vocación no se apagan al terminar un turno: forman parte de su forma de estar en el mundo.









Melilla está lleno de Héroes...
Mira pues yo rescaté un flotador en la playa a una niña que se lo llevaba el viento...
Aah y en la feria del Parque Hdez, me subí a un árbol para cojer un globo a un niño. Por cierto la madre ni me dio las gracias
Me da igual...yo también soy un "Héroe"
Si pero en el paro...
Calla perro!!