El Melilla Torreblanca, líder de la Primera División de fútbol sala femenino, inicia este miércoles su participación en la Copa de la Reina ante el San Fernando de Henares, de Segunda, en la eliminatoria de dieciseisavos a partido único en la que su técnico, el argentino Gustavo Bravo, no quiere confianzas ni euforia. El equipo que dirige Gustavo Bravo llega en una dinámica positiva tras sumar tres victorias consecutivas en el arranque liguero que lo mantienen líder en solitario, pese a lo que subrayó que el "trabajo aún está en construcción".
“No tengo la sensación de que estemos en un gran momento, pero sí en el camino correcto. Hemos mejorado en ataque y poco a poco estamos dando pasos adelante en defensa. Encajar solo dos goles en tres partidos ante rivales fuertes nos refuerza”, advirtió sobre el enfrentamiento en San Fernando de Henares. Además, consideró que el papel de favorito no garantiza el éxito en la Copa y recordó que la ilusión puede ser un factor determinante para el rival: “desde el inicio hemos asumido el protagonismo que nos toca por la plantilla que tenemos, pero si no competimos con la misma exigencia que en la Liga lo pasaremos mal”, dijo.
En este sentido, ha subrayado que el San Fernando afrontará el encuentro como una oportunidad histórica: “para el conjunto madrileño será un partido muy especial, en casa y con su gente, contra algunas de las mejores jugadoras del mundo. Contra esa ilusión, si no competimos como sabemos, será muy difícil”, indicó.
Además, Bia Souza arrastra una sobrecarga, aunque podrá participar. La lista de jugadoras la completan Bia Da Silva, Ana Luiza, Amandinha, Irene Samper, Emilly Marcondes, Laura Uña, Silvina, Nega y Juliana. El cuerpo técnico de la entidad melillense, con su primer entrenador a la cabeza tiene muy buenas sensaciones de cara al encuentro que se jugará este miércoles en Madrid.








