El colectivo Guelaya–Ecologistas en Acción ha salido al paso de las declaraciones del consejero de Fomento del Gobierno de Melilla, Miguel Marín, quien les acusó de actuar como un “brazo político del PSOE” tras manifestar su oposición al proyecto municipal que prevé la construcción de cuatro nuevos campos de fútbol en la zona de Altos del Real.
En un comunicado remitido a los medios, Guelaya ha rechazado rotundamente esa afirmación, reivindicando su independencia política y económica, y asegurando que su único compromiso es con la defensa del medioambiente y los derechos de la ciudadanía. “En Guelaya no somos el brazo político de nadie”, comienza el texto, que reivindica su pertenencia a Ecologistas en Acción, una federación presente en toda España, con una trayectoria reconocida de activismo ambiental.
Según el colectivo, el intento de vincular sus denuncias con intereses partidistas no es nuevo, pero sí preocupante. “Ni las amenazas nos amedrentarán, ni los bulos nos desviarán de nuestros objetivos”, han afirmado, recalcando que su labor se ha desarrollado con la misma firmeza frente a administraciones de distintos colores políticos, tanto locales como estatales.
El origen de la controversia está en las críticas de Guelaya al proyecto urbanístico promovido por el Ejecutivo local, liderado por el PP, para crear cuatro campos de fútbol en Altos del Real, una de las escasas zonas verdes que quedan en la ciudad. Para el colectivo, esta iniciativa es “un auténtico disparate” en plena crisis climática, ya que implicaría la pérdida de espacios naturales de valor ecológico y social.
Además, señalan que el proyecto requerirá la expropiación de terrenos, lo que agrava su impacto y genera rechazo vecinal. En su lugar, Guelaya propone la rehabilitación de la actual Ciudad del Fútbol, hoy en estado de abandono pese a que recibió en su día una inversión pública “sustanciosa”.
“Resulta mucho más racional recuperar infraestructuras ya existentes en lugar de eliminar espacios naturales en una ciudad que no se puede permitir seguir perdiendo superficie verde”, afirman.
Para respaldar su defensa de la independencia política, Guelaya ha recordado varios episodios en los que ha actuado con la misma contundencia ante gobiernos de distinto signo. Por ejemplo, mencionan su denuncia contra el proyecto del Parque Lobera, promovido durante el mandato socialista 2019-2023, así como su petición de dimisión del exconsejero de Medio Ambiente Hassan Mohatar (CpM) por el “arboricidio” cometido durante su gestión.
Asimismo, señalan que fueron los primeros en alertar sobre los impactos del Ministerio del Interior en la Zona de Especial Conservación de Aguadú cuando este está en manos del PSOE, una denuncia a la que posteriormente se sumó el PP. También han criticado a Endesa por sus emisiones contaminantes, con independencia del partido que gobierne.
“Si nuestras denuncias coinciden con las de otras entidades o partidos, bienvenido sea: cuanta más conciencia haya, mejor”, sostienen.
Guelaya también ha querido recordar que su labor va mucho más allá de las denuncias. A lo largo del año, desarrollan campañas de sensibilización, charlas educativas, limpiezas de playas y ríos, seguimientos de especies, proyectos de conservación y actividades en la naturaleza. Estas acciones se realizan en colaboración con centros educativos, asociaciones vecinales e instituciones, “siempre desde la independencia política, con un único compromiso: el medio ambiente y las personas que lo habitan”.
El colectivo concluye que cuidar de Melilla no puede ser una cuestión de enfrentamiento partidista, sino una tarea colectiva. “Desde Guelaya seguiremos trabajando con independencia, firmeza y alegría por una ciudad más verde, justa y habitable”, finaliza el comunicado.








