La Asociación Guelaya-Ecologistas en Acción ha llevado a cabo en la mañana de este domingo 1 de marzo la última actividad de reforestación de esta temporada de invierno.
En torno a medio centenar de personas, con gran presencia infantil, se ha acercado hasta la confluencia del río de Oro con el arroyo Farhana, una zona amplia cercana a la barriada de Las Palmeras en la que ya crecen muchos árboles plantados por esta entidad en anteriores temporadas.
En la actividad, que ha contado con la financiación del Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico, los asistentes han podido elegir entre diferentes especies vegetales para su plantación en los taludes del cauce. Ha habido árboles de porte medio como araares y acebuches, así como arbustos de gran valor ecológico como tarays o adelfas.
El presidente de Guelaya, Manuel Tapia, se mostró satisfecho ante los medios de comunicación por la gran afluencia de público registrada en esta actividad. No en vano, destacó como las previsiones meteorológicas "no llamaban en un principio a una asistencia masiva". Sin embargo, los melillenses acabaron por demostrar sus ansias de plantación.
Asimismo, desde Guelaya se han mostrado entusiasmados por la nutrida presencia de menores en esta actividad, así como por el interés mostrado por los más pequeños.
"Lo que nos gusta es que vengan en familia, para que los chiquillos lo sientan también. Lo importante no es que vengan a plantar un árbol y salgan corriendo, sino que sientan que están intentando arreglar su medioambiente".
El presidente de Guelaya recordó como en la confluencia de ambos ríos se está estudiando hacer una balsa de inundación, similar a la Laguna de los Pájaros. De ahí que Tapia haya recalcado la importancia de este trabajo de reforestación en la zona.
En este sentido, Tapia destacó como los trabajos de renaturalización que Guelaya viene llevando a cabo en en el río de Oro desde el año 2019 "están dando sus frutos". Ya antes de la pandemia, esta asociación comenzó a plantar árboles de ribera, especialmente hinojos, con el fin de obtener una "regeneración total" en esta zona. Sin embargo, el objetivo principal es que la entidad "ponga el primer escalón" y sea la propia naturaleza la que haga el resto.
"Que esas plantas sean las que suelten las semillas y sean, a partir de ahora, ellos los que regeneren toda esta zona".
Un invierno especialmente lluvioso en Melilla que ha dejado un cauce muy verde. No obstante, Tapia llamó a hacer distinciones de entre toda la "naturaleza explosiva" que ha aflorado en la zona.
Entre otras, citó la presencia de vinagretas, una planta invasora de origen sudafricano, para destacar la importancia de esta actividad a la hora de restar espacio a las especies invasoras en este entorno.
"Si la naturaleza se pudiera regenerar sola, habría que darle muchos miles de años para que las plantas autóctonas acabaran con las invasoras, pero las reforestaciones ayudan".
Residuos textiles
Esta mañana no sólo se ha reforestado, sino que en esta actividad también se ha acometido la retirada de numerosos residuos en el cauce del río.
De entre los numerosos residuos recogidos, Tapia incidió en la presencia de prendas de ropa, como los desechos que hacen más daño a los cauces.
"Se arrastran y cuando se mojan pesan el triple que cuanto están secos, por lo que se forman bolsas que arrastran con todo lo que está a su paso y pueden ser incluso peligrosos para la población".
Pese a que recordó como la población está muy concienciada con otro tipo de desechos, Tapia afirmó que los residuos procedentes de ropa low-cost aún no están "totalmente asumidos" por el conjunto de la ciudadanía.
"Compramos camisetas baratas sin control, hechas en países del tercer mundo y tenemos que tener en cuenta que eso al final se elimina de esta manera, por desgracia".
Esta acción ha formado parte del calendario forestal que Guelaya desarrolla cada temporada. Sin embargo, el objetivo ha sido el mismo de siempre: Reforzar la vegetación y la biodiversidad de la zona.








