Hablamos con Gonzalo Fernández Parrilla, doctor en Estudios Árabes e Islámicos por la Universidad Autónoma de Madrid y especialista en literatura árabe, Marruecos y relaciones hispano-marroquíes. Profesor universitario y traductor, ha dirigido el Departamento de Estudios Árabes e Islámicos y la Escuela de Traductores de Toledo, y es autor de obras como Al sur de Tánger. Un viaje a las culturas de Marruecos (2022) y La literatura marroquí contemporánea (2006).
- En su libro, presenta una visión intimista de sus viajes y experiencias en Marruecos. Estamos acostumbrados al registro académico de estudios especializados, ¿cómo decidiste desempolvar los cuadernos de notas y apostar por una publicación más personal?
En efecto, Al sur de Tánger es un viaje de viajes, son todos los viajes de mi vida a Marruecos, que son muchos, concentrados en el viaje que cuento en este libro. Publicar algo más personal y menos académico fue una decisión consciente, o más bien una imperiosa necesidad. En un momento dado, necesité dejar de escribir papers en inglés, necesité conectar de otra manera con la escritura, escribiendo en español.
Decidí cambiar el registro de escritura por uno más divulgativo e intentar al mismo tiempo llegar a otros públicos, difundir de otra manera el conocimiento que generamos en la universidad, que es mucho. Y creo que la fórmula ha funcionado. Va a salir pronto la octava edición y hemos hecho más de cincuenta presentaciones en universidades, bibliotecas, librerías, clubs de lectura, fundaciones, institutos cervantes, festivales literarios y ferias del libro de España, Marruecos, Estados Unidos, Andorra, Panamá y Grecia.
Se han publicado también 18 reseñas del libro en revistas literarias y académicas, como Anaquel de Estudios Árabes, Confluence o Huellas (Spanish Journal on Slavery, Colonialism, Resistances and its Legacies). En noviembre de 2025, Al sur de Tánger fue elegido para inaugurar el programa anual de fomento de la lectura “Los libros, a las fábricas”. El libro está siendo traducido al árabe, inglés, francés, italiano y persa.
Me temo que eso de desempolvar los cuadernos de notas es un recurso literario.
- ¿Tenía alguna idea del público al que se quería dirigir o que pensase que iba a ser especialmente receptivo con su obra?
Respecto al público, pensé en los muchos españoles que han tenido relación con Marruecos, como mi propia familia, y pensé también en la numerosa diáspora marroquí en España. Y pensé también en los lectores de libros de viajes. Marruecos es un destino habitual para muchos españoles. Uno de esos momentos especiales ha sido cuando en alguno de mis viajes he visto a alguien en el avión leyendo Al sur de Tánger.
- Relata el primer contacto y el desarrollo de su conexión con el país magrebí ¿Cómo fue usted evolucionando respecto al contacto con el país, la observación de los detalles, la búsqueda y el contexto cambiante? ¿Cómo han ido cambiando los viajes y esas miradas y percepciones?
Trato de transmitir en el libro cómo frecuentar Marruecos, sobre todo sus gentes, va haciendo que cambie tu percepción del país. Creo que es difícil, antes del primer viaje, sustraerse a esa maraña de estereotipos que circulan en España sobre Marruecos y los marroquíes.
En las primeras páginas intento plasmar ese extrañamiento exótico que por lo general supone Marruecos para los españoles. Por el contrario, en las últimas páginas del libro, prácticamente cuento una afinidad que es casi una comunión. Pronto descubres que la ignorancia o la mala fe están detrás de todos los topicazos. Un elemento importante para esa conexión ha sido, naturalmente, la lengua árabe.
- ¿Cómo la experiencia y la cercanía con el entorno, permiten ampliar el estudio académico? ¿El acercamiento permite la observación singular para fortalecer el estudio especializado?
He vivido un Marruecos muy parecido al mundo en el que vivo en España, el mundo académico, artístico, intelectual. Mi objeto de estudio son los textos literarios y los textos culturales. Soy historiador de la literatura y de la cultura, no antropólogo ni etnógrafo. No estudio a las personas.
- Describe espacios, sensaciones, lugares concretos significativos y se apoya mucho en la literatura del país; escritores y narraciones ¿Cómo describiría la narrativa contemporánea marroquí?
Bajo el género de literatura de viajes, con apuntes autobiográficos, Al sur de Tánger es, sobre todo, una guía de la literatura marroquí traducida al español y también una incursión en otras facetas de la vibrante cultura marroquí contemporánea, como cine, música o arte.
Me apetecía transmitir mi pasión por la rica y variada cultura de Marruecos, a la que he dedicado gran parte de mi vida. Algunos escritores y críticos árabes han dicho que la verdadera historia, no la historia oficial, se encuentra en la literatura y no en los libros de Historia. Creo que hay mucho de verdad en esa afirmación.
- Como sociedad española ¿Qué entendemos y qué no entendemos?
En general, en España hay mucho desconocimiento de Marruecos y de los marroquíes. En Marruecos se conoce más y mejor España. Lo que un español debería hacer en Marruecos es lo mismo que haría si fuera de viaje a Hungría. Pero, no, hace cosas distintas.
- ¿Qué es lo que más destaca de su libro y cuál cree que puede ser el alcance para esta compresión compleja del país vecino?
Creo que mi libro ha contribuido a complejizar algo la percepción de Marruecos. De las muchas pequeñas satisfacciones que me ha traído Al sur de Tánger en estos tres años, destacaría ese momento cuando alguien me ha comunicado en persona o por redes que, tras leer mi libro, ha leído a algún autor marroquí o ha escuchado música o ha visto una película.
- ¿Cómo considera que ha sido el desarrollo del país en los últimos años y cómo percibes los años venideros?
El desarrollo de Marruecos en estos más de cuarenta años desde mi primer viaje ha sido espectacular, en lo económico, en las infraestructuras. Creo que todavía quedan asignaturas pendientes, como acompasar eso que llaman el Marruecos de dos velocidades. Todavía hay mucha gente pobre y mucha gente analfabeta, sobre todo mujeres. Haría falta mucha más inversión en educación y sanidad, que es lo que cíclicamente piden los y las marroquíes cuando se manifiestan en las calles, además de consolidar libertades individuales y colectivas.
-¿Habrá más publicaciones de este estilo por su parte?
Y, sí, estoy ultimando otro libro del que no puede decir mucho todavía, aunque si puedo desvelar los versos de Cavafis que lo abren: “La ciudad te seguirá/Vagarás por las mismas calles…/siempre llegarás a esta ciudad…”.








