Desde hace más de una década, la asociación cultural gitana Gitanos del Siglo XXI trabaja para que la comunidad gitana de Melilla tenga visibilidad, acceso a recursos, oportunidades, y para derribar los estereotipos que aún persisten sobre su pueblo. Con talleres, charlas, visitas a familias y mediación con la administración, la entidad ha logrado abrir puertas que antes estaban cerradas y derribar muros sociales y culturales que dificultaban la integración y el reconocimiento de su identidad.
Desde abril de 2025, la asociación cuenta con una oficina de atención en la calle García Cabrelles, gracias a un convenio con la Consejería de Políticas Sociales. Este espacio permite orientar a familias, ofrecer servicios y difundir la cultura gitana en la ciudad autónoma.
La asociación Gitanos del Siglo XXI nació en 2012 con el objetivo de fomentar la cultura gitana, divulgarla y derribar estereotipos que distorsionan la percepción de esta comunidad. Así lo explica José Heredia Carmona, uno de los representantes de la entidad.
“La asociación nace para fomentar nuestra cultura, divulgarla, hacer que otros la conozcan y que sepan cómo somos realmente. Para que conozcan nuestra historia, nuestras costumbres, nuestras tradiciones, nuestra lengua, e intentar eliminar aquellos estereotipos o aquellas cosas que puedan hacer creer algo que no es real. Intentamos acercar la cultura de forma realista para que la gente nos conozca y difundir nuestra cultura. Una cultura viva en la ciudad, que ha aportado su granito de arena a la sociedad para que Melilla sea lo que es”.
El nombre de la asociación también refleja su espíritu. Según Heredia, “fue en una reunión que hicimos los promotores. Éramos casi todos jóvenes y nos consideramos los gitanos de este siglo, del siglo XXI”.
Un equipo con corazón
Gitanos del Siglo XXI no es solo un nombre, sino un proyecto colectivo. Muchos jóvenes forman parte de la asociación, y cada uno tiene un papel definido dentro del equipo.
“Trabajamos con mucho corazón porque lo que intentamos es acercar nuestra cultura y difundir nuestros principios y valores. Cada uno nos encargamos de algo, pero al final somos un equipo. Entre todo lo que hacemos está prestar un buen servicio a los usuarios, para que todos puedan disfrutar de aquello que necesitan”.
Además de la promoción cultural, la asociación cumple un papel de intermediario entre la administración y la comunidad gitana, orientando a las familias y acercándolas a recursos públicos que muchas veces desconocen o no saben cómo utilizar.
Actividades y proyectos
La asociación realiza una amplia variedad de actividades que combinan cultura, formación y apoyo social. Entre ellas se encuentran talleres de cultura gitana, charlas, conferencias y visitas guiadas al museo para diferentes centros educativos. Estas iniciativas permiten que jóvenes y ciudadanos en general conozcan de primera mano la historia, lengua y tradiciones de la comunidad gitana.
Los talleres de formación incluyen también habilidades prácticas, como preparar entrevistas de trabajo o elaborar un currículum, dirigidos especialmente a los jóvenes de la comunidad. "También trabajamos mucho con mayores y con perfiles de discapacidad, dependientes, ayudando a gestionar recursos y oportunidades que les corresponden”.
Diagnóstico comunitario
Una de las iniciativas de Gitanos del Siglo XXI es la elaboración de un diagnóstico comunitario. A través de entrevistas y visitas a familias, la asociación recopila información sobre la situación social, económica y cultural de la comunidad gitana en Melilla.
"La intención es tener un mapa, un manual, que nos sirva para saber dónde estamos y a dónde queremos llegar. Queremos que participe toda la comunidad y así tener un diagnóstico completo”.
Este diagnóstico permitirá a la asociación planificar mejor sus actividades y orientar sus recursos hacia las necesidades reales de los ciudadanos gitanos.
La nueva sede y el convenio con la Consejería
El gran paso de la asociación llegó en abril de 2025, con la apertura de su oficina en la calle García Cabrelles, un espacio físico donde los miembros de la comunidad pueden acudir.
“Gracias a un proyecto que realizamos a través de un convenio con la Consejería de Salud Pública y Políticas Sociales, conseguimos tener esta sede. Un espacio físico donde las personas puedan venir y nosotros podamos ofrecerles el servicio de atención al pueblo gitano. Aunque también atendemos a personas que no son gitanas, lo hacemos con el mismo corazón y la misma motivación”.
La oficina no solo es un lugar de atención social, sino también un punto de encuentro cultural, donde se realizan actividades abiertas a toda la ciudad y se promueve la integración de la comunidad gitana en la sociedad melillense.
Una comunidad grande e integrada
Según José Heredia, la comunidad gitana en Melilla es amplia y diversa. “La comunidad gitana en Melilla es grande. Estamos hablando de entre 800 o 1.000 personas, probablemente muchas más por el mestizaje que hay en la ciudad. Yo creo que la comunidad gitana en Melilla siempre ha estado integrada. Siempre ha sido parte de la sociedad y siempre ha aportado su granito de arena. Somos una cultura, una de las culturas que convive en la ciudad donde todos presumimos de ser gitanos y de ser melillenses. Creo que nuestro trabajo está aportando su granito de arena también dentro de la comunidad y dentro de la sociedad con la intención de hacer una Melilla mejor”.
Rompiendo estereotipos y construyendo respeto
Uno de los pilares de la asociación es derribar estereotipos sobre la comunidad gitana. Las actividades culturales y educativas permiten que otros ciudadanos descubran una realidad distinta a la imagen distorsionada que a veces se tiene.
“No todo el mundo tiene la oportunidad de acercar la cultura a otros. Esto nos permite eliminar tópicos, eliminar estereotipos y presentarnos realmente como somos, no como una imagen que se aleja de la realidad”.
Gitanos del Siglo XXI combina tradición y modernidad, asegurando que la cultura gitana no solo se preserve, sino que se proyecte hacia el futuro. La nueva sede, los proyectos culturales, el diagnóstico comunitario y la labor social permiten que la asociación abra puertas y derribe muros, cumpliendo una misión clara. Que la comunidad gitana de Melilla sea visible, valorada y atendida.
Con cada taller, visita y actividad, la asociación demuestra que la cultura gitana es viva, que su historia forma parte de Melilla. Abre puertas donde antes había barreras, derriba muros de ignorancia y prejuicio, y demuestra que la integración y el respeto no son ideales lejanos, sino resultados del trabajo constante.







