La Consejería de Fomento del Gobierno de Melilla ha anunciado la finalización de 47 rebajes de vado para personas con movilidad reducida y la instalación de 27 pasos de peatones sobreelevados en distintas zonas de la ciudad. Así lo comunicó el consejero del área, Miguel Marín, tras la celebración de la sesión ordinaria del Consejo Autonómico de Accesibilidad correspondiente al mes de noviembre, un órgano que se reúne dos veces al año para hacer balance de las actuaciones en esta materia.
Marín detalló que, además de las obras ya ejecutadas, se encuentran en proceso de ejecución o adjudicación otras 82 unidades de rebajes y 17 pasos sobreelevados adicionales, lo que refleja un avance considerable en la mejora de la accesibilidad urbana. Estas actuaciones se están llevando a cabo de manera progresiva en los distintos barrios de Melilla con el objetivo de eliminar barreras arquitectónicas y facilitar el tránsito de personas con discapacidad.
“Se trata de una gran cantidad de intervenciones que estamos realizando por toda la ciudad”, aseguró el consejero, quien destacó la importancia de estas medidas para garantizar una ciudad más inclusiva y adaptada a las necesidades de todos sus ciudadanos. Subrayó que los trabajos se están ejecutando en función de las propuestas que reciben desde el propio consejo autonómico, lo que permite una respuesta más ágil y cercana a las demandas reales de la población.
Entre los puntos ya intervenidos, Marín citó las zonas de Padre Benito Feijóo, Gotarredona y adyacentes, donde hasta ahora las personas en silla de ruedas encontraban serias limitaciones para moverse con seguridad. Gracias a los nuevos rebajes y pasos sobreelevados, se ha logrado que estas calles sean más accesibles. “Ahora eso ya se ha repuesto con esta intervención integral”, indicó.
Asimismo, adelantó que la siguiente actuación se centrará en el barrio del Hipódromo, otro enclave urbano con carencias en materia de accesibilidad. “Vamos a realizar una intervención integral que dé accesibilidad a todo el barrio”, explicó, en línea con la política de extender estas mejoras a todas las zonas de la ciudad.
El titular de Fomento también aprovechó para destacar el compromiso del Gobierno de Melilla, presidido por Juan José Imbroda, con las personas con discapacidad. “Ese compromiso se traduce en hechos”, afirmó, aludiendo tanto a las actuaciones ya materializadas como a las previstas hasta la conclusión de la actual legislatura, en 2027.
El Consejo Autonómico de Accesibilidad, órgano encargado de coordinar y evaluar las políticas en esta materia, se reúne cada seis meses, en los meses de mayo y noviembre. Marín aseguró que seguirán cumpliendo de forma rigurosa este calendario, ya que el consejo permite detectar zonas con necesidades de intervención urgente y canalizar propuestas procedentes de entidades y colectivos implicados.
“Con todas estas actuaciones mejoramos la calidad de vida de los melillenses que tienen movilidad reducida o algún tipo de discapacidad”, añadió el consejero, quien subrayó que el objetivo es lograr que puedan desplazarse por la ciudad con normalidad y sin obstáculos que limiten su autonomía personal.
Este conjunto de iniciativas forma parte de una estrategia más amplia de transformación urbana que el Ejecutivo local viene desarrollando en los últimos años. Tal y como publicó El Faro de Melilla, la ciudad está apostando por una renovación de sus infraestructuras para hacerlas más modernas, seguras y adaptadas a la realidad de sus ciudadanos, especialmente en áreas sensibles como la movilidad, los servicios públicos y las emergencias.
La mejora de la accesibilidad no solo beneficia a las personas con discapacidad, sino también a mayores, familias con carritos de bebé y en general a toda la población, que encuentra así una ciudad más transitable y amable. Las actuaciones, según aseguró Marín, continuarán desarrollándose durante toda la legislatura para responder a una demanda social cada vez más prioritaria.








