El próximo sábado 13 de diciembre, la calle O’Donnell se convertirá en un escenario abierto donde la música permitirá reencontrarnos con la memoria. A partir de las 20:30 horas, Estefanía Saavedra ofrecerá el concierto Tiempo de Navidad, una propuesta artística y emocional que presentará los villancicos de siempre, reinterpretados con sensibilidad, talento y una cuidada puesta en escena.
Acompañada por un grupo de músicos excepcionales y un elenco coral que suma fuerza y armonía a cada interpretación, la artista melillense propone algo más que un espectáculo, pues con ello, Saavedra y su equipo nos permitirán viajar en el tiempo, para revivir aquellas Navidades donde nadie faltaba a la mesa, donde las risas, las voces de los abuelos y el sonido de las panderetas formaban parte de un encuentro íntimo y familiar.
“Queremos trasladar al público a esas Navidades de la infancia, cuando éramos felices sin darnos cuenta. Cuando estaban todos y no había sillas vacías”, explica Estefanía con emoción. Su propuesta no trata solo de cantar a la Navidad, sino despertar recuerdos, emociones y sensaciones que muchas veces el paso del tiempo desdibuja en nuestra memoria. Por eso su repertorio está pensado para la experiencia y la conexión, tratándose de villancicos tradicionales, de esos que todos conocen, interpretados con el toque propio que mezcla lo añejo con la frescura, utilizando instrumentos como la flauta, la guitarra, el piano, el violín o la percusión, que evocan instantáneamente el espíritu navideño más íntimo y sugestivo.
La configuración del repertorio es “lo más difícil de un concierto”, sostiene Saavedra. Escoger las canciones adecuadas, alternar momentos recónditos con otros festivos, lograr que el público cante, se emocione y se sienta parte de algo colectivo constituye un proceso minucioso. “Puedes tener una gran voz, un gran equipo, pero si no conectas con el público, no sirve de nada”, confiesa, destacando la importancia del proceso de estructura y orden musical del repertorio seleccionado.
Uno de los aspectos más importantes del trabajo previo, subraya la artista, es la naturaleza profundamente colectiva que hay detrás. “Es muy fácil trabajar cuando te rodeas de personas maravillosas, con ganas de que todo salga bien, que traen todo estudiado de casa… así da gusto", destaca Saavedra. Un entorno profesional y humano que permite disfrutar de la experiencia musical y del proceso ensayístico. “Sin mi equipo yo no podría hacer lo que hago. Esto es algo de todos”, reflexiona la artista.
En escena estará respaldada por músicos de gran talento como Mario Fernández, Miguel Navarro, Oliver Carreras, Rafa Teruel, El Niño Amaya, Ginés Moreno, Petete Santiago y Jonatan Fernández. A ellos se suman los coros de Patricia Aguilera, Maribel Rabaneda, Alejandra Acedo, Salva Botello y José Luis Jimena.
Estefanía también quiso agradecer expresamente a la consejera de Cultura, Fadela Mohatar, “por confiar en mí y por apostar por una propuesta tan bonita y cercana al público”, y al director de la Escuela de Música Paula Guillén, Sergio Rincón. "Ha sido fundamental para que todo esto pueda salir adelante”, asegura. “Esto no es un proyecto individual, es algo que hemos creado todos”, describe la artista a partir de las redes que se establecen entre todas las personas y entidades que facilitan que la presentación musical pueda materializarse.
Más allá del aspecto técnico y musical, lo que define esta propuesta es su dimensión sentimental y de reencuentro. Estefanía insiste en la necesidad de rescatar el espíritu de la Navidad como un momento compartido, que invite a detener el tiempo, mirar alrededor y valorar lo que nos rodea. Permitir a los asistentes desconectar, hermanarse y unirse bajo este hilo musical e interpretativo. “Esto hay que hacerlo también por las personas que ya no están, que nos enseñaron a vivir estas fiestas”, subraya, aludiendo a esa generación que legó canciones, tradiciones y formas de entender la vida en comunidad.
No es la primera vez que la cantante apuesta por la Navidad como eje de un espectáculo. En 2020, en plena pandemia, ofreció un concierto en la Plaza de Armas con aforo reducido. En 2021 repitió en el Kursaal, donde aún se usaban mascarillas. Sin embargo, esta edición tiene un carácter distinto. El evento será al aire libre, en el corazón del centro urbano, en una ciudad ya engalanada con luces y ambiente festivo. Un escenario con sillas, pensado para que el público disfrute del concierto en familia bajo la iluminación navideña.
El viaje de Estefanía Saavedra en el mundo de la música comenzó muy pronto. Con apenas 3 años debutó en el programa de TVE Sopa de Gansos. A los 9 ya era solista en el coro del colegio Nuestra Señora del Buen Consejo, y a los 11 representó a España en un certamen internacional por la Paz tras ganar un concurso local, donde obtuvo el segundo puesto. Su formación artística es amplia y diversa. Además de su expresividad vocal, Saavedra ha forjado sus tablas escénicas a través de 16 años de especialización en danza clásica y española bajo el paraguas de la escuela de Pilar Muñoz. En 2022 fue seleccionada en el programa Got Talent España, recibiendo un sí unánime del jurado. Aquella actuación proyectó la carrera de Saavedra hacia el ámbito nacional, reconociendo en ella una artista completa, emocional y con una voz inconfundible.
Estefanía está acostumbrada a llenar espacios como el Kursaal con repertorios que navegan entre el flamenco, el bolero o el tango, siempre desde una puesta en escena honesta, sentida y cercana. Su capacidad para conectar con el público melillense, para hacer suyas las emociones de la ciudad, convierte cada concierto en una experiencia íntima, donde se canta con ella y no solo para ella.
Tiempo de Navidad no será una excepción. Será, de hecho, una oportunidad perfecta para unirnos, para recordar, para cantar villancicos con la misma pasión con la que lo hacíamos de niños, y para compartir una noche melillense bajo las luces y la música, invitando a todos los ciudadanos a compartir espacio, alegría, recuerdos y sentimientos.








