ESTE LIBRO NO DAÑA LA IMAGEN DE LA MONARQUÍA
Iñaki Urdangarin (Zumárraga, Guipúzcoa, 1968) publicará sus memorias el próximo 12 de febrero bajo el título ‘Todo lo vivido’, en las que repasa su infancia, su trayectoria deportiva y su llegada a la familia real. Además su estancia en prisión (mil días y mil noches) al ser condenado por el caso Nóos así como su separación de doña Cristina de Borbón en enero de 2022 tras casi 25 años de matrimonio.
Entrevista con Almudena Martínez- Fornés y Galindo una de las periodistas que sigue más de cerca las actividades de la familia real. Ha cubierto los principales acontecimientos de la Corona, como el noviazgo y la boda de los Príncipes de Asturias, el nacimiento de las infantas Leonor y Sofía, la abdicación de Juan Carlos I y la proclamación de Felipe VI. Como enviada especial, ha acompañado a la familia real en sus viajes a más de medio centenar de países y durante las vacaciones en Palma de Mallorca.
“Me contagié de deseos y necesidades que nunca había tenido, me abandoné a la inercia de un sistema que me envolvió, pero nunca terminó de aceptarme”, es una frase entresacada del libro que me ha llamado poderosamente la atención. ¿Qué cree usted que lleva a Iñaki Urdangarin a escribir este libro al salir de la cárcel?
Urdangarin ha querido contar su propia versión de los hechos, que no coincide con algunos hechos probados que todos conocemos. Yo creo que él se sintió reflejado en las palabras del Rey Juan Carlos, cuando anunció la pasada primavera que iba a publicar su propia biografía porque no quería que le robaran su historia. Eso animó al exmarido de la Infanta Cristina a hacer lo mismo y a escribir un libro después de años de silencio en los que solo hemos conocido la versión de los jueces, fiscales, abogados y periodistas. También hay que aclarar que, durante todo el tiempo que duró la instrucción del caso y el juicio, él solo se comunicó a través de unos pocos y escuetos comunicados, no ofreció ni una rueda de prensa ni aceptó entrevistas.
¿Cree usted que escribiendo este libro Urdangarin quiere vengar de algo o alguien?
No. Él se ha convencido a sí mismo de que ha sido víctima de una campaña contra la Corona en la que se escogió al eslabón más débil. Eso es una verdad a medias, porque Urdangarin cometió unos delitos por los que se le condenó, y eso son hechos probados. Pero el hecho de que en aquel momento estuviera casado con una Infanta de España agravó todo: sufrió la pena de telediario, se le obligó a hacer el famoso paseíllo hacia el juzgado ante los medios de comunicación, tuvo que soportar un juicio mediático paralelo que destrozó su imagen… Recordemos que el juez que instruyó el caso y el presidente del tribunal que le juzgó acabaron siendo candidatos en las listas de Podemos y de Sumar. Para todo lo que ha sufrido, me ha sorprendido que no guarda resentimiento y es bastante comprensivo con la actitud de la Familia Real, que estableció un cortafuegos para salvar la institución.
“Iñaki, te tienes que divorciar”. ¿Qué opina de esta frase ?¿Hasta que punto por salvaguardar una institución se le puede pedir a alguien que se divorcie? Según yo entiendo el matrimonio es un sacramento, y uno se compromete “hasta que la muerte nos separe” y nadie puede meterse en algo tan sagrado...
Por muy duro que nos parezca al resto de los ciudadanos, es una petición razonable en una Casa Real en la que la institución debe ser la prioridad. Urdangarin se cegó por lo que él consideraba el éxito sin pensar en el daño que estaba ocasionando a la Corona. Era famoso, se le abrían las puertas, conseguía contratos y ganaba dinero. Él no lo cuenta, pero la Casa del Rey le estuvo advirtiendo desde 2005 de que no podía hacer lo que estaba haciendo.
El Rey Juan Carlos le envió a su asesor jurídico, José Manuel Romero, conde de Fontao, que le obligó a dejar el Instituto Noos, y entonces Urdangarin creó la Fundación Areté, pero con el mismo esquema que el Instituto Nóos; se le ordenó su disolución inmediata y entonces creó la Fundación Cultura, Deporte e Integración Social. Se le dijo que no podía ganarse la vida de esa manera y se le pidió que buscara un trabajo por cuenta ajena, incluso fuera de España. Ahí fue cuando se le nombró consejero de Telefónica Internacional, pero ya era demasiado tarde.
Iñaki Urdangarin da a entender en las entrevistas que ha concedido a raíz de la publicación de su libro, que él no se adaptó a la familia real y que su padre tuvo razón con la advrtencia le dió cuando supo con quien quería casarse (¿Iñaqui no crees que esto es muy complicado?) ¿Parece como si el mismo Iñakii se diera cuenta de que se cegó y no quiso escuchar los consejos de las personas que le querían? A mí me da la impresión incluso de que es como si se arrepintiera de haberse metido en la casa real (sacando a la luz la advertencia del padre que no escuchó).
Su padre sabía que Iñaki no estaba preparado para el cambio que iba a
experimentar su vida, pero él estaba cegado. Estaba viviendo un cuento de hadas y, por no escuchar a nadie, lo convirtió en la peor de las pesadillas. Pero el problema no fue de adaptación a la Familia Real, puesto que él tenía buena relación con todos los miembros y no tenía responsabilidades institucionales, más allá de acompañar a la Infanta a algún acto. El problema surgió porque utilizó su relación familiar con el Rey como trampolín para sus negocios y su desarrollo profesional. Es lo mismo de lo que se le acusa ahora a la esposa del presidente del Gobierno, Begoña Gómez. Cuando estás arriba, tienes que saber decir no al dinero fácil. Eso se lo tenían que haber dejado claro antes de la boda con la Infanta. Él aceptó libremente ser miembro de la Familia Real.
Eso conlleva algunos privilegios, pero también unas obligaciones, entre ellas, tener un comportamiento ético y moral.
Iñaki, qué duda cabe, está plenamente convencido y lo dice de que si se hubiera llamado pedro López no hubiera ido a la cárcel.¿Cree usted que Iñaki Urdangarín ha sido cabeza de turco?
Yo creo que Urdangarin cometió delitos, por los que el Tribunal Supremo le condenó a cinco años y diez meses de cárcel. Pero que su pena se agravó con un juicio mediático implacable y una actuación judicial muy rigurosa por el hecho de ser miembro de la Familia Real.
Iñaki Urdangarin repite constantemente y muy convencido la frase de “La justicia no es igual para todos”. ¿Qué cree usted que quiere decir (en el fondo) con esa frase ?
Él está convencido de que ha sido víctima de una campaña contra la Corona; no ha querido reconocer que cometió delitos. Tampoco escuchó a quienes se lo advirtieron y le intentaron sacar de la cuneta enmarañada en la que se había metido. Desde esa actitud es comprensible que piense que la Justicia no es igual para todos.
Por el contrario, una Navidad, siendo el caso Nóos noticia candentente, el ahora rey emérito pronunció en el discurso de Nochebuena esa frase dirigida directamente a su yerno (o así lo entendieron esa noche los españoles) “La justicia es igual para todos”...
Cuando empezó la investigación judicial, se comentaba que Urdangarin nunca iría a la cárcel por ser yerno del Rey. Muchos periodistas de tribunales estaban convencidos de que, al final, no sería condenado, aunque hubiera cometido
delitos. Daban a entender que la Corona utilizaría su influencia para proteger al marido de la Infanta. En cambio, cuando preguntábamos en Zarzuela, siempre nos respondían con la misma frase: “Respeto absoluto a la independencia judicial”. Y el Rey Juan Carlos quiso dejar muy claro que Urdangarin sería juzgado igual que cualquier otro ciudadano. Por eso, dijo que “la Justicia es igual para todos” en el Mensaje de Navidad de 2011, para acabar con cualquier duda.
¿Cree que este libro puede dañar la imagen del actual rey de España?
No, en absoluto. El Rey hizo lo que debía hacer: demostrar que él es diferente y que aspira a ser ejemplar en su vida personal e institucional.
La Familia Real queda perjudicada con este libro ¿O no le parece así?
Puede haber algún comentario molesto, pero yo creo que quienes lean el libro sabrán que es la versión de Urdangarin. Para conocer la verdad tendríamos que escuchar también a la otra parte, y eso no va a ocurrir.








