El sacerdote acusado de sedar y agredir sexualmente a cuatro mujeres será juzgado el próximo mes de mayo en la Audiencia de Málaga, según ha informado Diario Sur. La apertura del juicio oral supone un nuevo paso en un caso que ha generado una amplia repercusión desde que trascendieron los hechos y que mantiene al acusado en prisión preventiva mientras avanza el procedimiento judicial.
De acuerdo con la información publicada, el sacerdote se enfrenta a una petición de penas que suma 72 años de cárcel, además del abono de 1,2 millones de euros en indemnizaciones. La acusación sostiene que el religioso habría suministrado droga a sus presuntas víctimas durante varios años para anular su voluntad y facilitar así las agresiones sexuales que se le atribuyen.
Junto a estos hechos, también se le acusa de haber grabado a las mujeres sin su permiso. Será en la vista oral cuando el tribunal examine de manera detallada las pruebas recabadas durante la investigación, así como los testimonios de las denunciantes y del propio acusado, con el fin de determinar las posibles responsabilidades penales derivadas del caso.
El proceso se celebrará en la Audiencia de Málaga, órgano que ya había quedado señalado como competente para enjuiciar estos hechos. La causa llega ahora a una fase decisiva tras meses de instrucción y después de distintas resoluciones judiciales previas relacionadas con la situación procesal del investigado.
Tal y como ha venido informando El Faro de Melilla en publicaciones anteriores, el sacerdote continúa en prisión preventiva desde su detención. La gravedad de los delitos que se le imputan y la evolución del procedimiento han convertido este caso en uno de los más seguidos de los últimos meses dentro del ámbito judicial malagueño.
El acusado ejerció también como sacerdote en Melilla, una circunstancia que añade interés en la ciudad al desarrollo del caso. Además, este periódico recogió en otra información el testimonio de personas de su entorno, que lo definían como un hombre “juerguista, afable y autoritario”, una descripción incorporada al retrato personal conocido tras salir a la luz las acusaciones.
La detención del religioso causó igualmente una fuerte conmoción en Yunquera, localidad en la que desarrollaba su labor cuando se conocieron las denuncias. El impacto social de la investigación fue notable entre los vecinos, sorprendidos por la gravedad de unos hechos que ahora deberán ser analizados en sede judicial.
Con la fecha del juicio ya fijada para mayo, el procedimiento entra en su tramo decisivo. Será entonces cuando las partes expongan sus argumentos y la Audiencia de Málaga valore el conjunto de pruebas antes de dictar la correspondiente resolución judicial.








