La Consejería de Cultura, Patrimonio Cultural y del Mayor ha dado a conocer los premiados del concurso de Cruces de Mayo 2026, una iniciativa que volvió a reunir a entidades religiosas, asociaciones vecinales, colectivos sociales, particulares y establecimientos comerciales en torno a una de las tradiciones más arraigadas del calendario cultural melillense.
El certamen, que este año mantuvo sus distintas categorías habituales, reconoció el esfuerzo y la implicación de los participantes en la decoración y elaboración de cruces, muchas de ellas abiertas al público durante los días de celebración.
En la categoría de escaparates, el primer premio fue para Peluquería Mya, seguida de Paco Milán, Mar-Gar Peluquero y Farmacia Triana Melilla. Estos establecimientos participaron decorando sus espacios comerciales con motivos florales y ornamentales vinculados a la tradición de las Cruces de Mayo.
Por su parte, en la modalidad individual, el primer puesto recayó en Antonio Jesús Bravo Guerrero. El resto de reconocimientos fueron para Roberto Vargas López, Ana María Robles Gallardo, Francisca García Soriano y María Muñoz Palazón.
Dentro de las entidades religiosas, el jurado otorgó el primer premio al Voluntariado Cristiano de Prisiones. También fueron distinguidas la Castrense, la Hermandad de Nuestra Señora del Rocío, la Cofradía del Nazareno y la Cofradía Nuestro Padre Jesús Cautivo.
En la categoría de asociaciones recreativas u otras índoles, la Casa Regional de Ceuta obtuvo el primer premio. Tras ella quedaron Los Cabales, el Centro Social de Mayores, el Centro Hijos de Melilla y la AMPA del CEIP Encarna León.
Mientras tanto, en el apartado de asociaciones de vecinos, el primer puesto fue para Virgen de la Victoria. También fueron reconocidas las asociaciones Acrópolis, Ágora, Tesorillo y Primo de Rivera.
El concurso de Cruces de Mayo forma parte de las actividades tradicionales impulsadas por la Ciudad Autónoma para fomentar la conservación de celebraciones populares y promover la participación de colectivos sociales y ciudadanos. La convocatoria de este año volvió a contemplar varias categorías diferenciadas para facilitar la participación tanto de entidades como de particulares y negocios locales.
Precisamente, semanas antes de conocerse el fallo del jurado, la Consejería de Cultura ya había anunciado la convocatoria del certamen y la concesión de premios económicos destinados a incentivar la participación. En este sentido, el concurso buscaba reforzar una tradición especialmente vinculada al tejido asociativo y vecinal de la ciudad.
La celebración de las Cruces de Mayo mantiene cada año una notable presencia en distintos puntos de Melilla gracias a la implicación de hermandades, asociaciones y colectivos que preparan altares, ornamentaciones florales y espacios decorativos inspirados en esta festividad popular. Además del componente cultural y religioso, la iniciativa contribuye a dinamizar la convivencia vecinal y la actividad social de numerosos barrios.
La implicación de comercios y entidades sociales también ha sido una de las características destacadas de esta edición, en la que han participado desde asociaciones históricas hasta centros sociales y establecimientos privados. Con ello, el concurso continúa ampliando su alcance y consolidándose como una de las citas tradicionales del calendario cultural de primavera.
La entrega de premios pone así el cierre a una nueva edición de las Cruces de Mayo, una celebración que sigue manteniendo viva una tradición popular profundamente arraigada en la ciudad y que cada año reúne a decenas de participantes en torno a la decoración, la convivencia y la participación colectiva.








