Hay historias que nacen para quedarse en un cajón y otras que terminan encontrando el camino hacia los lectores. La de Mohamed Esqueta Albert pertenece a este segundo grupo. A sus 21 años, el jugador de fútbol sala del Melistar ha decidido abrir una parte muy íntima de su vida en Sin Miedo, un libro autobiográfico en el que relata su llegada a Melilla desde Marruecos siendo apenas un niño, su paso por los centros de acogida y el papel decisivo que tuvieron la educación, el deporte y su familia adoptiva para construir su futuro.
La obra recorre distintas etapas de su vida. Desde los momentos previos a cruzar la frontera hasta su estancia en el Centro Asistencial Gota de Leche. También aborda cómo el colegio y el fútbol se convirtieron en pilares fundamentales para encontrar un rumbo y alejarse de caminos equivocados.
“Mi libro cuenta un poco mi historia desde antes de llegar a Melilla, mi paso por la frontera y por los centros. También cuento cómo el deporte y la educación han sido una pieza fundamental para elegir un buen camino”, explica.
Uno de los capítulos más importantes de esa historia es el encuentro con la que hoy considera su familia. Todo comenzó en un campo de fútbol. Poco a poco fue forjándose una relación cada vez más estrecha que acabaría desembocando en la adopción.
Más allá de relatar experiencias personales, Mohamed tenía el objetivo de transmitir esperanza. Quiere que quienes atraviesan situaciones parecidas encuentren en sus páginas un mensaje de ánimo y una prueba de que existen oportunidades para salir adelante.
La idea de escribir surgió de una necesidad muy personal. Durante años fue acumulando textos y reflexiones que utilizaba como vía de escape. Le costaba expresar sus sentimientos y encontró en la escritura una forma de hacerlo.
“Empecé escribiendo para mí, para desahogarme. Soy una persona a la que le cuesta expresarse”, reconoce.
Aquellos escritos terminaron convirtiéndose en algo más. Inicialmente pensó en reunir unos pocos ejemplares para regalárselos a las personas más cercanas, especialmente a su familia adoptiva. Quería compartir con ellos aspectos de su vida que nunca había contado en profundidad.
“Era un regalo para mi familia adoptiva. Quería abrirme con ellos y contarles toda mi historia, algunos detalles que nunca había compartido”, señala.
Sin embargo, quienes leyeron aquellos primeros textos le animaron a dar un paso más. Le hicieron ver que su experiencia podía ayudar a otras personas. Fue entonces cuando decidió publicar el libro.
El título tampoco es casual. Sin Miedo resume buena parte de las emociones que marcaron su infancia y adolescencia. El miedo estuvo presente durante el viaje, en la llegada a un lugar desconocido y en el proceso de adaptación a una nueva realidad.
“Cuando cruzas una frontera tienes miedo. Llegas a un centro donde no conoces ni la ciudad ni a nadie. Tienes que acostumbrarte a un idioma nuevo y a una cultura nueva”, recuerda.
Por eso, aclara que el mensaje del libro no consiste en eliminar el miedo, sino en aprender a convivir con él. “No se trata de no tener miedo, sino de agarrarlo de la mano y seguir adelante”.
La historia que recoge el libro es completamente real. Además de su propia experiencia, incluye varias historias reales de otros jóvenes.
Revivir algunos recuerdos durante la escritura no fue sencillo. Especialmente los relacionados con la separación de su familia y el cambio de país. Por eso considera que los primeros capítulos son los más duros de toda la obra.
Las reacciones de los primeros lectores han sido muy positivas. Muchos le han trasladado mensajes de admiración y orgullo tras descubrir aspectos de su vida que desconocían por completo.
El interés por el libro ha sido tal que la primera tirada se agotó rápidamente. Mohamed ya ha solicitado un centenar de ejemplares más para atender la demanda. Hasta ahora ha sido él mismo quien se ha encargado personalmente de realizar las entregas y gestionar las ventas, aunque también podrán conseguirse en La Librería.
La publicación ha visto la luz de la mano de Geep Ediciones, aunque su autor no contempla, al menos de momento, continuar una carrera literaria. “No creo que siga escribiendo. Ha sido algo puntual”, afirma.
Actualmente, Mohamed compagina el deporte profesional con sus proyectos de futuro. Juega en el Melistar y estudia distintas opciones para opositar en el futuro, entre ellas la Policía Nacional o la Policía Local.
Mientras tanto, Sin Miedo ya ha comenzado su propio recorrido. Un libro nacido del silencio, de los recuerdos y de la necesidad de compartir una experiencia que, lejos de buscar protagonismo, pretende tender una mano a quienes todavía están recorriendo el mismo camino.








