La Autoridad Portuaria de Melilla pretende potenciar la llegada de estos buques con la calidad de sus instalaciones, su posición geográfica y la rebaja de tasas.
El Puerto de Melilla estará presente en la XXVIII edición de la Feria Internacional Seatrade Cruises Shipping Miami, cuya celebración comenzó ayer en la ciudad estadounidense y se prolongará hasta el próximo jueves.
El enclave de la ciudad autónoma tiene, un año más, una activa presencia dentro del pabellón de España, patrocinado por Puertos del Estado. En representación de la Autoridad Portuaria acudirán los responsables de la gestión de la Estación Marítima de Melilla con la intención de mantener diversas reuniones con algunas de las compañías de cruceros más importantes del sector y dar a conocer el potencial que tiene el Melilla para este tipo de embarcaciones, así como mostrar la evolución que han experimentado sus instalaciones portuarias, tanto en materia de infraestructuras como en materia de seguridad.
En este sentido, la principal virtud del enclave local es que cuenta con dos líneas de atraque, el Muelle Ribera I, con 224 metros de eslora y un calado de diez metros, y el Ribera II, con una longitud de 180 metros y capacidad para buques de gran envergadura. Todo ello enmarcado en la Estación Marítima, edificio inaugurado en 2008 y que ha permitido una mayor maniobrabilidad en el embarque y desembarque de pasajeros gracias a sus modernas instalaciones, repartidas a lo largo de una superficie de 1.300 metros cuadrados.
Además de las infraestructuras, otro de los atractivos del Puerto de Melilla es su seguridad. Es uno de los puertos más eficientes del Mediterráneo y de Europa en este terreno, además de ser pionero en España en la elaboración de un plan especial para la protección de buques e instalaciones portuarias, en cumplimiento con el Real Decreto 1617/2007, que recibió el visto bueno por parte del Ministerio del Interior el pasado año tras una exhaustiva fase de pruebas.
Esta iniciativa supuso una importante inversión en infraestructuras de seguridad, que incluyeron entre otras instalaciones, un nuevo Centro de Control, la implantación de un circuito cerrado de televisión con más de 260 cámaras repartidas por todo el recinto portuario y un sistema de control de accesos para la gestión de los flujos de personas y mercancías, reforzado con el vallado de zonas perimetrales para limitar los accesos a determinados recintos.
Igualmente, cabe destacar que este año la Autoridad Portuaria decidió reducir entre un 20% y un 30% las tasas de atraque para los cruceros y sus pasajeros.
Una “interesante medida” con la que se espera situar a la ciudad autónoma como un destino turístico más atractivo para este tipo de embarcaciones y atraer en 2012 alrededor de siete atraques de grandes cruceros y más de 4.000 turistas a Melilla.
Las previsiones de la Viceconsejería de Turismo son más optimistas en este sentido, pues esperan que el Puerto de la ciudad autónoma reciba un crucero de manera mensual a partir de abril. En cualquier caso, ambas expectativas son positivas, por lo que a buen seguro se superarán las cifras del pasado año, que no fue demasiado prolífico para el sector a nivel local después de haber concluido un buen ejercicio en 2010.
Si para este año se cumplieran las previsiones y llegaran a la ciudad 4.000 viajeros que practican este tipo de turismo, se superarían con creces los números del 2011, cuando visitaron Melilla 844 personas. Hay que destacar que, según un estudio de Cruises News Media Group, cada crucerista gastó una media de 55 euros en la ciudad.
A pocos metros del casco antiguo y del centro.
Al margen de que el Puerto de Melilla presenta unas infraestructuras de elevada calidad para recibir este tipo de embarcaciones, hay que destacar que otro de los grandes atractivos para hacer de la ciudad autónoma un destino de cruceros es su oferta cultural y patrimonial, la cual se ve reforzada por la posición del propio puerto, a los pies del casco antiguo, Melilla La Vieja, donde se concentran la mayor parte de los atractivos turísticos locales.
Asimismo, está a pocos pasos del centro modernista, otro lugar de visita obligada para los turistas. Así pues, la posición del puerto, integrado de lleno en la ciudad, permite que se puedan hacer escalas cortas, como las que han tenido lugar en las últimas ocasiones, cuando el barco no ha dormido con el ancla echada en Melilla.
No en vano, desde la Autoridad Portuaria han recalcado en otras ocasiones que debe incrementarse la oferta turística para hacer de Melilla un punto de referencia en las rutas de cruceros del Mediterráneo occidental.
Melilla vivirá mañana una jornada inédita en su historia, pero fundamental en el desarrollo de…
La Ciudad Autónoma de Melilla ha dado un nuevo paso para desbloquear uno de los…
La Ciudad autónoma de Melilla ya respira ambiente de gran competición con la llegada progresiva…
Las ventanas de la Casa del Gobernador vuelven a convertirse en un punto de encuentro…
La Uned de Melilla acoge entre el 21 y el 23 de abril de 2026…