El PSOE de Melilla ha denunciado las declaraciones del consejero de Medio Ambiente, Daniel Ventura, realizadas durante el Pleno de la Asamblea, en las que afirmó que los servicios municipales no se prestan de forma equitativa en todos los barrios, señalando que “las máquinas van a los barrios donde hay civismo” y reconociendo que “no actuamos precisamente de una forma equitativa en todos los barrios”. Según los socialistas, estas palabras evidencian un modelo de gestión que no garantiza la igualdad entre la ciudadanía.
A través de un comunicado oficial, el partido ha criticado que el propio Ejecutivo local admita abiertamente un trato desigual en la prestación de servicios públicos. En este sentido, consideran que condicionar actuaciones como la limpieza o el mantenimiento urbano al nivel de civismo que el Gobierno atribuye a cada zona supone una forma de discriminación que afecta directamente a los vecinos.
Desde el PSOE han reiterado que llevan tiempo alertando de esta situación, denunciando la existencia de diferencias entre barrios que, a su juicio, consolidan una ciudad fragmentada. En su valoración, Melilla no puede permitirse una gestión que derive en ciudadanos “de primera y de segunda”, ya que esto rompe el principio de igualdad en el acceso a los servicios públicos.
Asimismo, han subrayado que cuestiones como la limpieza, el mantenimiento urbano y la distribución de recursos deben garantizarse en todos los barrios sin distinción. Para los socialistas, estos servicios no pueden entenderse como incentivos sujetos a comportamiento, sino como derechos fundamentales de todos los vecinos, que deben prestarse de manera homogénea.
El comunicado también advierte de que hablar de “barrios cívicos e incívicos” refleja, según el PSOE, una forma de gobernar que fragmenta la ciudad y consolida desigualdades estructurales. En este sentido, critican que el actual modelo del Partido Popular no favorece la cohesión social ni asegura un trato equitativo entre todos los melillenses.
Por último, el PSOE de Melilla ha defendido la necesidad de avanzar hacia una gestión basada en la igualdad y el equilibrio territorial, reclamando políticas públicas que garanticen que todos los barrios reciban los mismos servicios sin distinción y que ningún ciudadano quede relegado por el lugar en el que reside. Asimismo, insisten en que la administración debe actuar con criterios objetivos y universales, evitando cualquier práctica que pueda interpretarse como discriminatoria.