El senador del Partido Popular por Melilla, Fernando Gutiérrez Díaz de Otazu, ha preguntado en la Comisión de Defensa por el impacto que tendría para las capacidades militares españolas la rescisión de contratos de material con Israel, en el contexto del proceso de “desconexión tecnológica” iniciado por el Ministerio de Defensa tras la aprobación del Real Decreto Ley 10/2025, de 23 de septiembre, relativo a medidas urgentes contra el genocidio en Gaza y de apoyo a la población palestina.
Durante su intervención ante la secretaria de Estado de Defensa, el parlamentario popular planteó cuatro cuestiones concretas al Gobierno. En primer lugar, solicitó conocer la posición del Ministerio ante la presión de los socios del Ejecutivo para cancelar contratos con Israel y las consecuencias operativas que esa ruptura tendría en sistemas ya integrados en las Fuerzas Armadas. También preguntó si la ministra considera que Israel sigue siendo un Estado aliado de España en materia de seguridad y defensa, así como cuáles son los criterios “objetivos, jurídicos y estratégicos” que sustentan la decisión de impulsar un embargo de armas. Por último, pidió una valoración sobre el impacto que la rescisión de contratos podría tener en las capacidades de defensa nacionales.
Gutiérrez Díaz de Otazu recordó que el Real Decreto fue convalidado en el Congreso por 178 votos a favor y 169 en contra, y cuestionó la continuidad de su tramitación como proyecto de ley una vez que el alto el fuego en Gaza es un hecho. A su juicio, mantener el embargo en el actual contexto no contribuye a la pacificación del conflicto.
En su comparecencia, el senador detalló que el proceso de desconexión tecnológica afecta a programas de gran volumen como el Sistema Lanzador de Alta Movilidad (SILAM), sustituto del lanzacohetes Teruel, y el misil contracarro Spike LR2, evolución del Spike LR en servicio desde 2009. Según expuso, ambos contratos suman alrededor de mil millones de euros.
Asimismo, enumeró la anulación de diversos contratos de mantenimiento: la puesta a punto de estaciones Mini Samson de los vehículos RG-31 por 350.000 euros; el mantenimiento y adquisición de artículos del mortero embarcado Cardom por 600.000 euros; los sistemas de radioenlace del Ejército de Tierra por 4,5 millones; y el sostenimiento de cámaras térmicas Coral, visores Mini Nseas y designadores láser Ratller de la Infantería de Marina por 125.000 euros. También mencionó la cancelación de contratos para sistemas inhibidores de frecuencia vehiculares por 1,3 millones y la adquisición de programadores M339 para munición de carros Leopardo por 2,2 millones, entre otros.
El senador subrayó que, en muchos casos, se trata de contratos con empresas españolas o europeas que trabajan bajo licencia tecnológica israelí, lo que, según indicó, genera carga de trabajo en España o en la Unión Europea. En este sentido, advirtió de posibles penalidades económicas por cancelaciones anticipadas y de un eventual compromiso en la capacidad operativa de unidades militares.
Finalmente, reiteró la necesidad de que el Gobierno presente Presupuestos Generales del Estado que permitan mayor transparencia y previsibilidad en la inversión en defensa y faciliten el debate parlamentario sobre la asignación de recursos.









El Peor general de la OTAN, el más vago e inútil. Uniformao ya aspiraba a puertas giratorias y arrimao a los que invadieron Irak justificando armas de destrucción masiva pa masacrar a toda una nación y montar un tetris con algunos de nuestros caidos "los del Yak42"... Habría q ser muy cortito de moya pa tener a éste sinvergüenzas dirigiendo la Comgemel. Ya lo decía Platero el Burro y hasta la cabra de la Legión