Melilla necesita algo más que promesas. Necesita un Gobierno de España que entienda sus particularidades, conozca sus problemas y esté dispuesto a actuar. Y la visita de Alberto Núñez Feijóo ha servido para dejar claro que el Partido Popular tiene a la ciudad entre sus prioridades.
El mensaje de Feijóo ha sido directo: Melilla tendrá un plan específico si el PP llega al Gobierno, con medidas para mejorar la economía, reforzar la seguridad, impulsar la educación, atender las necesidades sanitarias y mejorar las comunicaciones. No se trata, según explicó, de empezar ahora a pensar qué hacer, sino de presentar un proyecto en el que ya se está trabajando junto a la ciudad.
Eso marca una diferencia importante. Melilla lleva demasiado tiempo reclamando soluciones para cuestiones que afectan directamente a su futuro. La economía necesita impulso, los servicios públicos requieren mejoras y la condición fronteriza de la ciudad exige una atención especial por parte del Estado.
El compromiso expresado por Feijóo va precisamente en esa línea. Su intención de que las medidas tengan seguimiento desde el propio Consejo de Ministros muestra que el objetivo no sería quedarse en el anuncio, sino controlar su ejecución. Para una ciudad acostumbrada a escuchar promesas, que exista un compromiso de seguimiento supone un elemento especialmente relevante.
También lo es la defensa de Melilla como parte de España y de Europa. Feijóo ha situado la seguridad y la integridad territorial entre sus prioridades y ha defendido una mayor presencia del Estado en la ciudad. Para Melilla, contar con un Gobierno nacional que considere su situación estratégica como una prioridad puede marcar una diferencia fundamental.
El PP ha presentado, además, una visión que conecta seguridad y prosperidad. Porque defender Melilla no consiste únicamente en proteger una frontera. También significa crear condiciones para que las empresas puedan instalarse, para que los jóvenes puedan estudiar y quedarse y para que los servicios públicos funcionen con garantías.
Imbroda y Feijóo han hablado de un proyecto específico y de un compromiso a largo plazo. Ahora los melillenses tienen sobre la mesa una propuesta política clara. Si el Partido Popular llega al Gobierno, la ciudad espera que esas palabras se conviertan en hechos y que Melilla pase a ocupar el lugar que reclama dentro de las prioridades nacionales.
Porque Melilla necesita un Gobierno de España que no solo la visite, sino que la tenga presente cuando gobierne.








