La celebración en Melilla de la 70ª Asamblea de la Red de Juderías Caminos de Sefarad pone de relieve el valor de la incorporación de la ciudad a una organización que reúne ya a 27 municipios españoles en torno a un objetivo común: conservar, proteger y divulgar el legado judío y sefardí.
Melilla forma parte de la red como miembro de pleno derecho desde enero de 2026, después de un proceso que la ciudad había trabajado durante años. Su entrada permite incorporar a este proyecto el patrimonio judío melillense, pero también una característica que la diferencia de buena parte de las localidades que integran la organización: la existencia de una comunidad sefardí activa.
La propia Red de Juderías ha destacado el carácter singular de Melilla como "judería viva". Su patrimonio no se limita a las huellas históricas de las comunidades judías que habitaron otras ciudades durante siglos, sino que mantiene elementos vinculados al presente de la ciudad, como sus sinagogas en funcionamiento, su cementerio, el museo sefardí, además de una liturgia, una lengua y unas tradiciones que continúan formando parte de su vida.
Esta realidad convierte la incorporación de Melilla en una oportunidad para compartir un patrimonio que, lejos de quedar reducido a la conservación, puede proyectarse y darse a conocer a través de una red que trabaja de manera conjunta. Al mismo tiempo, la ciudad tiene la posibilidad de aprender de la experiencia acumulada por los otros municipios que forman parte de Caminos de Sefarad.
La Asamblea también refleja el momento de crecimiento que atraviesa la organización. Tras 31 años desde su fundación, la red ha pasado de las 21 ciudades fundadoras a las 27 actuales. Un crecimiento que sus responsables interpretan como una muestra de que el proyecto continúa teniendo interés y utilidad para municipios con perfiles diferentes, pero unidos por una historia y un compromiso común.
La preservación del patrimonio sefardí adquiere además una dimensión vinculada a la convivencia. En el caso de Melilla, la defensa de su patrimonio judío se integra en una ciudad caracterizada por la diversidad de sus comunidades. Entender esa diversidad como una oportunidad y no como un obstáculo supone reivindicar el patrimonio cultural como un elemento capaz de favorecer el conocimiento y el encuentro.
El trabajo de la Red de Juderías mira también hacia el futuro. Entre sus proyectos figura la digitalización de su archivo histórico, que conserva más de tres décadas de documentación, con el propósito de facilitar su consulta y preservar esta memoria para historiadores y generaciones futuras.
La organización prepara asimismo nuevas acciones para proyectar internacionalmente el legado sefardí de sus 27 ciudades, entre ellas una presentación en Miami y diferentes iniciativas junto a Turespaña. A ello se suman acuerdos con Fitur y la Confederación Española de Agencias de Viajes para incorporar esta oferta cultural a las agencias españolas.








