Melilla ha registrado en abril la segunda mayor bajada del paro de toda España, solo por detrás de Baleares, con un descenso de 490 personas desempleadas respecto al mes de marzo. Este dato supone una reducción del 5,6% y sitúa la cifra total de parados en la ciudad autónoma en 8.262, según los datos publicados por el Ministerio de Trabajo y Economía Social.
Este descenso acentúa la tendencia a la baja que ya se había iniciado en marzo, cuando el paro disminuyó un 1,29%, y refleja el impacto positivo de los contratos vinculados a los planes de empleo, que han sido claves para dinamizar el mercado laboral local.
En términos interanuales, el desempleo en Melilla también muestra una evolución favorable. Hay 422 desempleados menos que en abril de 2024, lo que representa una caída del 4,86%. La bajada del paro se ha producido en prácticamente todos los sectores productivos, salvo en la construcción, donde se ha registrado un ligero aumento de 11 personas, alcanzando un total de 554 parados.
El sector servicios ha sido el principal impulsor de la mejora, con 383 desempleados menos, aunque sigue concentrando el mayor número de parados, con 6.150 personas. La industria contabiliza ahora 191 desempleados tras una caída de siete, mientras que la agricultura suma 42 parados, tres menos que el mes anterior. El colectivo de personas sin empleo anterior experimentó una reducción significativa, con 108 personas menos, dejando el total en 1.325.
El perfil de las personas en paro en Melilla evidencia desigualdades que persisten. De los 8.262 desempleados registrados, 5.301 son mujeres, prácticamente el doble que los hombres, que suman 2.961. Sin embargo, entre los menores de 25 años, la brecha de género se estrecha: de los 843 jóvenes en paro, 395 son hombres y 448 mujeres. Además, se contabilizan 1.994 desempleados extranjeros, casi todos de países extracomunitarios (1.970), lo que supone una reducción del 4,82% respecto a marzo y del 3,76% en comparación con abril de 2024.
La creación de empleo se refleja en los contratos formalizados durante abril, que alcanzaron los 1.358, un 8,21% más respecto a marzo (103 contratos adicionales) y un 16,07% más en comparación interanual (188 contratos más). De estos, 470 fueron indefinidos y 888 temporales, destacando el papel de los planes de empleo, que han contribuido a absorber buena parte de la demanda de trabajo en la ciudad.
La afiliación a la Seguridad Social también arrojó cifras positivas, con un incremento del 0,89% en abril, alcanzando los 24.886 afiliados, es decir, 219 personas más respecto al mes anterior. Comparado con abril de 2024, la afiliación ha crecido un 1,37%, lo que supone 336 personas adicionales, consolidando así la recuperación del mercado laboral melillense.
A nivel nacional, el empleo marcó un registro histórico en abril, con un total de 21.588.639 afiliados a la Seguridad Social, tras sumar 230.993 personas ocupadas, impulsadas en gran medida por la campaña de Semana Santa en el sector de la hostelería. El número de desempleados en España se redujo en 67.420 personas, quedando en 2.512.718, la cifra más baja desde julio de 2008.
El descenso del paro en Melilla, ya anticipado en marzo, confirma una racha de mejora que genera optimismo moderado entre los agentes sociales y económicos de la ciudad. Los contratos de los planes de empleo, que suelen dirigirse a colectivos vulnerables y desempleados de larga duración, han sido decisivos para lograr este avance. Aunque el contexto sigue siendo frágil, la tendencia positiva abre un margen de esperanza para los próximos meses, siempre y cuando se mantengan las políticas activas de empleo y se logre consolidar la recuperación en todos los sectores.
Expertos locales subrayan que, pese a las cifras alentadoras, Melilla debe afrontar desafíos estructurales como la alta dependencia del sector servicios, la precariedad laboral y la desigualdad de género en el acceso al empleo. La evolución del mercado laboral en los próximos meses será clave para valorar si este descenso del paro se consolida como una tendencia sostenida o si responde únicamente a factores coyunturales como los planes de empleo y la estacionalidad.








