El vicepresidente primero del Gobierno de la ciudad, Miguel Marín, expresó recientemente la preocupación de la administración local respecto a la situación del sistema de bonificaciones a las cuotas patronales subsociales, una medida que, según denunció, presenta lagunas que afectan tanto a los empresarios como a los trabajadores de Melilla.
Durante su intervención, Marín detalló que la ciudad había planteado al secretario de Política Territorial la necesidad de blindar de manera definitiva estas bonificaciones y de ampliarlas a todos los contratos, incluidas las modalidades temporales. Según explicó, esta petición se realizó hace más de una semana, y hasta el momento no ha recibido respuesta por parte del Ministerio competente.
“El sistema actual tiene un plazo de vigencia únicamente para este año 2026 y además sigue excluyendo a los trabajadores con contratos temporales, que a día de hoy cobran menos que sus compañeros por realizar el mismo trabajo”, aseguró el vicepresidente primero, calificando esta situación de “injusta” y de larga duración. En su opinión, mantener esta exclusión supone una discriminación laboral que afecta directamente a la calidad de vida de los melillenses y que debería ser corregida de manera urgente.
Marín subrayó que la administración local solicitó dos medidas concretas: en primer lugar, blindar de manera definitiva la bonificación a las cuotas patronales de la seguridad social, con el fin de proporcionar seguridad jurídica a los autónomos, comerciantes, hosteleros y empresarios de la ciudad. En segundo lugar, pidió que todos los contratos, incluidos los temporales, queden incluidos de manera permanente en este sistema de bonificaciones, evitando así la situación de desigualdad que se ha venido produciendo durante años.
El vicepresidente destacó que, a pesar de las reiteradas solicitudes y advertencias por parte del Gobierno de la ciudad, el Ministerio no ha ofrecido ninguna respuesta clara. “No responden, y llevan años sin atender estas demandas”, aseguró, subrayando que la exclusión de los contratos temporales es “una auténtica barbaridad” y un ejemplo de decisiones que afectan negativamente a la ciudad y a sus habitantes.
Marín lamentó que este tipo de situaciones se sumen a otras decisiones del Gobierno central que, según su criterio, afectan de manera directa a Melilla y a la vida cotidiana de sus ciudadanos. “Como en tantas y tantas cosas que afectan a Melilla y a los melillenses, el Gobierno de España ni se le espera”, señaló, expresando su frustración ante la falta de respuesta a las necesidades locales.
El vicepresidente primero también vinculó la resolución de este asunto con la necesidad de un cambio en el liderazgo nacional. Según Marín, la ciudad y el país se beneficiarían de unas elecciones anticipadas que permitan a los españoles expresar su opinión y elegir un nuevo presidente. “Creo que lo mejor que puede pasar a nuestro país y a Melilla es que cuanto antes haya elecciones, que hablen los españoles y que tengamos un nuevo presidente, al presidente Feijóo, que sí está sensibilizado con lo que está ocurriendo en Melilla y con la respuesta que debe dar el Gobierno de España a estas necesidades”, señaló.
En su intervención, Marín enfatizó que la demanda del Gobierno de la ciudad no es solo un asunto administrativo, sino una cuestión de justicia social y económica, destinada a garantizar que los trabajadores con contratos temporales reciban un trato equitativo respecto a sus compañeros y que los empresarios locales puedan contar con la seguridad jurídica necesaria para planificar su actividad y mantener sus negocios.
Por último, el vicepresidente reafirmó el compromiso de su administración de seguir reclamando la ampliación y el blindaje de estas bonificaciones, destacando que se trata de una medida que beneficia tanto a los trabajadores como a los empresarios de la ciudad, y que su aplicación correcta es clave para mejorar la estabilidad económica y laboral en Melilla.








