El Director Provincial del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) en Melilla, Jorge Vera, ha destacado los avances en la incorporación de las mujeres al mercado laboral gracias a las políticas activas de empleo y la inversión en programas de formación y contratación. Según Vera, estas iniciativas están contribuyendo de manera significativa a mejorar el acceso de las mujeres a puestos de trabajo en la ciudad.
Los datos recientes reflejan una evolución positiva en el desempleo femenino. En 2016, Melilla contaba con más de 7.000 mujeres desempleadas, mientras que en febrero de 2026 la cifra se situó en 4.895, lo que representa una disminución cercana al 30% en la última década y más de 2.000 mujeres que han salido de la situación de paro. Este mes, además, se ha registrado por primera vez un número inferior a las 5.000 mujeres desempleadas, un hito histórico para la ciudad.
Durante una entrevista concedida a Radio Nacional de España, Vera explicó que las políticas activas de empleo incluyen medidas específicas para fomentar la participación femenina en los programas de contratación. “En estos programas se tiene en cuenta que al menos el 50% de los puestos contratados sean ocupados por mujeres, tal como establece la Ley de Empleo”, señaló el Director Provincial.
Vera también resaltó la inversión realizada en los últimos años y su impacto en la reducción del desempleo en Melilla. En 2025, se destinaron 27 millones de euros a políticas activas de empleo, abarcando formación, contratación y programas mixtos que combinan ambas estrategias. Asimismo, desde que asumió la dirección del SEPE en 2024, la inversión acumulada asciende a aproximadamente 55 millones de euros, un esfuerzo que considera clave para mejorar las oportunidades laborales en la ciudad.
La formación ocupa un papel central en la estrategia del SEPE para facilitar la empleabilidad. Jorge Vera subrayó que la capacitación es esencial para que los desempleados puedan acceder al mercado laboral. “Sin formación, no hay contratación, y el mejor programa que se puede ofrecer a una persona desempleada es la formación”, afirmó. Las políticas activas de empleo buscan así mejorar las competencias y cualificaciones de los demandantes, facilitando su acceso a nuevas oportunidades laborales y reforzando la inserción profesional.
A pesar de los avances, el paro femenino sigue representando un porcentaje elevado dentro del total de personas desempleadas en Melilla. Actualmente, alrededor del 65% de los desempleados son mujeres, frente al 35% de hombres, lo que evidencia que aún existe un desequilibrio de género en el mercado laboral. Ante esta situación, el SEPE mantiene la necesidad de intensificar las acciones dirigidas a mejorar la participación femenina en el empleo, incluyendo programas de formación, orientación y apoyo en la búsqueda activa de trabajo.
La apuesta por políticas activas de empleo y programas específicos para mujeres ha mostrado resultados visibles en los últimos años, y las cifras recientes constituyen un indicador positivo de que las estrategias implementadas están funcionando. La reducción del desempleo femenino no solo refleja un mejor acceso al trabajo, sino también un cambio gradual en la dinámica laboral de la ciudad, donde la igualdad de oportunidades sigue siendo un objetivo prioritario.
El SEPE insiste en que mantener y reforzar estas políticas es fundamental para consolidar los logros alcanzados y garantizar que más mujeres puedan integrarse al mercado laboral con mayores garantías. La combinación de inversión, formación y medidas específicas para fomentar la contratación femenina constituye la base sobre la que se está construyendo una mayor equidad laboral en Melilla, proporcionando a las mujeres herramientas y recursos para mejorar su empleabilidad y acceder a nuevas oportunidades en el futuro.
La evolución del desempleo femenino en Melilla demuestra que las políticas activas de empleo, la inversión pública en formación y contratación y la aplicación de medidas específicas para la mujer están teniendo un impacto positivo, mostrando que el trabajo coordinado y continuo en estas áreas puede generar cambios sostenibles y contribuir a una mayor inclusión laboral.








