El Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Melilla (Icomme) ha lamentado que, en el tercer aniversario de la declaración de Melilla como Zona de Difícil Cobertura Sanitaria, aún no se han producido ningún tipo de mejora profesional ni incentivos reales para atraer y retener médicos en la ciudad.
Este organismo ha recordado que ayer domingo 22 de febrero se cumplieron 3 años desde la publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE) del Real Decreto 118/2023, cuya disposición adicional tercera reconocía los puestos de trabajo del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa) en Melilla y Ceuta como de “difícil cobertura”.
"El reconocimiento de difícil cobertura no era un gesto simbólico: Implicaba la necesidad de activar medidas especiales para corregir un problema estructural de déficit de médicos y desigualdad de condiciones respecto al resto del país".
Desde el Icomme han recordado como el Real Decreto habilitaba el desarrollo normativo para que el Ministerio de Sanidad adoptase las disposiciones necesarias para su ejecución. Pero el balance, tres años después, sigue siendo, a juicio del Colegio, deficitario:
- No se ha aprobado ni aplicado un paquete de incentivos económicos (complementos, guardias, retribuciones específicas u otros) asociado a la difícil cobertura.
- No se han implementado medidas profesionales y organizativas (mejoras en condiciones laborales, carrera profesional, conciliación, formación, etc.) que ya funcionan en otros territorios declarados de difícil cobertura.
- No se ha corregido uno de los factores más disuasorios: las guardias continúan entre las peor pagadas, lo que es incompatible con cualquier política seria de atracción de profesionales.
Asimismo, el Icomme ha recordado como en estos tres años se han sucedido numerosas declaraciones públicas de responsables institucionales, pero sin ninguna concreción posterior.
"Tras la declaración en BOE, se afirmó que se abría de manera inmediata una fase de estudio de mecanismos de incentivación. El Colegio preguntó entonces ¿Cuándo? y la realidad ha sido la ausencia de resultados".
Más recientemente, en octubre de 2024, el Icomme recordaba que el secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, señaló en una visita a Melilla que seguían trabajando en “mejoras salariales” mediante la definición de puestos de difícil cobertura y el incremento del precio unitario de la hora de guardia. No obstante, el Colegio recuerda que, pese a esas palabras, "no llegaron los hechos".
El Icomme ha querido recordar como, lejos de ser una reclamación aislada, la exigencia de desarrollar la difícil cobertura ha estado presente de forma continuada en la agenda institucional y profesional:
- Abril de 2023: Los colegios de Melilla y Ceuta trasladaron al Ministerio propuestas concretas (incentivos reales a corto plazo, mejora contractual, 35 horas, tiempo para formación, etc.) y reclamaron un plazo de implementación; advirtieron que la declaración seguía siendo “solo una expresión recogida en un papel”.
- Diciembre de 2023: Melilla y Ceuta expusieron la situación en el pleno del Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos (CGCOM), recordando que, pese a la declaración oficial, no se habían aplicado medidas. "Se insistió en mantener movilización social e institucional ante el empeoramiento del escenario", dijeron.
- Abril de 2024: El presidente del Icomme, Justo Sancho-Miñano, reiteró públicamente la idea central: “todo pasa por desarrollar la difícil cobertura” y que bastaría replicar medidas ya existentes en otros territorios: “Simplemente hacer un corta-pega”.
- 2024–2025: El Colegio siguió denunciando que la falta de incentivos impacta de forma directa en la cobertura de servicios y especialidades y que la declaración no se acompasa con decisiones efectivas en recursos humanos.
- 2025: El propio análisis jurídico difundido por el entorno de la Organización Médica Colegial (OMC) volvió a remarcar que, pese al Real Decreto, “más de dos años después, ninguna de estas medidas se ha materializado”, manteniéndose los problemas estructurales.
Por todo ello, el Icomme exige al Ministerio de Sanidad y a Iingesa que, de una vez, pasen del reconocimiento formal a la ejecución: un calendario de medidas, presupuesto identificado y una batería de incentivos y mejoras profesionales con impacto real.
"Una declaración sin medidas es papel mojado. Esta inacción no sólo deteriora las condiciones laborales del colectivo médico: Afecta directamente a la capacidad del sistema para sostener servicios, garantizar continuidad asistencial y proteger la calidad de la atención sanitaria de los melillenses".









No estoy,como ciudadanos, en nada de acuerdo con Sancho Miñano.