Melilla, seleccionada como una de las tres ciudades piloto para 2025 junto con Ciudad del Cabo y Freetown, forma parte de un programa de estudio de un año de duración centrado en estrategias urbanas sostenibles. A través de un proceso de colaboración entre la administración de la ciudad y el equipo de NFI, el proyecto explorará el contexto sociopolítico y geográfico único de Melilla, identificando retos y oportunidades para desarrollar propuestas que mejoren la sostenibilidad urbana y la calidad de vida. El equipo del Norman Foster Institute (NFI) estuvo hace semanas en la ciudad para empezar a trabajar junto a la administración local en el proyecto piloto de investigación.
El Faro de Melilla entrevista a los doctores arquitectos Carlos Naya Villaverde, Director de la ETS Arquitectura y Juan L. Roquette Villamil, profesor, ambos en la Universidad de Navarra. Para ellos, la visión de Foster podría ayudar a Melilla a afrontar y superar sus desafíos urbanos y sociales, promoviendo un entorno más inclusivo y cohesionado.
-Norman Foster, ¿Cuáles son sus originalidades?
-C.N. Norman Foster se distingue en el panorama arquitectónico contemporáneo por su enfoque realmente innovador y genuino, que integra tecnología avanzada y principios de sostenibilidad. Desde hace más de siete décadas viene ejerciendo la profesión con tal grado de excelencia que prácticamente ha logrado redefinir el diseño arquitectónico a nivel global. Su liderazgo en Foster+Partners representa una evolución sustancial desde la tradición artesanal hacia una visión global y multidisciplinar, que integra el conjunto de disciplinas responsables de configurar el entorno físico. Su campo de acción abarca desde el planeamiento territorial hasta el diseño urbano; desde la arquitectura high-tech hasta la consultoría internacional en sostenibilidad y gestión ambiental.
Esta reconocida firma aborda cada proyecto arquitectónico desde una perspectiva que conjuga viabilidad económica e ingenieril con una apuesta constante por la excelencia y la elegancia constructiva. Con múltiples oficinas distribuidas en grandes metrópolis alrededor del mundo, se han consolidado como referentes en el diseño estratégico de servicios, en el que la arquitectura se incorpora como un valor añadido de alto impacto. Sus propuestas se materializan habitualmente en soluciones integrales, deseables, eficientes y sostenibles en el tiempo, superando así las respuestas mínimas y circunstanciales que imponen los requerimientos inmediatos del contexto.
J.R. Lo que realmente distingue a Foster son sus principios de diseño que se materializan en edificios que no solo son estéticamente impactantes sino también funcionalmente avanzados y sostenibles. La integración de tecnologías avanzadas y soluciones sostenibles en cada proyecto no es solo una característica de su trabajo, sino un reflejo de su compromiso con la innovación y la responsabilidad ambiental.
En el núcleo de su filosofía de diseño está la capacidad de transformar cómo los edificios interactúan con sus entornos y usuarios. Foster no ve la arquitectura solo como la construcción de estructuras físicas, sino como la creación de espacios que mejoran la calidad de vida, promueven la interacción social y responden a los desafíos culturales y sociales de su contexto. Este enfoque holístico y centrado en el ser humano resalta su originalidad y su habilidad para adelantarse a los desafíos urbanos y ambientales de ciudades complejas como Melilla. Además, su enfoque no se limita a proyectos individuales sino que busca influir en el desarrollo urbano a gran escala. Foster contempla la arquitectura como un instrumento de cambio social y ambiental, donde cada proyecto es una oportunidad para innovar y aplicar nuevas ideas en pro de un futuro más sostenible y resiliente. Esta visión global y su capacidad para implementarla de manera efectiva en diversos contextos geográficos y culturales lo diferencian en el campo arquitectónico, haciéndolo no solo un visionario sino también un pionero en el verdadero sentido de la palabra.
-¿Cuál es la importancia de la sostenibilidad en Norman Foster?
-C.N. Norman Foster ha integrado la sostenibilidad como un pilar central de su filosofía de diseño, adoptando un enfoque holístico que minimiza el impacto ambiental y maximiza la eficiencia energética en todas las etapas de sus proyectos, desde su concepción hasta la previsión del mantenimiento y la gestión de los mismos a futuro. Esta visión se extiende desde el diseño hasta la construcción y el reciclaje eventual de los edificios, reflejando una práctica innovadora y práctica que aborda directamente los desafíos delcambio climático y la escasez de recursos.
Un ejemplo particularmente significativo de esta filosofía se encuentra en una pregunta que le formuló su mentor y referente intelectual, el eminente arquitecto norteamericano Buckminster Fuller (1895- 1983): “¿Cuánto pesa su edificio, Sr. Foster?”. Esta interrogante, lejos de referirse sólo al peso estructural, plantea una reflexión profunda sobre la huella ambiental, la carga energética y el impacto social de cada edificación. Foster ha hecho de esta pregunta una guía ética y proyectual que atraviesa su obra: diseñar con ligereza estructural, eficiencia térmica y responsabilidad ambiental. Es una filosofía que no sólo define su trayectoria, sino que también inspira a las nuevas generaciones a repensar el sentido y la consecuencia de cada gesto arquitectónico.
El Aeropuerto de Pekín ejemplifica cómo los proyectos de Foster no solo buscan un impacto visual, sino que también implantan soluciones sostenibles mediante el uso estratégico de la luz natural y de recursos renovables, lo que redunda en una significativa reducción del consumo de bienes escasos -naturales y artificiales- y una mejora en la eficiencia energética.
Todas estas prácticas sostenibles son en realidad vitales para Melilla, dada su ubicación geográfica única y los desafíos ambientales inherentes. Aplicar los principios de diseño de Foster en Melilla podría transformar la gestión de recursos y la sostenibilidad ambiental en la ciudad autónoma y en todo su territorio estratégico en la región, fomentando un desarrollo urbano que honre y potencie su diversidad cultural y económica.
J.R. Los proyectos de Foster suelen caracterizarse por incorporar tecnologías avanzadas que reducen el impacto ambiental, como sistemas de energía renovable, materiales reciclables y diseño pasivo. Estas características no solo cumplen con las normativas de construcción, sino que las superan, estableciendo nuevas normas que promueven un equilibrio entre el desarrollo urbano y la conservación del medio ambiente.
A largo plazo, la influencia de Foster en la sostenibilidad es clara, ya que su enfoque no solo enriquece la vida de los ocupantes, sino que también respeta profundamente el entorno natural. Para Melilla, cuya planificación urbana debe considerar cuidadosamente sus vínculos transfronterizos y desafíos únicos, las enseñanzas de Foster sobre el diseño sostenible son cruciales para el desarrollo de una ciudad más resiliente y sostenible en el futuro.
-¿Cómo se recordará a Norman Foster en el futuro?
C.N. Norman Foster será recordado como un verdadero pionero en la arquitectura contemporánea, cuyas obras paradigmáticas redefinen la funcionalidad y la estética urbana a través de su enfoque innovador en la sostenibilidad y la tecnología avanzada. Su enfoque no solo abarca la creación de edificios icónicos, sino que también influencia profundamente el desarrollo urbano y la implementación de prácticas sostenibles en las ciudades. Este enfoque resulta crucial en enclaves singulares como el de Melilla, donde los desafíos urbanos complejos requieren soluciones innovadoras para mejorar la coexistencia en un contexto diverso social y económicamente.
El ejemplo de Foster ha sido fundamental en la evolución de las prácticas arquitectónicas de las últimas décadas, integrando la sostenibilidad y la innovación tecnológica en cada proyecto. Su legado se manifiesta en la forma en que las ciudades pueden afrontar sus futuros urbanísticos, haciendo hincapié en la relación simbiótica entre la "piel y los huesos” de los edificios, fachadas que revelan estructuras internas flexibles y cerramientos muy sofisticados pero muy lógicos que fomentan una buena adaptación climática del espacio interior al exterior y que posibilitan una alta densidad sostenible.
Sus propuestas urbanas, caracterizadas por la construcción industrializada y la creación de espacios urbanos significativos, ofrecen soluciones prácticas a los problemas de densidad y sostenibilidad. Foster es reconocido por su capacidad para transformar los retos urbanos en oportunidades para el diseño sensible que dota de sentido a las ciudades y mejora la calidad de vida de sus habitantes.
J.R. La obra de Foster será recordada en un futuro porque ha inaugurado un diálogo sobre cómo la arquitectura contemporánea puede abordar y adaptarse a los desafíos climáticos y sociales. Su influencia va más allá de la construcción individual, promoviendo un cambio en la mentalidad de los arquitectos y urbanistas hacia la importancia de un diseño que considere integralmente el impacto ambiental y social. En Melilla, donde convergen diversas culturas y existe una presión constante por un desarrollo sostenible, las enseñanzas de Foster proveen un marco invaluable para concebir un futuro urbano más integrado y resiliente, a través de edificios y propuestas que reflejan y resuelven las complejidades urbanas contemporáneas.
-¿Qué materiales para construir son los que Norman Foster prefiere?
-C.N. Norman Foster es renombrado por su enfoque metódico y detallado en la selección de materiales para sus proyectos arquitectónicos, donde cada decisión se ajusta meticulosamente al contexto y las necesidades específicas del entorno. Aunque suele recurrir habitualmente a materiales como el vidrio y diversos metales, su elección está lejos de ser genérica o uniforme. Foster emplea una variedad de metales, aleaciones y semiconductores, que pueden diferir significativamente en términos de acabados y tratamientos para adaptarse al clima local, las tradiciones constructivas de la región, o la estética particular deseada para cada proyecto.
En cuanto al vidrio, Foster selecciona cuidadosamente entre una gama que incluye desde vidrios tintados hasta vidrios con protección contra la radiación solar. También utiliza vidrios con cámaras de aire o sistemas multicapa, que se eligen en función de las necesidades específicas de aislamiento térmico y acústico, seguridad y eficiencia energética de cada edificio. Esta atención al detalle es crucial para alcanzar los altos estándares de sostenibilidad y funcionalidad que caracterizan sus obras.
La elección y aplicación de estos materiales demuestran el compromiso de Foster con la integración de tecnología avanzada en la arquitectura, promoviendo edificaciones que no solo son estéticamente agradables, sino también altamente funcionales y responsables con el medio ambiente. En lugares como Melilla, donde los desafíos climáticos y ambientales son considerables, el enfoque de Foster en la selección de materiales adecuados juega un papel fundamental en la minimización del impacto ecológico y en la promoción de un desarrollo urbano sostenible y respetuoso con el patrimonio cultural y natural de la región.
J.R. Además, la adaptabilidad de Foster a las condiciones locales se manifiesta en la manera en que sus edificios interactúan con sus entornos. La utilización de tecnologías de vanguardia y materiales reciclables o de bajo impacto ambiental refleja su filosofía de un diseño que es tanto innovador como consciente del futuro del planeta. Esta filosofía no solo se aplica a la selección de materiales, sino también a la planificación y ejecución de sus proyectos, donde Foster busca siempre optimizar recursos y mejorar la calidad de vida de los usuarios finales.
Este enfoque holístico, que combina la funcionalidad, la estética y la sostenibilidad, es lo que distingue a Foster en el campo de la arquitectura contemporánea. Cada proyecto es una demostración de cómo la tecnología y el diseño pueden converger para crear soluciones que no solo resuelven problemas arquitectónicos y urbanísticos, sino que también ofrecen respuestas a los desafíos sociales y ambientales de nuestro tiempo. En este sentido, Melilla y ciudades con retos similares pueden beneficiarse enormemente de las innovaciones que Foster y su equipo aportan al mundo de la arquitectura, marcando un camino hacia un futuro más sostenible y habitable.
-De todos los edificios de Norman Foster, ¿Con cuál se quedan Uds. y por qué?
-C.N. Entre los numerosos proyectos de Norman Foster, dos edificaciones resaltan a mi juicio por sus contribuciones únicas al campo de la arquitectura y su relevancia para discusiones urbanísticas en contextos como Melilla. El Estadio Lusail en Qatar y el Reichstag en Berlín encapsulan la visión de Foster de integrar tecnología avanzada con sensibilidad cultural y sostenibilidad.
El Estadio Lusail es emblemático por su integración de elementos culturales con innovaciones tecnológicas y prácticas sostenibles. Este proyecto no solo celebra la herencia cultural de la región sino que también introduce soluciones modernas para la funcionalidad y la sostenibilidad del edificio. Este enfoque puede servir como inspiración para Melilla, proporcionando un modelo que balancea innovación con tradición y sostenibilidad. La visión de Foster podría ayudar a Melilla a afrontar y superar sus desafíos urbanos y sociales, promoviendo un entorno más inclusivo y cohesionado.
J.R. Estoy de acuerdo con la elección del Reichstag, yo también me quedo con este edificio de Foster, el cual destaca por su capacidad para fusionar lo histórico con lo moderno, lo simbólico con lo funcional. La renovación de este edificio no solo conservó su valor histórico, sino que también añadió una cúpula de vidrio que simboliza la transparencia y accesibilidad, facilitando la conexión entre las instituciones gubernamentales y los ciudadanos. Esta característica es especialmente pertinente para Melilla, donde la identidad y la historia se encuentran profundamente entrelazadas con la modernidad. Además, el Reichstag sirve como un poderoso medio de cambio social y político, invitando a la participación ciudadana en un espacio inclusivo y renovador.
En conjunto, estos proyectos ilustran cómo Foster aplica principios de diseño que son a la vez funcionales y simbólicos, apropiados para ciudades con ricos contextos culturales como Melilla. Tanto el Estadio Lusail como el Reichstag ofrecen lecciones valiosas sobre cómo la arquitectura puede fomentar la convivencia y el diálogo entre diversas culturas, mientras refuerzan la importancia de la transparencia y la integración social en el diseño urbano.
-Fundación Norman Foster. ¿Qué le parece lo que lleva a cabo respecto al máster de ciudades sostenibles?
-J.R. La Fundación Norman Foster desempeña un papel crucial en la promoción de la sostenibilidad y la innovación en urbanismo, especialmente a través de su programa de máster en Ciudades Sostenibles.
Este programa es esencial para formar a futuros líderes en arquitectura y urbanismo, proporcionándoles herramientas necesarias para diseñar entornos urbanos sostenibles y resilientes. La fundación no solo se centra en la teoría, sino que combina la práctica con un enfoque interdisciplinario que es vital para abordar los desafíos contemporáneos del urbanismo.
En Melilla, la influencia de este programa avanzado es particularmente valiosa, ya que ofrece estrategias y herramientas que pueden ser directamente aplicadas para mejorar tanto la infraestructura como la planificación urbana de la ciudad. La Fundación fomenta un enfoque integral que atiende tanto a necesidades ambientales como sociales, preparando a la ciudad para afrontar sus desafíos únicos con soluciones innovadoras y adaptativas que respetan y celebran su diversidad cultural y económica.
C.N. Y es más, añadiría que la decisión de radicar la Fundación Foster en España, es resultado de las circunstancias personales de Foster y su relación con el país, y representa un aporte cultural significativo tanto a nivel nacional como global. Esta presencia enriquece la visión presente y futura de la arquitectura y el urbanismo, proporcionando un punto de encuentro para académicos y profesionales que fomentan un diálogo global sobre sostenibilidad.
Este Máster en Ciudades Sostenibles actúa como un puente entre académicos, profesionales y comunidades, promoviendo una red de conocimiento que trasciende fronteras. Sin duda los efectos de la formación que imparte este máster y la reflexión que promueve en torno a estos temas podrían beneficiar directa o indirectamente a la Ciudad de Melilla para llegar a ser un líder regional en buenas prácticas urbanas y arquitectónicas del futuro, integrando innovación con respeto por la historia y el entorno natural. La labor de la Fundación es un modelo a seguir para fomentar la resiliencia urbana y la sostenibilidad, inspirando a ciudades de todo el mundo a adoptar prácticas que beneficien tanto al medio ambiente como a la sociedad.








