El 23 de agosto de 2025, el icónico chiringuito Soul Beach, enmarcado en la playa de los Cárabos, cerraba sus puertas después de tantas jornadas de sol, entretenimiento y diversión. El local llevaba unos quince años en funcionamiento, y se posicionó en su última etapa como uno de los lugares de referencia del ocio melillense.
Luis Crouseilles y su equipo estaban al frente de este negocio desde hace unos cinco años aproximadamente, y Juan Carlos García fue el anterior gestor, que ya ofrecía monólogos y actuaciones en las tardes de verano. Esta fue la última vez que se adjudicó una licitación en el espacio playero. Ahora, este emblemático chiringuito será remodelado para estrenarse, si todo va bien, lo antes posible.
El Consejero de Economía, Comercio, Innovación Tecnológica, Turismo y Fomento Miguel Marín ha visitado en la mañana del martes este espacio, que comienza ya mismo su esperada remodelación integral. Ha adelantado que “esta obra salió a licitación por 432.000 euros y ha sido adjudicada por 410.000 euros, una bajada de un 5 %, y tiene un plazo de ejecución de cinco meses”.
Últimos instantes del Soul Beach
La última noche en la que el Soul Beach permaneció abierto, clientes y amigos del local tuvieron la suerte de disfrutar en directo un monólogo del humorista y actor Pablo Carbonell. Fue un cierre especial y dispuesto con mimo por parte de la dirección del chiringuito. Una cena informal tipo ‘cocktail’, copas, fotos y brindis en honor a los años vividos.
Como cualquier chiringuito, el Soul Beach ofrecía copas, música y platos típicos, pero no solo eso. Fue también un centro cultural en Melilla con actuaciones mágicas, musicales y humorísticas —el Payaso Sarapín, el cantautor Diego Martín o el monologuista Javi Aguilera han llegado a completar su aforo—. Un punto de encuentro para las familias en fechas como Navidad, recuerdos que su antiguo propietario recordaba con emoción.
El cierre vino por la finalización del contrato de licitación tras varias prórrogas concedidas en el pasado. Crouseilles esperaba volver a presentarse a la licitación aprovechando las reformas previstas para esta zona de la ciudad. El local, sin lugar a dudas, necesitaba ya una renovación para estar a la altura de los chiringuitos de las grandes ciudades costeras.
Remodelación integral
El vicepresidente primero Miguel Marín ha explicado que, en la obra, se va a actuar sobre cuatro áreas principales. La primera de ellas es el salón de 150 metros cuadrados que tiene incorporados los elementos de equipamiento de hostelería.
Después, hay dos terrazas, una de 50 metros cuadrados con vistas que se encuentra cubierta y otra más amplia de 70 metros cuadrados al aire libre. Finalmente, está la zona de entrada y de aseo, de 30 metros cuadrados con aseos públicos.
En este aspecto, Marín ha resaltado que la normativa actual obliga a que los baños de los chiringuitos de playa sean públicos para clientes y ciudadanos que transiten el paseo marítimo. En total, la obra cubre unos 300 metros cuadrados para dar ese ‘lavado de cara’ que tanto pedía el chiringuito.
Nuevo rumbo
Para el Gobierno de Melilla, esta obra es muy significativa porque supone poner a punto un local que da servicio tanto a melillenses como a turistas. En pleno paseo marítimo, implica un salto de calidad en los servicios de hostelería y restauración que ofrece la ciudad, y una mejora en la imagen que proyecta el entorno de la playa de los Cárabos.
Las obras son para transformar un local “que ya estaba obsoleto, que ya tenía muchos años, y que se va a convertir en un chiringuito moderno, agradable, accesible y que va a prestar el servicio en las mejores condiciones posibles”, añadía el consejero Miguel Marín.
Asimismo, el vicepresidente primero ha anunciado que se va a sacar a licitación la adjudicación del servicio de restauración, y que va a ser de la mano de la Asociación de Empresarios de Hostelería de Melilla. Este gesto implica la colaboración de los profesionales hosteleros, que conocen perfectamente el sector, y de la Administración, que debe sacar oficialmente el pliego. El objetivo es adjudicar el chiringuito a la mejor oferta posible.
Chiringuito de la Hípica
El chiringuito Bambú Lounge & Restaurant, un local situado en la playa de la Hípica, también va a salir a licitación en este mes de marzo con la intención de adjudicarse a lo largo del mes de abril.
Esta licitación se va a publicar más tarde de lo previsto. El motivo es que “para poder llevar a cabo la actuación, tenemos que tener la autorización de la Dirección General de Costas. En este caso, ha tardado unos meses en poder otorgarla, y se ha visto retrasado, más de lo que nos habría gustado”. Lo importante, ha señalado Marín, es que el conocido ‘chiringuito de la Hípica’ va a salir también dentro de poco y se intentará poner en funcionamiento en el menor tiempo posible.
“Son dos actuaciones realmente importantes y muy positivas y de las que nosotros, desde el Gobierno de la ciudad, estamos muy satisfechos de poder ver cómo chiringuitos de más de veinte años van a quedar totalmente restaurados”, manifestaba el consejero. Estas dos licitaciones permiten a la ciudad y al turismo volver a vivir un nuevo verano en la cálida costa melillense.








No hay derecho, éste chiringo está pagado por todos los ciudadanos y resulta que vas a tomarte algo y te cobran más que en cualquier loca privado, ahora la ciudadanía se va a gastar otros 410000€ en reformarlo. Creo que mejor cerrarlo y eliminar lo de chiringuito, en las cercanías hay muchos locales que pueden dar el mismo servicio o mejor.
Otro pelotazo con dinero público pa que la mafia se sienta a gusto a la mesa. Disfrutad Melillenses, el guirigay ni en vuestros mejores sueños. El dinero de los demás, 410.000 🤣🤣🤣