CCOO ha sido informada de que de los 644 despidos del ERE, dos corresponden a la ciudad y de que han denunciado al director del hotel ante la Inspección de Trabajo.
Todos los trabajadores del Parador de Melilla que estaban convocados ayer a la huelga (25 de los 27 empleados) secundaron el paro en la ciudad, según CCOO.
Sólo trabajaron dos personas en recepción y mantenimiento ya que aunque el sector de la Hostelería no exige servicios mínimos, sí obliga a cubrir al menos esos dos puestos.
Para los huelguistas el paro de ayer tenía un sentido especial. Desde Comisiones Obreras informaron a la plantilla de que a Melilla le corresponden al menos dos de los 644 despidos incluidos en el Expediente de Regulación de Empleo (ERE), presentado por Paradores de España el pasado 26 de noviembre.
Así lo confirmó a El Faro la líder de CCOO, Caridad Navarro, que bajo la llovizna que caía ayer sobre la ciudad se plantó junto con el resto de trabajadores del Parador, paraguas en mano, a protestar contra la supresión de los puestos de trabajo.
Si bien la huelga se había convocado a principios de octubre pasado para protestar por la eliminación de la paga extra de Navidad (una decisión que está recurrida en los juzgados) y para exigir que se desatascara la aprobación del convenio colectivo, ahora los trabajadores de Melilla secundan el paro para manifestarse contra los despidos anunciados por la empresa (644 del ERE, 81 contratos rescindidos por el cierre total de siete paradores y otros 867 empleados que pasarán a ser fijos discontinuos debido al cierre parcial de 27 hoteles).
Por su parte, Manolo Rueda, representante de Personal de los trabajadores del Parador de Melilla, aprovechó la protesta de ayer para mandar un mensaje a los socialistas de Huelva que se han aventurado a explicar que el Parador de Melilla no cierra porque está en una comunidad gobernada por el PP.
“Si hoy estamos aquí protestando, no lo hacemos sólo por los dos despidos que está previsto que se hagan en el Parador de Melilla. También lo hacemos contra el cierre del Parador de Ayamonte (Huelva)”, señaló Rueda.
Ante Inspección de Trabajo
Tras la huelga del pasado 12 y 13 de octubre, los trabajadores del Parador de Melilla denunciaron al director del establecimiento hotelero ante la Inspección de Trabajo.
Y lo hicieron, según explicó a El Faro Manolo Rueda, porque pese a la legalidad del paro convocado, estuvo prestando servicio de comedor, de habitaciones y haciendo todo lo que podía y más para evitar que los clientes notaran la huelga. “Ya ha estado por aquí Inspección de Trabajo y lo más probable es que le caiga una multa”. Ahora, añadió Rueda, van a investigar si es legal la contratación de una trabajadora eventual una vez convocado el paro. “Desde Comisiones Obreras creemos que no lo es”, recalcó.
“Que sirva de algo también depende de la responsabilidad de los clientes”
La líder de Comisiones Obreras, Caridad Navarro, que ayer estuvo en el Parador de Melilla apoyando a los trabajadores que secundaron el paro nacional, es de las que cree que a estas alturas de la crisis, las huelgas aún sirven para algo, aunque reconoce que sus efectos se han ido devaluando desde los años ochenta debido, sobre todo, al individualismo.
No obstante, Navarro considera que para que las huelgas surtan efecto no tiene sólo que protestar el trabajador. En su opinión también los clientes deben ser responsables y acudir o consumir en empresas que respeten los derechos de sus trabajadores. En todo caso, reconoce que esto es aún más difícil de conseguir y el motivo sigue siendo el mismo: El individualismo.
“En 20 años que llevo en la empresa nunca habíamos pasado por algo así”
Ella (foto), como la mayoría de los trabajadores del Parador de Melilla, lleva veinte años trabajando en el establecimiento hotelero y no se explica qué ha pasado para que una empresa que ganaba dinero hasta 2004 esté ahora a punto de despedir al 14% de la plantilla y tenga pérdidas que rondan los 117 millones de euros.
A uno de sus compañeros, que lleva 45 años en el Parador de Melilla, sólo se le ocurre pensar en los responsables de la ampliación y construcción de nuevos paradores cuando la crisis ya se veía venir. “Tenían que haber aguantado con las inversiones que ya estaban hechas”, aseguró a El Faro. Los dos trabajadores creen que la huelga sirve para algo, “no sólo para que nos descuenten 50 euros”, dicen.







