El equipo juvenil de la UD Melilla regresó sin premio de su visita a tierras andaluzas tras caer por 5-1 ante el Granada CF Juvenil A, en un encuentro correspondiente a la cuarta jornada del Grupo IV de la División de Honor Juvenil.
El resultado final no reflejó del todo lo visto en los primeros compases del partido, en los que el conjunto melillense ofreció una imagen sólida, plantando cara a uno de los equipos históricos de la categoría. Sin embargo, un tramo final de primera parte muy complicado, con cuatro goles en apenas trece minutos, dejó sin opciones al equipo azulino.
Con la intención de seguir mejorando y sumar sus primeros tres puntos de la temporada, los unionistas viajaron a la ciudad de la Alhambra para enfrentarse a un rival de entidad. El técnico dispuso una alineación con Jota en portería; Adam, Nico, Dani e Iniesta en la defensa; Ortega, Álvaro, José Pablo, Raúl Granados y Carlos Barbero en la medular; y Hugo Pech como único delantero. Desde el inicio, la UD Melilla demostró orden y concentración, sabiendo contener el empuje inicial del Granada.
En los primeros veinte minutos, el protagonismo fue para el portero Jota, que con dos intervenciones de gran nivel mantuvo el empate en el marcador. La primera, en el minuto 8, fue una estirada para evitar un gol que buscaba la escuadra; y la segunda, en el 20, fue una parada a bocajarro que impidió que los locales se adelantaran antes de tiempo. No obstante, el buen planteamiento defensivo del Melilla se vino abajo en el tramo final del primer acto. En el minuto 30, Rayan abrió el marcador para el Granada, y a partir de ahí se desató un vendaval ofensivo local.
El propio Rayan firmó un hat-trick en apenas diez minutos (30’, 38’ y 43’), mientras que Aimar anotó el tercero del equipo nazarí en el minuto 34. Cuatro goles entre el minuto 30 y el 43 que dejaron al conjunto melillense muy tocado y con el partido prácticamente sentenciado al descanso (4-0). Pese al duro golpe, el juvenil de la UD Melilla no bajó los brazos tras el paso por vestuarios.
Lejos de rendirse, los azulinos salieron con otra actitud en el segundo tiempo, buscando recortar distancias y recuperar sensaciones en el juego. Durante buena parte del segundo periodo, el equipo melillense controló más el balón, encontró espacios y logró generar más peligro. El esfuerzo ofensivo tuvo recompensa con el tanto del honor, obra de Hugo Pech, quien tras una buena acción individual definió con una precisa vaselina ante la salida del portero.
El gol (4-1) fue un justo premio a la insistencia visitante, que buscó reducir la desventaja durante toda la segunda parte. Cuando parecía que el marcador no se movería más, y ya con el partido prácticamente finalizado, el Granada CF anotó su quinto tanto por medio de Enrique Bass, quien cerró el resultado definitivo de 5-1, en una acción que volvió a castigar a la defensa melillense en los últimos minutos.
Pese a la derrota, el cuerpo técnico valora aspectos positivos del partido, especialmente los minutos iniciales y la actitud mostrada por el equipo en el segundo tiempo. El choque sirvió como una lección de aprendizaje en una categoría como la División de Honor, donde los errores se pagan caro y los rivales aprovechan cualquier desconexión para marcar diferencias. Este tropiezo deja al juvenil de la UD Melilla con la mirada puesta ya en su siguiente compromiso, que será de nuevo en casa, el próximo sábado a las 10:30 horas, ante el Málaga CF, otro rival de peso en la categoría.
El partido se disputará en el campo federativo de La Espiguera, donde los azulinos esperan reencontrarse con su mejor versión y sumar un resultado positivo que sirva para levantar el ánimo del grupo y tomar impulso en la competición.








