Dote Gutiérrez, misionero y firme defensor de la vida, visitó Melilla hace unas semanas, donde ofreció una charla en la Iglesia Castrense para compartir su experiencia personal y espiritual tras más de una década de trayectoria en distintos países. Durante el encuentro, el protagonista relató su camino vital, marcado por la fe y su compromiso con la defensa de los más vulnerables.
La intervención tuvo lugar ante un público que acudió para conocer de primera mano el recorrido de Gutiérrez, quien explicó cómo decidió emprender una misión que le llevó desde España hasta lugares como Calcuta, Roma o Kenia. Según trasladó durante su ponencia, su vocación surgió tras sentir la llamada a dedicar su vida a los demás, lo que le llevó inicialmente a la India y posteriormente a integrarse en las Misioneras de la Caridad, donde continuó su formación.
Uno de los ejes centrales de su testimonio fue la labor que desarrolla en defensa de la vida, especialmente centrada en los niños no nacidos. Esta misión comenzó en Kenia y, según explicó, ha ido creciendo con el tiempo, extendiéndose también a otros lugares. En este sentido, destacó la importancia de iniciativas como la construcción de espacios dedicados a esta causa, que ya están en marcha en distintos puntos.
Durante su estancia en Melilla, Gutiérrez también hizo referencia a una de las experiencias más significativas de su trayectoria reciente: una peregrinación que inició en octubre de 2024 desde Santo Toribio de Liébana, en Cantabria, y que culminó diez meses después en Belén. Este recorrido, explicó, tuvo como objetivo profundizar en el sentido de su misión, vinculada al origen de la vida.
En su intervención en la Iglesia Castrense, el misionero no solo repasó su trayectoria, sino que también compartió reflexiones personales sobre la identidad y el papel de las personas en la sociedad. En este sentido, subrayó la importancia de no definirse únicamente por etiquetas sociales o profesionales, sino por una dimensión más profunda vinculada a la fe.
El acto contó con la asistencia de numerosos fieles, que mostraron interés por conocer su testimonio y su labor en distintos contextos internacionales. Según se desprende de su intervención, el encuentro sirvió para acercar su experiencia a la ciudadanía melillense, así como para dar visibilidad a su trabajo en favor de la vida.
La visita de Gutiérrez a la ciudad se enmarca en una trayectoria que ya había sido recogida anteriormente, en la que se detalla el origen de su vocación y su paso por distintos países antes de consolidar su misión actual. Su paso por Melilla supone así un nuevo capítulo en su recorrido, en el que continúa difundiendo su mensaje y compartiendo su experiencia con distintas comunidades.







