Durante los últimos días, Melilla ha registrado episodios de viento intenso que han generado preocupación entre la ciudadanía, especialmente quienes disfrutan paseando por el Paseo Marítimo. Ante esta situación, desde Coalición por Melilla han planteado una cuestión crucial: si las palmeras de gran altura que bordean este emblemático espacio cuentan con la resistencia y flexibilidad necesarias para soportar ráfagas fuertes sin representar un riesgo para las personas.
Aunque las palmeras parecen doblarse con facilidad sin quebrarse, algunas presentan inclinaciones muy pronunciadas que podrían incrementar la probabilidad de rotura o caída si se acumulara un peso excesivo en su corona, sobre todo durante vientos intensos. La formación de su tronco y su diseño estructural les permite cierta flexibilidad y robustez, así como resistencia frente a elementos externos como el fuego, pero su seguridad depende, en gran medida, de un adecuado mantenimiento y poda.
Desde CpM se ha señalado que algunas de las palmeras muestran inclinaciones significativas, lo que podría constituir un riesgo potencial. La preocupación no se limita únicamente a la estabilidad de los troncos, sino también a la salud de sus raíces. Este tipo de palmeras posee raíces fibrosas y poco profundas que se extienden para anclarse al terreno, por lo que su correcta fijación y buen estado son esenciales para evitar accidentes.
Actualmente, se desconoce si existe un protocolo formal de inspección que permita monitorear de manera continua el estado de las palmeras, evaluar su salud estructural y seguir su evolución a lo largo del tiempo. La ausencia de esta información genera incertidumbre sobre si los árboles que se encuentran en el Paseo Marítimo están siendo evaluados regularmente y si se toman medidas preventivas que garanticen la seguridad de la población.
Por ello, desde Coalición por Melilla han solicitado al Consejero de Medio Ambiente que se informe sobre las evaluaciones técnicas que se realizan a estas palmeras. La petición incluye verificar si los troncos y raíces presentan algún tipo de afección que pudiera derivar en su caída ante ráfagas fuertes, así como conocer si se implementan medidas preventivas en previsión de episodios de viento intenso.
Asimismo, los representantes de la coalición plantean la posibilidad de cerrar temporalmente el Paseo Marítimo en momentos de alerta meteorológica, con el objetivo de proteger a los peatones y evitar situaciones de riesgo innecesarias. Según argumentan, esta medida preventiva podría contribuir a la tranquilidad de los melillenses que utilizan diariamente este espacio de ocio y esparcimiento.
El debate sobre la seguridad de las palmeras se centra, por tanto, en garantizar que su mantenimiento sea el adecuado y que se cuente con protocolos de control que permitan identificar cualquier anomalía antes de que se produzca un accidente. La inclinación de algunos ejemplares, la salud de sus raíces y el seguimiento técnico constante son aspectos clave para asegurar que estos árboles puedan seguir siendo parte del paisaje urbano sin comprometer la seguridad pública.
En conclusión, la preocupación de Coalición por Melilla se centra en que los ciudadanos puedan disfrutar del Paseo Marítimo con total tranquilidad, sabiendo que las palmeras que lo bordean están correctamente evaluadas, mantenidas y controladas frente a los efectos de los fuertes vientos que ocasionalmente afectan a la ciudad. La coalición espera que las autoridades ambientales proporcionen información clara sobre las inspecciones realizadas y sobre las medidas adoptadas para prevenir riesgos derivados de la caída de estas palmeras.









Si con esa intensidad del viento alguien sale a pasear ,tiene un problema de salud mental.
Lo mismo le cae una palmera que una farola o un desprendimiento de una fachada , …
Lo que hay que hacer es quedarse en casa como recomienda Protección Civil