Coalición por Melilla (CpM) ha defendido la necesidad de impulsar una reforma del Estatuto de Autonomía de la ciudad coincidiendo con el 31 aniversario de su aprobación, que se conmemora este 13 de marzo. El diputado local de la formación, Emilio Guerra, ha señalado que este texto supuso un “antes y un después” para la ciudad, aunque considera que tres décadas después es necesario revisarlo para reforzar el autogobierno y garantizar el futuro institucional de Melilla.
En una valoración pública realizada con motivo de esta efeméride, Guerra ha destacado la importancia histórica del Estatuto aprobado en 1995, una norma que, según ha explicado, permitió a Melilla iniciar su experiencia autonómica dentro de un régimen singular. El dirigente de CpM ha subrayado que aquel marco jurídico dotó a la ciudad de un instrumento relevante para desarrollar capacidades institucionales propias.
El diputado local ha planteado además que el 13 de marzo debería tener una mayor relevancia dentro del calendario institucional de la ciudad. A su juicio, se trata de una fecha que simboliza el comienzo de la Melilla contemporánea y el inicio de una etapa marcada por la construcción de un sistema de autogobierno adaptado a las particularidades del territorio.
Guerra ha recordado que el Estatuto situó a Melilla en un modelo diferenciado del de la autonomía municipal recogida en el artículo 140 de la Constitución española, dotando a la ciudad de competencias y estructuras propias dentro de un régimen específico. No obstante, también ha señalado que el desarrollo posterior de este marco se ha visto condicionado por interpretaciones judiciales que, en su opinión, han limitado el alcance de la autonomía inicialmente prevista.
Según ha explicado el representante de CpM, estas resoluciones acabaron configurando una interpretación más restrictiva del Estatuto, lo que a su juicio redujo el margen de autogobierno y generó dudas sobre el alcance real de las competencias de la ciudad.
Ante esta situación, Guerra ha defendido que el Estatuto debe entenderse como un punto de partida que ahora requiere una actualización. En este sentido, ha señalado que el contexto actual hace necesario abrir un debate sobre su reforma con el objetivo de reforzar el marco institucional de Melilla.
Entre los aspectos que, según CpM, deberían abordarse en una eventual modificación del texto, el diputado ha mencionado la ampliación de competencias, el fortalecimiento de la democracia interna y la mejora de la calidad institucional. Asimismo, ha apuntado a la necesidad de garantizar de forma más sólida los derechos sociales de la ciudadanía.
Otro de los elementos destacados por Guerra es la importancia de definir con mayor precisión el régimen económico y fiscal de la ciudad. En este sentido, ha señalado que Melilla continúa sin contar con un sistema de financiación que tenga plenamente en cuenta su singularidad territorial, su condición de frontera exterior de la Unión Europea y los costes estructurales que se derivan de esta situación.
A pesar de estas reivindicaciones, el diputado de CpM ha querido poner en valor el papel que el Estatuto ha desempeñado desde su aprobación. En este sentido, ha destacado que el texto reconoce en su artículo primero a Melilla como parte integrante de la Nación española dentro de su unidad, una referencia que, según ha señalado, refleja el vínculo institucional de la ciudad con el conjunto del Estado.
Treinta y un años después de su aprobación, CpM considera que el Estatuto sigue siendo una pieza clave del marco político e institucional de Melilla, aunque defiende que su reforma puede contribuir a reforzar las capacidades de autogobierno y afrontar con mayores garantías los retos de futuro de la ciudad.








