Juan José Imbroda, presidente de la Ciudad Autónoma, ha dicho claramente que tiene sospechas de que detrás de los recientes incendios de contenedores en las zonas periféricas de la ciudad puede haber planificación y una "mano muy oscura", interesada en crear sensación de inseguridad en barrios de mayoría musulmana como Las Palmeras, Cabrerizas o la Cañada. Lo que está claro es que esas provocaciones ya no parecen la gamberrada del adolescente que trata de reivindicarse en su rebeldía de esa forma. Aquí hay otras incógnitas en juego.
Por ejemplo, llamar a los bomberos para hacerles ir a lugares intrincados desde donde poder apedrearlos al albur de la ocultación de estos cobardes, no parece cosa del niñato al que suele culparse de estas cosas. Es evidente, como ocurrió en la madrugada del pasado jueves en Las Palmeras, que se trata de tender emboscadas bien previstas y planificadas al objeto de agredir a estos funcionarios, que solo pretenden hacer su trabajo, preservar la seguridad de los vecinos y apagar las supuestas llamas.
Después de mantener conversaciones con diversas fuentes, todos nuestros interlocutores coinciden en un punto: los incendios son coordinados y preparados muy posiblemente por intereses políticos porque interesa a no se sabe todavía quién que los musulmanes de esas barriadas, ubicadas habitualmente en los distritos IV y V de Melilla, lleguen a la conclusión de que viven en la inseguridad y que nadie, y mucho menos el Gobierno del PP, hace nada para protegerlos.
Si ese es el objetivo, está claro que no se paran a pensar en el daño que están causando a esos vecinos, que pierden los contenedores, que corren el riesgo de que las llamas alcancen a sus vehículos o viviendas, que no merecen ser tratados con tanta frivolidad. Sin contar, además, con el coste económico para las arcas públicas. Solo por los seis depósitos para basuras calcinados en la calle Cabo de Agua se han perdido unos 15.000 euros.
El Gobierno de la Ciudad está plenamente convencido de que, al final, los autores de todo esto serán detenidos y puestos a disposición de la Justicia. Policía Nacional y Policía Local están investigando muy seriamente estos sucesos e incluso se especula con que puedan producirse detenciones "en breve". Ojalá que así sea.









Anda que no tiene fantasía el Imbroda!.Sus falsas sospechas si que tienen un origen.El PP de Melilla está muy perdido con lo que se le avecina a nivel nacional...y local.