Los sindicatos mayoritarios en Melilla han convocado una concentración este miércoles a las 11:00 horas frente a la Delegación del Gobierno para mostrar su apoyo a la reducción de la jornada laboral a 37,5 horas semanales, una medida que consideran esencial para mejorar la calidad de vida de las personas trabajadoras y avanzar en derechos laborales.
La movilización, que se enmarca en una convocatoria nacional promovida por estas organizaciones, coincide con una fecha clave en el calendario parlamentario. Ese mismo día, el Congreso de los Diputados debatirá las enmiendas a la totalidad presentadas al proyecto de ley que busca rebajar la jornada laboral sin reducción salarial. Según explican desde los sindicatos, esta propuesta afecta a más de 12 millones de trabajadores en todo el país, y en Melilla beneficiaría directamente a más de 7.000 personas, sobre todo del sector privado.
“Necesitamos reducir el tiempo de trabajo sin merma en el salario. Esta medida es una cuestión de justicia social que contribuirá a repartir la riqueza de una manera más equitativa”, afirman desde UGT y CCOO. Los sindicatos defienden que trabajar menos horas no solo impacta positivamente en la salud física y mental de la plantilla, sino que también contribuye a humanizar las relaciones laborales y mejorar el equilibrio entre vida personal y profesional.
La jornada de este miércoles es especialmente significativa debido al incierto futuro del proyecto legislativo. El partido Junts ha anunciado su intención de apoyar las enmiendas a la totalidad, lo que en la práctica podría impedir que la ley llegue siquiera a debatirse en profundidad en la Cámara Baja. Esta posición, sumada a la falta de acuerdos previos entre el Gobierno y las organizaciones empresariales, pone en riesgo la continuidad del proceso legislativo que impulsaría la reducción de jornada.
En paralelo a la movilización en Melilla, otras concentraciones se celebrarán en todo el territorio nacional. En Madrid, la cita principal tendrá lugar a las 16:00 horas en la Plaza de las Cortes, con el objetivo de hacer visible el respaldo social y sindical a una reivindicación que consideran histórica.
La iniciativa ha generado posturas encontradas entre los distintos actores sociales. Tal como reflejó recientemente El Faro de Melilla, mientras los sindicatos destacan el valor social, económico y humano de la medida, representantes del empresariado han expresado su preocupación por el posible aumento de los costes laborales y el impacto en la competitividad de las pequeñas y medianas empresas.
Desde la patronal local se advierte que una reducción de jornada no planificada ni acompañada de mecanismos de adaptación puede poner en riesgo la viabilidad de numerosos negocios, especialmente en un contexto económico incierto.
Por su parte, los sindicatos subrayan que esta no es una cuestión partidista, sino un compromiso con la mejora de las condiciones de vida. “No es un debate entre el PP, Vox, Junts y el Gobierno. Es una demanda de la ciudadanía y un compromiso con una sociedad más justa”, insisten los sindicatos, que reclaman responsabilidad y compromiso por parte de los diputados y diputadas.
Ambas organizaciones han hecho un llamamiento a la ciudadanía melillense para sumarse a la concentración como muestra de apoyo al proyecto de ley y como herramienta de presión a los representantes públicos. De fracasar la votación parlamentaria, los sindicatos ya han anunciado que exigirán la elaboración de un nuevo texto legal y la reglamentación del control horario en todos los sectores laborales.
“Apelamos al compromiso de los representantes públicos con sus conciudadanos. La reducción de jornada es una herramienta para mejorar la vida de las personas”, concluyen desde UGT Melilla, reiterando su disposición a seguir movilizándose hasta que la medida se haga realidad.









Qué sepan los trabajadores quienes se oponen a sus mejoras PP,VOX y los catalanes de JUNTS.QUE no lo olviden a la hora de volver a votar.
Mi comentario ha sido censurado.
Los trabajadores tienen contra a la derecha más reaccionaría,e decir PP, VOX y los catalanes de Puigdemont de JUNTS.Ya saben los trabajadores a quies no deben nunca votar..