La Jefatura Superior de Policía de Melilla ha clausurado esta semana el Curso Mindfulness Aplicado al Bienestar Policial (MABP), una innovadora iniciativa de formación desarrollada entre el 15 de octubre y el 26 de noviembre de 2025 en las instalaciones del Fuerte de Rostrogordo. Este espacio fue cedido para tal fin por la Consejería de Educación, Juventud y Deporte de la Ciudad Autónoma de Melilla, en el marco de la colaboración institucional por la promoción del bienestar dentro del entorno policial.
La actividad formativa, coordinada por el Centro de Actualización y Especialización (CAE) de la División de Formación, contó también con la participación de la Delegación de Formación y del Servicio de Prevención de Riesgos Laborales de la Jefatura melillense. Ha estado dirigida al personal de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, y más concretamente, a un grupo integrado por 15 agentes de la Policía Nacional y 2 de la Policía Local.
Durante siete sesiones semanales de dos horas cada una, el curso fue impartido por el subinspector Juan Miguel Agüero, instructor certificado MABP y adscrito a esta Jefatura. El contenido giró en torno a la práctica del mindfulness como herramienta para afrontar de forma saludable las exigencias de una profesión marcada por la tensión, la inmediatez y la responsabilidad constante.
El curso se enmarca en el desarrollo del Plan de Promoción de la Salud Mental y Prevención de la Conducta Suicida de la Dirección General de la Policía, establecido por la Resolución del 5 de noviembre de 2020. Este plan busca impulsar estrategias preventivas que fortalezcan el bienestar emocional de los agentes, promuevan una cultura de autocuidado y reduzcan el impacto de factores de riesgo psicosocial derivados de la actividad policial.
Uno de los principales objetivos del curso ha sido proporcionar a los participantes herramientas prácticas que les permitan gestionar adecuadamente el estrés, mejorar su calidad de vida laboral y personal, y contribuir así a un ambiente de trabajo más equilibrado, respetuoso y eficiente. Entre los beneficios de esta formación se destaca también la mejora de las relaciones interpersonales entre compañeros y mandos, y la optimización del servicio que se presta a la ciudadanía desde una posición de mayor conciencia y control emocional.
Desde la organización se ha puesto en valor el compromiso mostrado por los alumnos, cuya implicación activa ha resultado clave para alcanzar los objetivos de la formación. La excelente acogida de esta primera edición en Melilla ha motivado que ya se esté trabajando en la planificación de una segunda convocatoria para el próximo año, lo que refuerza el interés institucional por mantener una oferta formativa continua, actualizada y centrada en la salud mental de los profesionales de la seguridad.
Esta actividad formativa complementa otras acciones desarrolladas recientemente en la ciudad, como el II Curso Básico de Oficina de Denuncias y Atención al Ciudadano, también promovido por la Policía Nacional, que evidencia una apuesta por la profesionalización constante de los cuerpos policiales a través de programas de calidad que abordan tanto el ámbito técnico como el emocional y humano.
Con iniciativas como esta, Melilla se consolida como una ciudad comprometida con la salud integral de quienes velan por la seguridad pública. La apuesta por formar agentes emocionalmente preparados refleja una visión moderna y responsable del trabajo policial, donde el bienestar interno se convierte en una herramienta esencial para ofrecer un mejor servicio al conjunto de la sociedad.








