El consejero explicó que la Ciudad no puede mediar en la negociación del convenio colectivo, pero que él ha tratado de mantener contacto con ambas partes.
El consejero de Medio Ambiente, José Ángel Pérez Calabuig, confía en que no haya huelga de limpieza. Pérez Calabuig aseguró, en declaraciones a El Faro, que espera que en la reunión que mantendrán hoy los trabajadores del servicio con la empresa adjudicataria, la UTE Melilla (FCC-Urbaser), puedan solucionarse las diferencias entre las partes.
En este sentido, Pérez Calabuig explicó que durante estos días ha vuelto a mantener contacto con los representantes de la empresa, para tratar de mediar en el conflicto. No obstante, el consejero aclaró que se trata de una negociación por un convenio colectivo, por lo que las únicas partes directamente implicadas son la empresa y los trabajadores, y la Ciudad no puede intervenir en las reuniones que mantengan entre ellos.
Pérez Calabuig mostró, a pesar de todo, como ya hizo desde el momento en que se anunció el paro indefinido, su intención de mantener contacto con trabajadores y empresa para intentar, en la medida de lo posible, colaborar para que se logre una solución al problema y no sea necesario que finalmente haya huelga.
Así, el responsable del área de Medio Ambiente, apuntó que si el conflicto no se soluciona hoy, espera que entre el lunes y el martes de la semana que viene se llegue finalmente a un acuerdo. Pérez Calabuig señaló que seguramente sea necesario que ambas partes cedan “un poco” en la negociación pero que según sus últimos contactos con la empresa, la intención es la de llegar a un acuerdo con los trabajadores.
El consejero apuesta así por una vía alternativa a la huelga de limpieza, que si nada lo remedia comenzaría el próximo jueves a las doce de la noche, en la víspera al comienzo de la Feria.
Por su parte, los trabajadores se reunirán hoy a las nueve de la mañana con los delegados de la UTE Melilla, que les expondrán qué puntos de los que ellos presentaron en el encuentro del martes podrán llevarse a la práctica y cuáles no. En aquella reunión, los representantes de los más de 200 empleados del servicio de limpieza, pusieron en conocimiento de la empresa cuáles eran sus principales reivindicaciones.
Entre los puntos de los que se habló en el inicio de esta negociación se encuentran las condiciones de las contrataciones o la subida del 1% del salario, con la cantidad que según los empleados, la Ciudad Autónoma dio a la empresa para que se elevaran los sueldos de los trabajadores. Asimismo, también trataron temas relativos a los días de descanso, o los permisos a los que tienen derecho cuando un familiar está ingresado en el hospital.
Las sensaciones de esta reunión, según dijo uno de los integrantes del comité de empresa, Miguel Sabio, no fueron muy positivas ya que la empresa les dijo que sería difícil que pudieran cumplir con todo lo que ellos pedían.
Así, los trabajadores insistieron una vez más en que si la UTE Melilla no firma el convenio colectivo ellos no suspenderán la huelga y aseguraron que no estaban dispuestos a dar marcha atrás en sus reivindicaciones, ya que consideran que no se trata de peticiones que estén fuera del alcance de la empresa.
En el encuentro de hoy podría estar la clave de lo que ocurrirá finalmente con el servicio. Una huelga de limpieza es siempre incómoda, pero si a eso se le unen las altas temperaturas del verano y el aumento de los residuos que se produce con una festividad como la Feria, la ciudad puede acabar presentando en menos de una semana un aspecto poco agradable para sus habitantes.








