El ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, reconoció este miércoles que la implantación de los nuevos tribunales de instancia está generando algunas “incidencias menores” en distintos órganos judiciales, aunque aseguró que no se trata de problemas estructurales y que se resolverán en las próximas semanas.
El titular de Justicia realizó estas declaraciones en una rueda de prensa celebrada en el Ministerio de Justicia tras reunirse con la fiscal general del Estado, Teresa Peramato, en respuesta a las críticas surgidas tras la entrada en vigor de la ley de eficiencia de la Justicia, que introduce cambios en la organización judicial y en la estructura de los juzgados.
Bolaños insistió en que los problemas detectados hasta el momento son limitados y se encuentran en proceso de resolución. Según explicó, los datos que maneja el Ministerio permiten mantener una visión optimista sobre la implantación del nuevo modelo judicial. “Las incidencias son menores, todas están en vías de solución, ninguna va a prolongarse más allá de unas semanas”, afirmó el ministro.
Durante su comparecencia, el ministro comparó el proceso de puesta en marcha de la nueva estructura judicial con la inauguración de grandes infraestructuras que inicialmente registraron dificultades operativas. Como ejemplo citó la apertura de la terminal T-4 del aeropuerto madrileño de Barajas, que también experimentó incidencias en sus primeros momentos antes de consolidarse como una instalación de referencia.
Según explicó el ministro, en los primeros meses de funcionamiento del nuevo sistema judicial se ha producido un incremento del 4 % en el número de señalamientos. Estos datos, apuntó, reflejan que el modelo comienza a desplegarse en los distintos órganos judiciales tras la entrada en vigor de la reforma.
La aplicación de la ley de eficiencia de la Justicia ha generado, sin embargo, críticas en distintos puntos del país desde su entrada en vigor. La reforma supone una reorganización del sistema judicial mediante la creación de tribunales de instancia que sustituyen a los juzgados unipersonales y modifican la forma en que se distribuyen los asuntos dentro de cada partido judicial.
En Melilla, la puesta en marcha de este nuevo modelo ha estado acompañada de advertencias y críticas desde distintos ámbitos del sector judicial y político. Diversas voces han señalado en las últimas semanas que la implantación de la reforma ha provocado dificultades organizativas y problemas en la tramitación de procedimientos tras los cambios introducidos en la estructura de los juzgados.
El juez decano de Melilla, Álvaro Salvador Prieto, ya advirtió en declaraciones recogidas por El Faro de Melilla que la nueva normativa estaba generando más problemas de los que, por el momento, estaba resolviendo. Según explicó entonces, la reorganización judicial y la adaptación al nuevo sistema estaban provocando complicaciones en el funcionamiento diario de los juzgados mientras se completaba el proceso de transición.
A estas críticas se han sumado también advertencias desde el ámbito político. La senadora del Partido Popular por Melilla, Isabel Moreno, alertó igualmente de la situación en los juzgados de la ciudad y habló de un escenario de “caos” derivado de la aplicación de la reforma judicial.
Estas valoraciones se producen en un contexto en el que distintos operadores jurídicos siguen evaluando el impacto de la ley de eficiencia de la Justicia en los tribunales tras sus primeros meses de funcionamiento. Mientras el Gobierno sostiene que las incidencias detectadas son puntuales y se resolverán en breve, desde algunos ámbitos judiciales se reclama tiempo para comprobar cómo evoluciona el nuevo modelo organizativo en la práctica.








