Aya Akoudad ha vuelto a ser distinguida con la beca Juan Jiménez Carmona, un reconocimiento que recibe por segunda vez en su trayectoria académica. La estudiante ya había sido beneficiaria de esta ayuda cuando cursaba primero de Educación Secundaria Obligatoria (ESO), una etapa en la que disfrutó de la beca durante cuatro años consecutivos hasta completar sus estudios.
Ahora, tras finalizar la ESO y prepararse para iniciar Bachillerato, vuelve a recibir esta ayuda, un hecho que ha vivido con especial satisfacción. La joven reconoce que este logro supone una recompensa a varios años de trabajo constante y dedicación a los estudios.
Durante la entrevista, Aya expresó el orgullo que siente por haber alcanzado nuevamente este reconocimiento. Para ella, la beca representa el resultado de un esfuerzo prolongado en el tiempo y una motivación para seguir trabajando con la misma constancia durante los próximos años académicos.
“Después de cuatro años de mucho esfuerzo, la verdad es que me siento muy orgullosa de haberlo ganado”, afirmó, dejando claro que este reconocimiento tiene para ella un importante valor personal.
Una beca que la acompañará durante Bachillerato
La ayuda recibida permitirá a Aya afrontar una nueva etapa educativa con un respaldo económico destinado a cubrir algunos de los gastos relacionados con los estudios.
Según explicó, la beca consiste en una aportación de 500 euros destinada a sufragar costes asociados al instituto. Después de haber contado con esta ayuda durante toda la etapa de Secundaria, ahora volverá a disponer de ella durante los dos cursos de Bachillerato.
La estudiante destacó que se trata de una oportunidad importante para continuar avanzando en su formación académica. El paso a Bachillerato supone un cambio significativo en el recorrido educativo de cualquier alumno y, en su caso, esta nueva concesión supone también una muestra de confianza en su rendimiento académico.
Aya afronta esta nueva etapa con ilusión y con el objetivo de mantener los buenos resultados que le han permitido ser nuevamente seleccionada para recibir la beca.
La sorpresa de una llamada inesperada
Uno de los aspectos que más llamó la atención de su testimonio fue la naturalidad con la que explica el proceso que la llevó a obtener la beca.
Lejos de estudiar pensando en reconocimientos o recompensas, Aya asegura que su principal motivación siempre ha sido aprender y obtener buenos resultados para sí misma. Por eso, la noticia de haber sido elegida volvió a sorprenderla.
La selección se realizó a partir del expediente académico y de las calificaciones obtenidas durante sus estudios. Sin embargo, la joven no estaba pendiente de la posibilidad de recibir la ayuda ni esperaba ser una de las seleccionadas.
“Yo simplemente estudiaba y un día me llamaron y dijeron esto. Yo solo estudiaba para mí, no me esperaba nada de esto”, relató durante la entrevista.
Sus palabras reflejan una visión del estudio basada en la constancia y en el compromiso diario, más allá de cualquier reconocimiento externo. Precisamente esa actitud es la que ha marcado toda su trayectoria académica hasta el momento.
El comienzo de una nueva etapa educativa
Con la ESO ya finalizada, Aya se prepara para afrontar los dos años de Bachillerato, una fase decisiva para quienes tienen previsto continuar sus estudios superiores.
La estudiante ya tiene claro cuál será el camino que seguirá durante esta etapa. Ha elegido la rama de Ciencias, una decisión directamente relacionada con los estudios que desea cursar en el futuro.
Su interés se centra especialmente en la Biología y en todas aquellas materias vinculadas al conocimiento del cuerpo humano. Por ello, considera que esta modalidad es la más adecuada para acercarse a sus objetivos académicos y profesionales.
La elección de Ciencias supone también un paso importante hacia la formación universitaria que desea realizar una vez concluya Bachillerato. Con esta decisión, Aya comienza a orientar su preparación hacia el ámbito sanitario, una vocación que tiene muy presente desde hace tiempo.
El sueño de estudiar Medicina
Entre los objetivos que la estudiante se plantea para el futuro destaca uno por encima de todos: estudiar Medicina.
Aya explicó que siente una gran curiosidad por comprender cómo funciona el cuerpo humano y por conocer en profundidad todos los procesos que intervienen en su funcionamiento. Esa inquietud es la que la ha llevado a interesarse especialmente por disciplinas como la Biología y la anatomía.
Durante la conversación mostró un entusiasmo evidente al hablar sobre estas materias. De hecho, aseguró que le gustaría aprender todo lo posible acerca del organismo humano y de sus diferentes sistemas.
“Me encantaría saberlo todo, todo, todo de un cuerpo humano”, afirmó al referirse a una de las áreas que más le atraen dentro del ámbito médico.
Su interés por la anatomía forma parte de una vocación que espera seguir desarrollando durante los próximos años de estudio.
Una pasión por la Biología desde las aulas
La afinidad de Aya por las ciencias queda reflejada también en sus preferencias académicas actuales.
Cuando fue preguntada por su asignatura favorita, no dudó en responder que la Biología ocupa el primer lugar. Se trata de la materia que más disfruta y aquella con la que siente una conexión más directa debido a sus intereses profesionales.
Además, reconoció que se siente cómoda dentro del ámbito científico y que disfruta estudiando contenidos relacionados con esta rama del conocimiento.
Su elección de Bachillerato y sus aspiraciones universitarias mantienen una estrecha relación con esta pasión por la Biología, una disciplina que ha despertado en ella el deseo de seguir aprendiendo y profundizando en el conocimiento del cuerpo humano.
El descanso y la lectura en su tiempo libre
Aunque los estudios ocupan una parte importante de su día a día, Aya también encuentra momentos para descansar y desconectar de las obligaciones académicas.
La estudiante explicó que, después de periodos intensos de preparación de exámenes, suele terminar bastante cansada y aprovecha su tiempo libre para recuperarse.
Asimismo, comentó que en ocasiones ayuda a su madre en diferentes tareas y que también dedica parte de su tiempo a la lectura, una actividad que forma parte de sus hábitos habituales.
Estas actividades le permiten equilibrar las exigencias académicas con momentos de tranquilidad y descanso necesarios para afrontar cada curso con energía.
Un mensaje para otros estudiantes
Antes de concluir la entrevista, Aya quiso compartir una reflexión dirigida a aquellos estudiantes que aspiran a conseguir una beca o alcanzar metas académicas similares.
Su principal consejo es mantener la calma y evitar la presión excesiva. Considera que la ansiedad puede convertirse en un obstáculo innecesario y que lo más importante es trabajar de manera constante y organizada.
La joven recomienda llevar las tareas al día, preparar los exámenes con suficiente antelación y evitar acumular trabajo para los últimos momentos. Según explicó, esta forma de estudiar ayuda a reducir el estrés y permite afrontar las evaluaciones con mayor seguridad.
“Que no se metan tanta presión a sí mismos”, señaló, insistiendo en la importancia de confiar en el propio esfuerzo.
Con esa filosofía basada en la constancia, la organización y la tranquilidad, Aya Akoudad afronta ahora una nueva etapa académica. Tras recibir por segunda vez la beca Juan Jiménez Carmona, inicia el Bachillerato con la determinación de seguir avanzando hacia el objetivo que se ha marcado: continuar aprendiendo para, algún día, dedicarse al estudio de la Medicina y la anatomía.








