La Asociación Autismo Melilla ha sido reconocida con el I Premio Princesa de Girona a los Valores de Jóvenes Deportistas en la categoría de entidad. Un galardón que distingue su labor a favor de la inclusión de las personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA) a través del deporte. El anuncio se realizó en el Consejo Superior de Deportes, donde el jurado del Comité de Honor y Valores deliberó entre entidades de todo el país para otorgar esta distinción a la asociación melillense.
Esta mañana, a las 10:30 horas, el presidente de Autismo Melilla, Nicolás Fernández Bonnemaisón, ha sido recibido en el Salón de Presidencia del Palacio de la Asamblea por el presidente de la Ciudad Autónoma de Melilla, acompañado por el consejero de Deportes, Miguel Ángel Fernández. El encuentro ha servido para trasladar personalmente las felicitaciones institucionales a la entidad por este reconocimiento nacional, que también supone un motivo de orgullo para toda la ciudad.
El presidente de Autismo Melilla, Nicolás Fernández Bonnemaisón, ha expresado la emoción con la que el grupo ha recibido la noticia. “El trabajo que hace la directiva de Autismo Melilla es altruista. Aparte de nuestras labores profesionales y personales, encima, labores aumentadas por atender a una persona con autismo. Tenemos que sacar tiempo y, a veces pues algunos sin sabores tienen esta labor. Hay momentos duros, pero un reconocimiento así, a nivel nacional, compensa los malos momentos y nos confirma que estamos haciendo las cosas bien.”
Una sorpresa
Fernández ha explicado que la noticia llegó por sorpresa y que, en un primer momento, no esperaban ser los ganadores. “Primero nos llamaron y nos dijeron que estábamos seleccionados por Melilla. Seleccionan una entidad por cada comunidad autónoma, y nos pidieron que enviáramos una memoria de la asociación. Luego, unas semanas después, nos escribieron para decirnos que estábamos entre los seis finalistas. Ya eso nos pareció muy importante.”
El presidente recuerda cómo se enteró finalmente del premio. “Me llamaron unos compañeros de prensa para pedirme una entrevista sobre el premio que me habían concedido. Les dije: ‘¿Qué premio?’. Empecé a mirar la prensa nacional y ya estaba publicado en todos los medios, tanto deportivos como de información general. Así fue como nos enteramos.”
Poco después, la noticia fue confirmada oficialmente y la alegría se multiplicó con la felicitación de la Casa Real. “Incluso nos ha felicitado el Rey en nombre de toda la Casa Real. Eso ha sido un orgullo enorme para nosotros,” señaló Fernández.
De siete miembros a una gran familia
La historia de Autismo Melilla comenzó en 2008, cuando un pequeño grupo de familias decidió unirse para crear un espacio de apoyo mutuo. “Empezamos en 2008 siete personas”, recuerda Fernández. Desde entonces, la entidad ha crecido de forma constante hasta alcanzar los 130 usuarios actuales. “En el autismo no se cura, nadie sale de la asociación y, sin embargo, todos los años entra un nuevo diagnóstico. Por eso vamos creciendo cada curso.”
El aumento de diagnósticos y la confianza de las familias han consolidado a Autismo Melilla como una referencia local en la atención al autismo. La asociación cuenta actualmente con 17 profesionales que desarrollan programas de intervención, ocio y deporte adaptado, además de talleres de autonomía personal y apoyo educativo.
El deporte como herramienta de inclusión
El jurado del premio destacó especialmente la apuesta de la entidad por el deporte como elemento de inclusión social. Desde sus inicios, Autismo Melilla promueve actividades deportivas adaptadas a todas las edades, desde niños de cinco años hasta jóvenes de casi treinta. “Han seguido nuestra trayectoria, las actividades deportivas que hacemos, las colaboraciones con federaciones y el rango tan grande de edades que atendemos. Adaptamos las actividades a todos,” explicó su presidente.
El deporte se ha convertido en una vía eficaz para mejorar las habilidades sociales y emocionales de los participantes. Los programas fomentan la comunicación, la cooperación y el respeto a las normas, aspectos que suponen un reto para muchas personas con TEA.
El Comité de Honor y Valores del galardón, presidido por Mohamed El Amrani (Premio Princesa de Girona Social 2014), estuvo formado por destacadas figuras del deporte español, entre ellas Teresa Perales, Ona Carbonell, Valentín Massana, Emilio Sánchez Vicario, Roberto Heras, Salva Arco y otros referentes del ámbito deportivo y periodístico.
El jurado reconoció a Autismo Melilla “por ser una entidad sin ánimo de lucro que trabaja para mejorar la calidad de vida de las personas con TEA y que promueve el deporte como elemento de inclusión social, con programas adaptados a todas las etapas de la vida”.
La asociación melillense desarrolla además otras iniciativas que refuerzan su labor de inclusión. Talleres psicoeducativos, programas de logopedia, actividades con animales, campamentos urbanos y un programa de ocio para adolescentes y adultos que incluye salidas culturales, celebraciones y visitas a eventos deportivos. Estas actividades buscan fomentar la autonomía y el bienestar emocional de los usuarios, además de facilitar su integración en la comunidad.
Los profesionales de la entidad han recibido el reconocimiento con entusiasmo. “Tenemos 17 profesionales contentos y animados en su trabajo,” afirma Fernández. “Los niños también están muy contentos. Quizá no alcanzan a ver que es algo a nivel nacional, pero saben que hemos ganado un premio y lo celebran con alegría.”
El galardón ha tenido también un impacto positivo en la ciudad. “El presidente de Melilla nos citó para felicitarnos. Nos dijo que estaba muy orgulloso de nosotros y que este reconocimiento no solo es importante para la asociación, sino también para Melilla, porque la pone a nivel nacional.”
Camino a Girona
La entrega oficial del Premio Princesa de Girona a los Valores de Jóvenes Deportistas tendrá lugar el próximo 10 de diciembre en Girona, en una gala que pondrá en valor la huella social de los premiados y el papel del deporte como herramienta de transformación. La escultura del galardón ha sido diseñada por Guillermo Gauna-Vivas, fundador de la ONG Ayúdame3D y galardonado en 2020 por la misma fundación.
Para Nicolás Fernández y todo su equipo, el premio no supone un punto final, sino una nueva motivación. “Este reconocimiento nos da seguridad y tranquilidad de que estamos haciendo las cosas bien. Nos anima a seguir trabajando por nuestros chicos y por la inclusión,” concluye el presidente.
Desde el deporte y el trabajo diario, la asociación ha conseguido que Melilla suene en toda España por una razón de la que todos pueden sentirse orgullosos.








