La ruta migratoria del Mar de Alborán ha registrado un aumento de víctimas mortales durante los primeros cinco meses de 2026, al contabilizarse 28 fallecidos frente a los tres documentados en el mismo periodo del año anterior, según el último informe de la ONG Caminando Fronteras, difundido este miércoles por EFE.
El informe sitúa a esta ruta entre las vías que han experimentado un incremento de la mortalidad. En ella se incluyen tanto los intentos de alcanzar Melilla a nado como los naufragios de embarcaciones neumáticas que tratan de llegar a las costas andaluzas.
Aunque el Mar de Alborán continúa siendo la ruta con menor número de fallecidos documentados, por detrás de la canaria, la argelina y la del Estrecho, la organización advierte del aumento de tragedias registradas en lo que va de año.
Según Caminando Fronteras, 1.317 personas de 26 nacionalidades han perdido la vida intentando llegar a España entre enero y mayo. Entre las víctimas figuran 142 mujeres y 129 niños. Además, 27 embarcaciones han desaparecido con todas las personas a bordo.
La ruta atlántica hacia Canarias sigue siendo la más mortífera, con 635 víctimas mortales, seguida de la ruta argelina hacia Baleares, con 507 fallecidos. En el Estrecho, las muertes han pasado de 52 a 99 en lo que va de 2026, mientras que en la frontera terrestre de Ceuta se han documentado 48 fallecidos.
El número total de víctimas es inferior al del mismo periodo de 2025, cuando se registraron 1.865 muertes, en un contexto de descenso de las llegadas irregulares. Sin embargo, la ONG sostiene que las rutas se han vuelto proporcionalmente más letales: si en 2025 se registraba un fallecido por cada ocho personas llegadas, este año la proporción es de uno por cada seis.
Caminando Fronteras reclama mejoras en los sistemas de rescate y coordinación entre países, y advierte de que la reducción de llegadas no puede interpretarse como un éxito en la protección de vidas humanas.








