El presidente de la Confederación de Empresarios de Melilla (CEME), Enrique Alcoba, ha realizado un balance positivo de la visita a la ciudad de la presidenta de Cepyme, Ángela de Miguel, aunque ha insistido en que el principal objetivo del tejido empresarial melillense sigue siendo recuperar las condiciones económicas previas a la pandemia.
Alcoba ha comenzado destacando la importancia de la visita de la máxima representante de Cepyme. “El que venga la primera persona de la pequeña y mediana empresa a nivel nacional para nosotros siempre es un aliento y un respaldo importante”, ha señalado.
Ha recordado el peso institucional de la organización empresarial a nivel nacional. "A su vez, es vicepresidenta de la CEOE. Es la segunda persona después de su presidente Antonio Garamendi”. Según ha explicado, este nivel de representación permite una interlocución directa con el Gobierno. “Tiene hilo directo con todos los ministerios, con todos los secretarios de Estado y reuniones continuas con los agentes sociales”.
En su valoración, ha destacado especialmente el hecho de que los responsables empresariales conozcan de primera mano la situación real de la ciudad, algo que considera imprescindible para comprender la magnitud de los problemas que afrontan las pymes locales.
El presidente de CEME ha insistido en que “no es lo mismo tomar decisiones desde Madrid que conocer los problemas de la ciudad in situ”.
Alcoba ha asegurado que, como miembro del comité ejecutivo de Cepyme, ya había trasladado previamente a la dirección nacional los principales problemas de Melilla. Entre ellos ha citado “los problemas de la frontera, aduanas, régimen de viajeros y la bonificación de la Seguridad Social”, cuestiones que, según ha dicho, preocupan “a todos los empresarios de todos los sectores”.
El presidente de CEME ha querido dejar claro que las reivindicaciones no pasan por nuevas demandas, sino por la recuperación de lo existente. “No es que sean mejoras, es que nos dejen como estábamos hace varios años”, ha afirmado. “No estamos pidiendo cosas nuevas, ni que nos hagan inversiones nuevas, aunque sería bastante importante. No. Solamente que nos dejen como estábamos antes de la pandemia”.
Alcoba ha advertido de que la situación de Melilla se enmarca en un contexto nacional complicado para las pequeñas y medianas empresas, con miles de cierres en los últimos años. Sin embargo, ha apuntado que en el caso de la ciudad la problemática se agrava por la ausencia de sectores alternativos que sí existen en otras provincias. “Aquí no tenemos otras alternativas como en Málaga, Sevilla o Jaén, como el turismo, la ganadería, la industria o la agricultura”.
Según ha explicado, la ciudad depende en gran medida de las decisiones del Estado. “Dependemos muchísimo del Estado y de que nos dejen las herramientas para poder seguir trabajando”. Alcoba ha advertido de que factores externos como el encarecimiento del transporte o la situación internacional pueden agravar aún más la situación. “Se va a seguir encareciendo por el tema de las guerras, el petróleo, la gasolina y el transporte”.
Alcoba ha recordado también las gestiones realizadas en los últimos meses con distintas instituciones y representantes empresariales a nivel nacional, incluyendo reuniones con responsables de organizaciones como la CEOE o la ATA, así como contactos con la Administración central. Sin embargo, ha lamentado que, pese a ello, no se han producido avances significativos.
“Pasa un mes, pasa otro, pasa un año y seguimos igual”, ha afirmado.
El presidente de la CEME ha reiterado que las organizaciones empresariales tienen un papel limitado, centrado en la interlocución y la denuncia de los problemas, pero sin capacidad ejecutiva para modificar normativas o impulsar inversiones.
Por ello, ha apelado a una mayor implicación de las administraciones públicas, tanto locales como estatales, para dar respuesta a una situación que, a su juicio, requiere decisiones urgentes y coordinadas.
Enrique Alcoba ha valorado la visita de la presidenta de Cepyme como un gesto relevante de apoyo institucional, pero ha insistido en que el verdadero reto sigue siendo traducir ese respaldo en medidas concretas que permitan a las pymes de Melilla recuperar estabilidad y competitividad en condiciones similares a las anteriores a la pandemia.







