El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, aseguró el pasado martes que Marruecos mantiene la voluntad de facilitar la devolución "inmediata" y sin contrapartidas de todos los inmigrantes que han cruzado o pretendan cruzar de forma irregular la frontera española en Ceuta. Durante una visita institucional a la ciudad autónoma, el jefe de la diplomacia española ha subrayado que la cooperación entre ambos países constituye la principal herramienta para afrontar la presión migratoria y garantizar el retorno de quienes entren de manera irregular.
Tras reunirse con el presidente de la Ciudad Autónoma de Ceuta, Juan Jesús Vivas, Albares ha afirmado que el objetivo compartido entre Madrid y Rabat es que "hasta la última persona que ha entrado irregularmente en España vuelva a Marruecos". No obstante, ha recordado que cualquier devolución debe desarrollarse respetando la legislación española y las resoluciones judiciales vigentes.
El ministro ha insistido en que la entrada irregular en territorio español constituye una "aventura abocada al fracaso" y ha advertido a quienes puedan sentirse atraídos por los mensajes difundidos en redes sociales sobre las supuestas oportunidades que ofrece el acceso clandestino a España. Según ha explicado, esas informaciones generan falsas expectativas entre los potenciales migrantes y alimentan desplazamientos que finalmente no responden a la realidad.
En este sentido, Albares ha señalado que la desinformación difundida en plataformas digitales fue uno de los factores que contribuyeron a la reciente entrada masiva de personas en Ceuta. Para evitar que episodios similares vuelvan a repetirse, ha explicado que el Gobierno de España trabaja junto con la Comisión Europea y las principales plataformas digitales para combatir la difusión de contenidos falsos relacionados con la inmigración irregular.
Como parte de esa estrategia, el titular de Exteriores ha recordado la existencia del espacio informativo "Exteriores explica", alojado en la página web del Ministerio, donde se recopilan datos oficiales y se desmienten informaciones falsas sobre la situación en las fronteras de Ceuta y Melilla.
Durante su intervención, Albares también ha querido poner el foco en la importancia estratégica de ambas ciudades autónomas dentro del espacio europeo. Ha defendido que Ceuta y Melilla "garantizan absolutamente" la integridad del espacio Schengen y ha destacado que se trata de una frontera exterior de la Unión Europea cuya gestión requiere una estrecha coordinación con Marruecos.
El ministro ha recordado además que esta ha sido la primera visita oficial de un titular de Asuntos Exteriores español a Ceuta, un gesto que ha enmarcado en el respaldo del Gobierno a la ciudad y a su papel dentro de la política exterior y migratoria española.
Albares ha asegurado igualmente que Ceuta y Melilla han recibido el apoyo de la mayoría de los países de la Unión Europea frente a las críticas formuladas desde algunos sectores políticos europeos, a los que ha vinculado con la denominada "internacional reaccionaria" y sus "terminales en España y Europa". A su juicio, la posición mayoritaria dentro de la UE respalda la gestión que España realiza en sus fronteras y reconoce la complejidad que supone administrar el único límite terrestre entre Europa y África.
En relación con la cooperación bilateral, el ministro ha calificado a Marruecos como un "socio fundamental" y ha asegurado que el diálogo mantenido entre ambos gobiernos permitió que miles de personas que habían entrado irregularmente en Ceuta fueran devueltas "en un tiempo récord". Esa colaboración, ha indicado, continúa siendo esencial para recuperar la normalidad tras los episodios de presión migratoria registrados en la ciudad.
Preguntado por la situación de los menores extranjeros no acompañados, Albares ha señalado que la posición expresada por las autoridades marroquíes también apuesta por su retorno. En este sentido, ha citado las declaraciones del ministro de Justicia de Marruecos, Abdellatif Ouahbi, quien igualmente ha defendido el regreso de estos menores a su país de origen.
El responsable de Exteriores ha considerado que este escenario difiere del que habitualmente afrontan otros países europeos, donde una de las principales dificultades para ejecutar las devoluciones reside en la falta de colaboración de los Estados de origen. En el caso de Marruecos, ha afirmado, ocurre precisamente lo contrario, ya que existe disposición para cooperar con España y favorecer que Ceuta recupere cuanto antes la situación previa a la entrada masiva de inmigrantes.
Por otra parte, Albares ha reclamado que la Unión Europea tenga en cuenta la "especificidad social y económica" de Ceuta y Melilla a la hora de diseñar las políticas comunitarias relacionadas con las fronteras exteriores.
Finalmente, el ministro se ha referido a las reservas expresadas por el Gobierno italiano sobre la gestión migratoria española. Albares ha atribuido esa posición a posibles intereses de política interna y ha recordado que Italia registra un mayor número de entradas irregulares que España. Asimismo, ha calificado de "ínfimos" los movimientos secundarios de migrantes desde España hacia territorio italiano, al situarlos por debajo del uno por ciento, y ha rechazado que existan dudas sobre la protección del espacio Schengen en Ceuta y Melilla, una frontera que ha definido como "la más compleja y especial" no solo de Europa, sino también del mundo al unir la Unión Europea con el continente africano.








