El presidente y consejero delegado de Aena, Maurici Lucena, defendió este pasado miércoles la subida media anual del 3,82% en las tarifas que propone cobrar a las aerolíneas entre 2027 y 2031, al tiempo que confirmó que el nuevo Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA III) incluye la renovación integral de la terminal del aeropuerto de Melilla dentro del plan inversor previsto para ese periodo.
Durante la presentación en Madrid del DORA III, aprobado en un consejo de administración extraordinario, Lucena aseguró que el incremento planteado, de 0,43 céntimos de media anual, responde a criterios técnicos y es “matemática pura”. Según explicó, las tarifas se calculan en función de los gastos operativos, la amortización de las inversiones y una remuneración considerada razonable, conocida como WAAC, además de tener en cuenta las previsiones de crecimiento del tráfico aéreo.
El máximo responsable de Aena respondió así a la petición de la Asociación de Líneas Aéreas (ALA), que reclama una rebaja del 4,9% en las tarifas. Lucena sostuvo que, incluso en el supuesto de que las compañías trasladaran íntegramente el aumento al precio de los billetes, el impacto sería de 0,43 euros, aunque también podrían absorberlo en sus márgenes de beneficios.
El DORA III contempla una inversión total de 12.888 millones de euros para el conjunto de la red aeroportuaria, de los que 9.991 millones corresponden a inversión regulada. Esta cifra triplica los 3.542 millones del periodo anterior, que concluye este año.
Entre las principales actuaciones figuran las ampliaciones del aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, con trabajos en la T4 y la T4 Satélite y un nuevo procesador para las terminales 1, 2 y 3, con una inversión estimada en unos 4.000 millones de euros. En Barcelona se prevén mejoras en la T2, la reconfiguración de la T1, la ampliación de pista y una nueva terminal satélite, con una inversión superior a los 3.000 millones, aunque parte de estas obras se desarrollarán en el siguiente periodo regulatorio debido a los permisos medioambientales necesarios.
El plan también incluye ampliaciones o renovaciones en aeropuertos de destinos turísticos como Málaga, Alicante, Tenerife Sur y Norte, Valencia, Ibiza, Lanzarote y Menorca, principalmente para adaptar las zonas de embarque tras la salida del Reino Unido de la Unión Europea, que exige mayores controles fronterizos. En Bilbao está prevista la ampliación de la terminal y, en el caso de Melilla, su renovación completa.
Esta actuación se enmarca en el proceso de modernización de la infraestructura melillense. El Faro de Melilla informó recientemente de la licitación por más de 18 millones de euros para la remodelación integral de la terminal del aeropuerto, un proyecto que contempla la mejora y actualización de sus instalaciones.
La inclusión de la renovación en el DORA III refuerza la planificación inversora de Aena para la ciudad autónoma en los próximos años, que pretende así dar respuesta al crecimiento del tráfico aéreo en la ciudad y mejorar la experiencia del pasajero con una infraestructura más moderna, eficiente y sostenible.
Según explicó el vicepresidente ejecutivo de Aena, Javier Marín, algunos aeropuertos ya operan por encima de su capacidad nominal. Madrid prevé alcanzar los 73 millones de pasajeros frente a una capacidad de 70 millones, mientras que Barcelona superará los 60 millones ante una capacidad de 55 millones, lo que justifica las ampliaciones proyectadas.
Lucena señaló que la financiación de estas inversiones se realizará mediante deuda externa y que se mantendrá el porcentaje del beneficio destinado a dividendos en el 80 %. Asimismo, aseguró que las obras se ejecutarán con los aeropuertos en pleno funcionamiento y con previsiones de crecimiento del tráfico del 1,3 % hasta 2031, lo que supondría 1.690 millones de pasajeros en el conjunto del periodo.








