Melilla celebró entre el 13 y el 14 de noviembre el Día Mundial de la Diabetes, una fecha que cada año adquiere especial relevancia en la ciudad debido a su alta prevalencia. La Asociación de Diabéticos de Melilla (Adimel) organizó una programación doble que combinó actos institucionales, actividades de prevención, cribados gratuitos y una mesa redonda con especialistas. A pesar de la meteorología adversa, la participación ciudadana fue elevada y la organización valoró la jornada como “muy positiva”.
Las actividades comenzaron el 13 de noviembre con la lectura del manifiesto en el Palacio de la Asamblea, un acto simbólico que reunió a representantes de todos los grupos parlamentarios, la Delegación del Gobierno y la Ciudad Autónoma. Según explicó la presidenta de Adimel, Mercedes Cohen, aquella lectura “había sido el pistoletazo de salida” de una programación orientada a la prevención y la concienciación.
Cerca de 200 pruebas de glucosa
El 14 de noviembre, Día Mundial de la Diabetes, las actividades continuaron desde primera hora. Cohen relató que, a partir de las 10:00 horas, ADIMEL instaló dos stands informativos, uno en la plaza Menéndez Pelayo y otro en la Plaza de las Cuatro Culturas, donde voluntarios, personal de la asociación y alumnos de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad de Granada, realizaron pruebas de glucosa a cualquier ciudadano interesado.
La presidenta recordó que se habían efectuado casi 200 cribados, un número “muy significativo”, y añadió que varios de ellos dieron valores alterados en personas que desconocían tener riesgo o no estaban diagnosticadas. Cohen subrayó que este tipo de cribados “eran esenciales para detectar casos ocultos” y destacó la labor de los estudiantes de Enfermería, a quienes definió como “un apoyo imprescindible durante toda la mañana”.
A mediodía, Adimel comenzó a preparar el acto central de la tarde: una mesa redonda en el salón de actos de la Cámara de Comercio, que la propia asociación agradeció por su completa disposición. Esta mesa fue la cuarta organizada desde 2025 y contó, según detalló Cohen, con la participación del ginecólogo doctor Justo Sancho Miñano, el doctor Adolfo Alcoba y el doctor Jesús Romero. La presidenta calificó el encuentro como “estupendo” y valoró la calidad de las preguntas del público.
Ciudadanía participativa
El vicepresidente de Adimel, David Torices, hizo también un balance “muy positivo” de la jornada. Explicó que, aunque la lluvia había dificultado la actividad al aire libre, “lo que sí había acompañado era la voluntad de las personas”, porque durante toda la mañana “había pasado muchísima gente por las mesas informativas para hacerse pruebas de glucosa y conocer de primera mano lo que hace Adimel”.
Torices recordó que la asociación trabaja cada día para ofrecer ayuda a las personas con diabetes y mejorar su calidad de vida, y remarcó la importancia del apoyo institucional. Tuvo palabras de agradecimiento para los estudiantes de la UGR, para la propia universidad, para la Ciudad Autónoma de Melilla y para los laboratorios, que actuaron como colaboradores del Día Mundial de la Diabetes en Melilla.
El vicepresidente insistió en que la ciudad debía trabajar de forma coordinada para reducir su alta prevalencia, que describió como “una de las más elevadas del país”. Afirmó que era imprescindible que “todos los actores del sistema sanitario melillense pusieran manos a la obra” para que la diabetes en Melilla “dejara de rozar la pandemia” y se ajustara a los niveles del resto de España.
Estudiantes de Enfermería
Una de las notas más destacadas de la jornada fue el papel de los estudiantes de 3º de Enfermería, quienes valoraron muy positivamente la experiencia. Los alumnos explicaron que participar en la actividad les había permitido realizar cribados reales a la población, algo que consideraban “muy importante para detectar la diabetes”. Aseguraron que el contacto directo con la ciudadanía había sido “muy cercano” y que “el día había estado muy chulo”.
Varios estudiantes coincidieron en que la actividad había generado un interés notable: “muchísima gente se había acercado al puesto, hasta llenarlo por completo”, algo que, según expresaron, reforzaba la importancia de la prevención. Valoraron especialmente que la prueba fuese gratuita: un simple pinchazo que permitía orientar a las personas sobre su estado de salud.
Otro de los alumnos destacó la relevancia de participar en este tipo de voluntariado: “La diabetes es una enfermedad silenciosa y muchas veces pasa desapercibida hasta que es demasiado tarde; por eso estas actividades son tan necesarias para concienciar a la población”. También señalaron que, pese a la lluvia inicial, la afluencia había sido numerosa y la experiencia “muy bonita”.
Los estudiantes subrayaron que la jornada les permitió adquirir destrezas prácticas, especialmente para quienes aún estaban en segundo curso y tenían poca experiencia con pacientes. Además, agradecieron el acompañamiento continuo del profesorado, que les guió en la interpretación de valores normales y alterados.
Desde Adimel, el agradecimiento hacia ellos fue recíproco. La organización definió la jornada como “un día súper especial” y destacó “el enorme esfuerzo” del alumnado. Desde la asociación insistieron en que su implicación y su voluntariado habían sido fundamentales para el éxito de la iniciativa.
Colaboración y concienciación
La celebración del Día Mundial de la Diabetes en Melilla dejó una conclusión clara: la prevención, la detección precoz y la educación sanitaria continúan siendo pilares esenciales en una ciudad donde la enfermedad tiene un impacto especialmente notable.
Adimel insistió en que sus puertas seguirán siempre abiertas a cualquier persona que necesite información, acompañamiento o apoyo, y subrayó que la lucha contra la diabetes es “cosa de todos”. La jornada, pese al mal tiempo, demostró que la ciudadanía melillense está dispuesta a participar activamente en iniciativas de salud pública cuando se les brinda la oportunidad.








