La Asociación de Diabéticos de Melilla (Adimel) ha puesto fin a un 2025 marcado por la expansión de sus servicios y el fortalecimiento de su presencia en la comunidad. En una entrevista exclusiva con El Faro de Melilla, el vicepresidente de la entidad, David Torices, ofreció un amplio balance de los logros alcanzados y adelantó los retos y proyectos que la asociación se plantea para el año 2026.
Según Torices, el año 2025 fue un período de iniciación, consolidación y visibilidad, en el que Adimel logró superar las expectativas previstas, fortaleciendo su estructura, ampliando sus servicios y afianzando su relación con los pacientes y la sociedad melillense en general.
Inicio y consolidación
El vicepresidente de Adimel comenzó su relato destacando que, desde el inicio del año pasado, la asociación tenía claros objetivos ambiciosos. Entre ellos figuraban la creación de programas de atención directa a pacientes, el fortalecimiento de la educación diabetológica, la mejora en el acceso a especialistas y la consolidación de una sede física que sirviera como punto de encuentro de actividades.
"El balance es muy positivo, sobre todo de cara a las ideas primarias que planteábamos para este año", explicó Torices. "Cuando nos planteamos 2025, era un año de iniciación, de muchísimas cosas, de visibilidad, de posicionamiento y de servicios novedosos. Teníamos clara la incertidumbre de cómo iba a salir y sobre todo la receptividad de los pacientes, si los servicios tendrían un impacto real".
El vicepresidente destacó que, pese a las incertidumbres, las expectativas se cumplieron y superaron con creces. La asociación logró establecer un espacio seguro y estable para sus actividades y servicios, lo que ha permitido consolidar la relación con los pacientes y ofrecer programas más estructurados y eficaces.
Logros en educación
Uno de los hitos más destacados de Adimel en 2025 fue la ampliación de los programas educativos para pacientes con diabetes. Según Torices, alrededor de 300 pacientes pudieron acceder a sesiones formativas impartidas por los enfermeros diabetológicos de la asociación, un número que evidencia tanto la demanda de estos servicios como su impacto positivo.
"Esto quiere decir que la demanda existe y que el servicio tenía que crearse. Hemos acertado de lleno con el personal, con los perfiles y queremos seguir fidelizándolos para que los usuarios puedan contar con este servicio fundamental para los pacientes con diabetes", señaló el vicepresidente de Adimel.
El programa de educación incluyó talleres de alimentación, autocontrol de la glucosa, actividad física adaptada y hábitos de vida saludables, áreas clave para prevenir complicaciones y mejorar la calidad de vida de los pacientes.
Según Torices, este enfoque integral ha permitido que los pacientes se sientan acompañados y respaldados, no solo desde el punto de vista cínico, sino también psicológico y social.
Sede física
Otro de los factores que ha marcado el éxito de Adimel durante 2025 ha sido la consolidación de su sede física en Melilla. Contar con un espacio propio ha permitido a la asociación ofrecer un servicio más organizado y estable, planificar actividades de forma continua y garantizar la atención personalizada a los pacientes.
"Contar con nuestra sede nos ha dado una seguridad enorme. Hemos podido organizar actividades, recibir a los pacientes y ofrecer formaciones de manera estable. Ha sido un factor fundamental para nuestro crecimiento y para mejorar la percepción de la asociación en la comunidad", explicó Torices.
La sede no solo sirve como punto de atención directa, sino también como centro de coordinación de las diferentes líneas de trabajo de Adimel, desde educación diabetológica hasta nutrición, deporte, seguimiento médico, consolidando a la asociación como un referente en la gestión integral de la diabetes en Melilla.
Avances en nutrición
Durante el año 2025, Adimel también puso especial atención en la promoción de la alimentación saludable y la actividad física, dos pilares esenciales en el control de la diabetes. La asociación implementó talleres práctico de cocina saludable, sesiones de deporte adaptado y asesoramiento nutricional personalizado, con el objetivo de empoderar a los pacientes para que puedan gestionar su enfermedad de forma autónoma.
"Estamos convencidos de que la educación y la práctica física no solo mejoran los indicadores cínicos, sino que también fortalecen la confianza de los pacientes y su motivación para seguir hábitos saludables", indicó Torices.
Estos programas han logrado atraer a un público diverso, incluyendo a jóvenes, adultos y personas mayores, fomentando la integración y la participación comunitaria, un aspecto que la asociación considera clave para su proyección social.
Nuevos retos en 2026
Respecto a las proyecciones para 2026, David Torices explicó que se trata de un año de consolidación de los logros alcanzados y de la expansión de los servicios de la asociación. "Así se lo hemos transmitido a todos los estamentos con los cuales nos hemos reunido para proyectar este año, y así lo han entendido", comentó.
Torices adelantó que Adimel planea implementar nuevos servicios enfocados en nutrición, deporte, terapia complementaria y salud médica, con el objetivo de ampliar la cobertura de la asociación y mejorar la atención integral a los pacientes. Aunque todavía no se pueden ofrecer detalles específicos, aseguró que los proyectos están prácticamente listos para ser lanzados.
"Estamos tremendamente ilusionados por este 2026, y, sobre todo, responsabilizados. Después de un año de inicio como fue 2025, este 2026 es un año muy exigente, de crecimiento cualitativo y cuantitativo. Queremos que los servicios no solo aumenten en número, sino que lo hagan en calidad", señaló Torices.
Más allá de la atención directa a los pacientes, Adimel ha trabajado en 2025 para concienciar a la población sobre la diabetes, fomentar hábitos saludables y prevenir complicaciones asociadas a la enfermedad.
Las acciones de la asociación han incluido campañas informativas, talleres abiertos al público y colaboraciones con instituciones sanitarias locales.
Cabe destacar que este tipo de asociaciones juega un papel crucial en la gestión de enfermedades crónicas, ya que complementa la atención hospitalaria con programas de educación, seguimiento y apoyo social.
En el caso de Melilla, donde la prevalencia de diabetes tipo 2 ha mostrado un crecimiento constante en los últimos años, la labor de Adimel se considera estratégica para la mejora de la salud comunitaria.








