El Acuerdo o Tratado de Schengen es un tratado internacional por el que varios países de la Unión Europea (UE) suprimieron los controles en las fronteras interiores entre esos países y trasladaron esos controles a las fronteras exteriores (con países terceros).
El acuerdo, firmado en la localidad luxemburguesa de Schengen el 14 de junio 1985 y en vigor desde 1995, establece un espacio común —denominado espacio Schengen— por el que puede circular libremente toda persona que haya entrado regularmente por una frontera exterior o resida en uno de los países que aplican el convenio.
En su momento, sin embargo, España acordó con la UE una excepción para Melilla y Ceuta según la cual los habitantes de las provincias marroquíes limítrofes (Nador y Tetuán, respectivamente) quedaban exentos de la necesidad de un visado debido al histórico comercio transfronterizo.
En este punto, cuando han pasado 40 años desde su firma y 30 desde su puesta en marcha, El Faro ha consultado a los principales actores políticos y económicos de la ciudad para saber si serían partidarios de eliminar esa excepción.
Lo normal, que no haya excepción
La diputada del Partido Popular (PP) por Melilla, Sofía Acedo, lo tiene claro: “si la razón que dio lugar a esa excepción para que no se exigiese visado a los nadorenses y a los de Tetuán ha decaído, lo normal es que decaiga la excepción”, algo que, por otra parte, “de facto” ya está sucediendo, ya que actualmente se está pidiendo visado a los marroquíes que quieren acceder a las ciudades autónomas igual que sucede con cualquier otra persona que quiera acceder a territorio europeo por cualquier otra frontera, puerto o aeropuerto.
Acedo, quien ha remarcado que Melilla y Ceuta forman parte de la UE “a todos los efectos” y del espacio Schengen con esa excepción, pero que los ciudadanos se mueven libremente por todo el territorio europeo, ha recordado que el PP siempre ha defendido un Schengen pleno, “con todas las consecuencias” y que, de hecho, figura en los programas electorales nacional y europeo del partido.
En cualquier caso, Acedo ha puesto mucho énfasis en que la excepcionalidad no se está aplicando desde que se reabrió la frontera en 2022 y desapareció el conocido como comercio atípico, por lo que actualmente Schengen se aplica “a todos los efectos” en Melilla, con la petición de visado incluida a todo aquél que proceda de un país tercero.
Aunque el tratado se está aplicando a todos los efectos -cita Acedo el control de fronteras en el marco del Pacto Europeo de Migración y Asilo y, dentro de él, el Entry/Exit System, y la puesta en marcha de la frontera inteligente-, la diputada considera que “nunca está de más eliminar esa excepción, si bien con el hecho de no aplicarse ya está eliminada de facto”. Para eliminarla de Derecho, sería preciso modificar el Tratado.
El PP, dice la diputada, está a favor de un Schengen total, “sin excepciones, como ahora mismo”, también por motivos de seguridad, ya que permite tener un control “real y efectivo” del movimiento a través de la frontera. Si se trata de armonizar todos los instrumentos de control en las fronteras externas, Melilla y Ceuta, cree Acedo, “no pueden quedar bajo ningún concepto fuera, y menos cuando ya no existe causa que justifique la excepción”.
“Nuestro planteamiento siempre ha sido Schengen al 100%, porque yo creo que hay algo superior a cualquier otra cosa y es que el estatus nacional y europeo de Melilla y Ceuta esté garantizado y no haya ningún tipo de cuestionamiento”, ha zanjado la diputada.
Una fecha señalada
Para el PSOE, el 40 aniversario de la firma del Tratado de Schengen es “una fecha de profundo significado para toda Europa y especialmente para Melilla”. Es un tratado, recuerdan los socialistas, que marcó el inicio de una Europa sin fronteras internas, “basada en la cooperación, la confianza mutua y la libertad de circulación”.
Para los socialistas, dado que Melilla no es sólo una ciudad española en el norte de África, sino que también es europea, como frontera sur de la UE, “Schengen adquiere una dimensión singular”.
El PSOE apunta que Melilla, por su posición feográfica, afronta “retos únicos”, pero también tiene “oportunidades excepcionales”, algo que “ha entendido así Europa”. Como muestra, cita los Fondos Estructurales y de Inversión Europeos, especialmente los fondos Feder, “que han sido una herramienta fundamental para el desarrollo económico, social y territorial de la ciudad” gracias a los cuales se han podido modernizar infraestructuras, mejorar servicios públicos y fomentar la innovación y la cohesión social. Además, los socialistas añaden que han servido para avanzar en proyectos de movilidad urbana, rehabilitación de patrimonio, sostenibilidad ambiental y digitalización.
“Cada inversión europea en Melilla es una inversión de futuro, pero también un reconocimiento al papel que desempeñamos como frontera activa, responsable y solidaria”, manifiesta el PSOE.
Por tanto, en esta fecha señalada, el PSOE apuesta por el proyecto europeo para Melilla y por la defensa de los valores de Schengen, aunque no se ha pronunciado sobre la posibilidad de eliminar la excepción.
Melilla, como el resto de España
En opinión de Vox, Melilla tiene que tener “el mismo régimen que el resto de España” y hay que compensar las “trabas” que supone la lejanía de la ciudad tanto para viajar desde o hacia ella como para el envío de mercancías.
Tal como lo ve el presidente del partido en la ciudad, José Miguel Tasende, lo mejor es tener el mismo sistema para toda la UE y, aunque pudiera parecer, en principio, que la exención era una ventaja para Melilla, eso “no se ha plasmado en nada, porque Melilla sigue en crisis y no parece que pueda salir de ella”.
“Nuestra postura es que no nos conviene ser diferentes del resto de Europa”, ha declarado Tasende, quien ha recalcado que, para una UE fuerte, los países tienen que tener control de sus territorios y no entregarlos de alguna forma a las elites europeas. “Decimos sí rotundo a ser como el resto de España, que es estar al 100% en España y en Schengen”, ha indicado, antes de puntualizar que lo que no quieren es estar “entregados” a las elites europeas.
En resumen, ha dicho Tasende, para evitar confusiones: “Europa sí, Schengen sí. Queremos que Melilla sea totalmente lo mismo que cualquier unidad del resto de España. Eso no significa que queramos entregarnos totalmente a Europa. Una Europa fuerte a base de que todos los estados que la conforman sean fuertes”.
Entrar en la Unión Aduanera
Mientras tanto, el presidente y diputado de Somos Melilla, Amin Aznami, se ha mostrado partidario no sólo de formar parte de Schengen sin excepciones, sino también de entrar en la Unión Aduanera manteniendo su régimen fiscal. En este sentido, ha recordado que Canarias, con un régimen fiscal similar al de Melilla, está dentro de la Unión Aduanera manteniendo sus especifidades económicas.
Se trata de algo que no ve incompatible, pero, por el momento, todos los informes que se han realizado en los últimos años se han quedado ahí y no se han dado más pasos.
Azmani se ha declarado “profundamente europeísta y convencido de la necesidad de la cooperación internacional y de la multilateralidad a la hora de tomar decisiones” y ha añadido que “Melilla no puede desconectarse de la UE”.
Al respecto, el dirigente de la formación local ha agradecido los fondos europeos, gracias a los cuales Melilla ha podido crecer “durante muchísimo tiempo”, pero ha alertado de que aún existen “barreras muy grandes”, como la excepción de Schengen, la Unión Aduanera y la necesidad de blindar el régimen económico y fiscal de Melilla ante el Estado y ante la Unión Aduanera.
“Nosotros vamos a seguir reclamando y reivindicando a la administración central y a la autonómica que Melilla no sólo sea más España, sino también más Europa”, ha concluido.
Complicaciones
La única formación local con presencia en la Asamblea que se ha vuelto a mostrar en contra de la eliminación de la excepción de Schengen es Coalición por Melilla (CpM). Su diputada Dunia Almansouri cree que ello “complicaría aún más la situación de la ciudad” y se ha mostrado a favor de seguir manteniendo el acuerdo que se adoptó cuando España entró en la UE por el que se dejaba a Melilla y Ceuta aparte por el acuerdo de vecindad con Nador y Tetuán.
En opinión de CpM, esta excepción “crea un flujo más propicio tanto para la economía como para las relaciones y prosperidad a ambos lados de la frontera” y que si esta se eliminara lo que se haría sería “perpetuar la situación que tenemos actualmente, que es prácticamente de bloqueo en la frontera”.
Almansouri ha recordado que, si Melilla se incorporara totalmente a Schengem podría perder una serie de “privilegios”, o “bondades”, en cuanto a la fiscalidad y los impuestos. No se trata de algo nuevo, ha anotado la dirigente cepemista, quien ha señalado que existen “muchísimos estudios que avalan que Melilla y Ceuta nos quedemos fuera -de un Schengen total- por las implicaciones negativas que puede conllevar y, sobre todo, para no perder esos privilegios que tenemos precisamente por nuestra situación diferenciada respecto al resto de territorios europeos”.
Economía vs seguridad
Finalmente, para el presidente de la Confederación de Empresarios de Melilla (CEME), Enrique Alcoba, la pregunta es “complicada”, pero finalmente asume que estar en Schengen es “importante” siempre que no se limite la entrada a Melilla solamente a quienes tengan visado, ya que eso limita también los potenciales clientes que antes sí venían a la ciudad autónoma. “Si pudieran entrar sólo con el pasaporte, tendríamos más potenciales clientes para hostelería y comercio”, añade.
En ese sentido, los empresarios, apunta Alcoba, se sienten “perjudicados”, si bien admite que también están “más seguros”, ya que hay más control. En este punto, el presidente de la CEME espera con ganas la frontera inteligente y Frontex, con “máximo control, pero también máxima rapidez”.
Por lo tanto, y en conclusión, lo que mantienen los empresarios es que, con la frontera inteligente en marcha y el pasaporte de los ciudadanos vecinos, sería suficiente.








Me sorprende esa autoridad que emplea de continuo el PP en los asuntos que concierne a las fronteras con Ceuta y Melilla,olvidan que perjudicaron en exceso al comercio pero no han logrado aún detener las avalanchas sobre nuestros guardias civiles y cuerpos del Estado o las entradas por mar