Emvismesa ha renunciado a su proyecto de crear un registro de demandantes de viviendas, según anunció en la jornada de ayer el máximo dirigente del ente público, Javier Lence. La causa para haber cancelado esta iniciativa es que actualmente hay una oferta limitada de viviendas y la empresa municipal no quiere “generar falsas expectativas”.
Para Lence, la idea, que comenzó a fraguarse en el año 2009 a iniciativa del Ejecutivo local, es válida, aunque actualmente su puesta en funcionamiento no daría los resultados esperados. En su opinión, el mejor baremo para determinar el número de personas que buscan casa se consigue al abrir nuevas promociones. “Crearlo sería algo que no beneficiaría a nadie, incluidos los propios demandantes”, añadió.
Asimismo, señaló que cada vez que se abra una apertura de solicitudes, se establecerá un plazo para que los interesados se presenten, lo cual sería “como un registro de demandantes de facto”. “En teoría era una iniciativa buena. No obstante, la cifra real de demandantes se conoce cuando se abren promociones. Hacerlo cuando no tenemos viviendas por adjudicar es generar esperanzas”, apuntó Lence.
El ente municipal cuenta actualmente con unas 44 viviendas vacías, aunque en algunas de ellas ya hay melillenses interesados. Las últimas en concederse son las nuevas de calle Villegas, cuya adjudicación se está ultimando. “Los técnicos están cerrando los remates. Una vez concluidos, los técnicos de Fomento harán los informes correspondientes. Actualmente hay siete viviendas libres, una más de lo previsto, ya que uno de los demandantes no logró crédito bancario”, detalló.
En el próximo Consejo de Administración de Emvismesa se fechará el concurso público para la concesión. Por otro lado, hay viviendas en venta y sin dueño en la Acera del Curruquero, Teniente Montes Tirado y Teniente Carlos Haya.
Crédito bancario
Asimismo, Lence subrayó que se está notando cada vez más que las entidades bancarias están cambiando de política a la hora de conceder hipotecas, abriendo un poco el grifo de los créditos.
“Ya no son tan exigentes como antes”, aseguró. “Se está notando con cuentagotas. Se estaban rechazando operaciones en las que se veía que los demandantes tenían capacidad económica de sobra para hacer frente a la hipoteca. Eso ya no ocurre tanto”, apuntó Lence.
En la otra cara de la moneda, señaló que la entidad pública ha notado un incremento de los impagos en alquileres, aunque “no estamos hablando de unas cifras económicas proporcionales a la crisis”, según Lence. Actualmente, Emvismesa gestiona unas 3.000 viviendas en la ciudad autónoma, cuyos inquilinos suelen ser “gentes humildes y trabajadoras, con unos ingresos muy moderados”.
“La crisis es más grave que esta ligera bajada de ingresos que hemos registrado durante los dos últimos años”, insistió el presidente de Emvismesa.








