El Plan de Residuos considera que el principal problema es el tráfico irregular de chatarra y piezas de coches hacia Marruecos. La Consejería de Medio Ambiente pretender incrementar la lucha contra los desguaces ilegales de vehículos en los próximos años. Así se indica en el Plan de Residuos, al que ha tenido acceso este periódico y que apunta que uno de los principales problemas para el tratamiento de los coches fuera de funcionamiento es el tráfico ilegal de chatarra y piezas hacia Marruecos.
El documento plantea normalizar esta situación de cara al 2016. En el texto se identifican dos elementos como principales escollos. En primer lugar, que un alto porcentaje de vehículos llega ya desguazado al Centro de Almacenamiento Temporal que hay en Melilla, lo cual impide su adecuado tratamiento y muestra la presencia de un sector clandestino de desguazadores. En segundo término, desde la Ciudad Autónoma apuntan que desconocen el número exacto de vehículos que terminan su vida útil en Melilla.
El proceso que debe seguir un vehículo fuera de uso es su traslado al centro de almacenamiento para su posterior descontaminación, desmontaje, prensado y fragmentación. Los residuos que pueden ser destruidos en la Planta Incineradora se llevan allí, mientras que el resto son trasladados a la península para su tratamiento, manteniéndose el tiempo que están en el almacén de la Ciudad Autónoma tal y como establece la normativa en cuanto a almacenaje, manipulación, envase y etiquetado.
El plan apunta que muy pocos coches reciben el adecuado tratamiento debido al trabajo clandestino de chatarreros y desguazadores no autorizados para esa actividad e insiste en que el principal problema en esta área es la proximidad con la frontera de Marruecos, lo que supone un elevado tránsito irregular diario de mercancía de un país a otro, sobre todo lo que se refiere a chatarra y material de segunda mano de vehículos fuera de uso.
“Estamos ante un diagnóstico malo para los residuos de vehículos. Una parte importante de los materiales de éstos no llegan adecuadamente al centro de almacenamiento, entrando en una cadena ilegal de desguace y siendo el final de muchos de ellos el vecino país de Marruecos. Se trata de una exportación ilegal de un país miembro de la Unión Europea (UE) a un tercero donde se pierde el control sobre el tratamiento ecológico”, alerta el Plan de Gestión de Residuos.
Sanciones más duras
El texto plantea la normalización de esta situación en el plazo de tres años. Como principal medida para conseguirlo propone un endurecimiento de las sanciones, así como la retirada de aquellos vehículos que estén abandonados en las calles para su correcto tratamiento.
“Sería propicia una campaña informativa de al menos tres meses que dé a conocer la ilegalidad de estos comportamientos, así como imponer fuertes sanciones de hasta 3.000 euros para los desguaces no autorizados y para los propietarios de los vehículos. La campaña deberá repetirse anualmente hasta alcanzar la situación deseada”, sugieren en el texto.
Como medida adicional se recomienda instalar en el Centro de Almacenaje Temporal una superficie suficientemente amplia para el traslado de aquellos vehículos cuyo aspecto indique que están abandonados. En la misma línea, el plan apunta que sería conveniente estudiar un sistema de recuperación y gestión de las piezas de recambio. Éstas deberían ser recogidas siguiendo los mismos criterios ecológicos que los propios vehículos y ser sometidas a los controles de calidad de la UE, abriendo la posibilidad de subastarlos a licitadores legales.
Con estas medidas se espera extrapolar a la ciudad autónoma la media nacional de tratamiento de vehículos abandonados para el año 2016. El diagnóstico a día de hoy es “malo”, según apunta el informe de Medio Ambiente, pero se muestra optimista de cara a mejorarlo a medio plazo.








