El Gobierno posee un total de 8.200 dosis que desde ayer ya se administran y que confía en agotar para reducir la mortalidad asociada a esta enfermedad. Desde ayer por la mañana ya se administra en los distintos centros de salud de la ciudad la vacuna antigripal, que especialmente está dirigida a mayores de 65 años y a los profesionales de Sanidad que tienen contacto directo con la población.
Por ello, precisamente, se eligió ayer como escenario para iniciar la Campaña de Vacunación Antigripal 2012 el centro de salud de la calle General Polavieja. Esta campaña tiene como objetivo reducir la mortalidad y la morbilidad asociada a la gripe.
Uno de los primeros en ponerse la vacuna ha sido el director territorial del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa), Francisco Robles, a quien acompañaban en este acto la consejera de Bienestar Social y Sanidad, María Antonia Garbín; el director médico de Atención Primaria, José de la Vega; y la directora de Enfermería de Atención Primaria, Isabel Montoro.
Tras el acto, la titular de Bienestar Social animó a todos los melillenses, en especial a los mayores de 65 años y pacientes crónicos, a que se pongan la vacuna para evitar riesgos y complicaciones durante la época invernal. Asimismo, emplazó a aquellos profesionales que tengan contacto directo con la población a que así lo hagan ya que, “además de evitar padecer la enfermedad, se consigue menor absentismo laboral”.
Garbín confirmó que, con un coste de 33.960 euros, se han adquirido 8.200 dosis de vacunas que irán destinadas en un 50% a personas mayores de 65 años (vacuna adyuvada) y el otro 50% para personas menores de 65 años (vacuna normal).
Por su parte, Francisco Robles manifestó que el acto de iniciar la campaña en un centro de salud ha tenido como motivación hacer especial hincapié en el personal sanitario, ya que “tiene todos los componente de personal de riesgo tanto activo (difundiendo la enfermedad) como pasivo” y “porque trata en su quehacer diario a pacientes”.
Robles señaló a la responsabilidad de los profesionales para evitar ser vehículos de transmisión de una enfermedad que se da en todos los ámbitos sociales y laborales.
Por último, agradeció a todo el personal sanitario y en especial al de Enfermería, por recaer en estos profesionales el mayor peso de la campaña, “su labor de trabajo y, sobre todo, de concienciación y captación” de la población objetivo.
José de la Vega, por su parte, informó de que, además de ser una recomendación que puede realizar el médico de familia a los pacientes con riesgo, cualquier persona interesada puede hacerlo ya que el protocolo de vacunación es muy simple, basta tan sólo con pedir número en su centro de salud.
También comentó el director médico que los efectos secundarios de la vacuna son mínimos: “algún enrojecimiento de la piel o una pequeña fibrícula en todo caso”, precisó.








