El presidente del Gobierno local puso ayer la simbólica primera piedra de esta obra, cuyo coste asciende a 550.000 euros y desarrolla Ferrovial Agromán S.A. El Gobierno melillense dio ayer por comenzadas las obras de una nueva plaza en la Urbanización Miró. El presidente autonómico, Juan José Imbroda, fue el encargado de colocar la simbólica primera piedra de este proyecto. También asistieron al acto el consejero y el viceconsejero de Fomento, Miguel Marín y Juan Antonio Iglesias, respectivamente. Si se cumplen los plazos de ejecución previstos en el pliego de condiciones, la obra concluirá en abril del próximo año.
En declaraciones realizadas a los medios de comunicación, Imbroda subrayó que el proyecto tiene un coste de 550.000 euros, siendo el precio inicial de licitación de 848.744 euros y la concesionaria la empresa Ferrovial Agromán S.A. “Será una obra muy similar a la de la Plaza de las Conchas”, subrayó el presidente autonómico.
Asimismo, indicó que se actuará sobre una superficie aproximada de 3.700 metros cuadrados, los cuales estarán “dedicados íntegramente al esparcimiento de los melillenses”. La pieza maestra de la plaza será una pérgola con la que se crearán espacios de sombra. Además, habrá bancos, equipamiento deportivo y una zona de juegos infantiles. A modo de ornamento, en el centro de la plaza se instalarán tres arriates circulares.
De manera paralela, se creará un total de 37 plazas de aparcamiento. “También hay que destacar los nuevos puestos de trabajo que habrá gracias a esta obra”, aseveró el máximo dirigente del Ejecutivo melillense, quien calificó el proyecto de magnífico.
La obra al detalle
Antes de comenzar el desarrollo de esta iniciativa, los técnicos de la Ciudad Autónoma comprobaron que la barriada carecía de espacios libres dedicados al esparcimiento, por lo que se decidió acometer la creación de una nueva plaza que diera respuesta a las necesidades de los vecinos.
El proyecto se centra en la creación de una plaza peatonal, enmarcada bajo una pérgola cubierta y delimitada en sus extremos por viales. La obra conllevará la adaptación del perímetro urbanizado del edificio situado al sur de la parcela, siendo necesaria la modificación de los rasantes de las aceras.
Los nuevos acerados se resolverán con acabados diferenciados en función de uso. Los espacios peatonales estarán pavimentados con baldosas de hormigón prefabricado en diferentes texturas y dimensiones. Por otro lado, la zona de juego infantiles contará con piezas de caucho para amortiguar posibles caídas de los niños. Además, los vados peatonales contarán con un pavimento de baldosas de hormigón de distintos colores conforme a la vigente normativa de accesibilidad.
En lo que respecta a las nuevas calzadas para los aparcamientos, se proyectará sobre una superficie de hormigón con acabado superficial del tipo aplanillado. También se llevará a cabo la modificación parcial de la red de drenaje superficial existente en la calzada de la calle Laberinto mediante la ampliación de la capacidad de absorción de la misma. En paralelo al bordillo de esta misma calle, habrá una red de drenaje subterránea para facilitar la evacuación de las aguas de lluvia que por infiltración lleguen a la plataforma.
Para el mantenimiento de los árboles y plantas de los arriates se creará una sistema de riego que tendrá su origen en la red de abastecimiento perimetral.
En cuanto al alumbrado de la plaza, se instalarán proyectores sobre columnas de gran altura en los espacios abiertos y otros de menor tamaño bajo la cubierta de la pérgola, en concreto a lo largo de su trazado. Para la iluminación de la calzada se mantendrán las farolas existentes, aunque serán trasladadas a la nueva acera que se creará tras el ensanche para los aparcamientos. Para finalizar la actuación, se procederá a señalizar los nuevos vados y estacionamientos, así como a dotar de mobiliario urbano la plaza.
En definitiva, “un proyecto de ciudad” que permitirá a los vecinos de la Urbanización Miró disfrutar de un remozado espacio de ocio, juegos, deporte y paseo en el plazo aproximado de seis meses. “Se trata de una gran obra con la que damos respuesta a una necesidad de los vecinos”, aseveró el presidente Imbroda, quien insistió en la importancia de comenzar nuevos proyectos para mantener en marcha la maquinaria económica de la ciudad autónoma.







