Ceuta necesita el apoyo y la solidaridad de todos los españoles después de que incluso su delegado del Gobierno, Miguel Ángel Pérez Triano, haya admitido públicamente que se está aún muy lejos de alcanzar la normalidad en nuestra ciudad hermana. No se puede permitir que la atención sobre la situación que atraviesan los ceutíes se diluya por el paso del tiempo porque supondría condenarlos al ostracismo, abandonarlos a su suerte y mandarles el mensaje de que su sufrimiento no le importa a nadie. Eso no es ni mínimamente aceptable.
Por eso, Ceuta necesita la movilización ciudadana a lo largo y ancho de todo nuestro país. Tenemos que demostrarles que no están solos, que jamás les dejaremos caer en el desaliento ni rendirse por querer vivir en paz en su propia tierra. Y la ocasión de decirles que estamos con ellos está próxima: será el próximo 2 de septiembre en toda España, frente a los ayuntamientos, a partir de las 20.00 horas, como han pedido los ciudadanos convocantes a través de las redes sociales.
El Partido Popular de Melilla ha manifestado ya que se adhiere a esa concentración que, en el caso de nuestra ciudad, tendrá lugar junto al Monolito de la Constitución, frente a la Delegación del Gobierno. Seguramente, no será la única organización política local cuyos dirigentes acudirán a la convocatoria y que pida a los suyos que participen activamente en la citada movilización. En principio no se sabe si CpM esta vez querrá asistir; lo que es seguro es que el PSOE ni estará ni se le esperará, porque ya se sabe que para ellos lo importante es defender a Sánchez, que no a los ceutíes.
El 2 de septiembre, la jornada en que se celebra el Día de Ceuta, los melillenses deben salir a la calle y seguro que lo harán para volver a poner de manifiesto su apoyo y su solidaridad con el pueblo ceutí, cuyo pesar se comparte en Melilla como en ningún otro sitio porque, en definitiva, de alguna manera nos vemos reflejado en él. Esta vez la invasión afectó a Ceuta, pero no hay garantías de que mañana pueda ocurrir en nuestra ciudad.








