Marruecos amenaza con duplicar el porcentaje de gasto en Defensa respecto a España, según los últimos datos del Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (Sipri). El país africano destina cerca del 3,5% de su Producto Interior Bruto a partidas militares, frente al 2% que España debe mantener por exigencia de la OTAN, unos 34.000 millones de euros anuales, según ha hecho público La Razón.
La sombra de Marruecos es alargada para España. La defensa del islote de Perejil, bajo la presidencia de José María Aznar, sirvió en su momento para rebajar las pretensiones del país vecino. Sin embargo, la buena relación entre Rabat y el Gobierno de Pedro Sánchez presenta ahora nuevos escenarios.
El gasto en Defensa es uno de los principales quebraderos de cabeza para el Ejecutivo español, obligado por la OTAN a mantener las partidas presupuestarias por encima del 2% del PIB. Marruecos, sin embargo, no muestra reticencias y ya roza el 3,5%, un porcentaje que amenaza con duplicar al de España.
Ante la presión sobre Ceuta y Melilla y la falta de soluciones del Ejecutivo, entre las filas militares comienzan a surgir dudas sobre una eventual victoria frente a Rabat en un hipotético conflicto. El país todavía está lejos de la capacidad global española, pero el apoyo de Israel y Turquía, con drones, cazas y helicópteros, reduce esa distancia. Marruecos habría destinado cerca de 60.000 millones de euros en los últimos años a tecnología militar, aunque en cifras absolutas España sigue gastando más.
La principal preocupación no reside únicamente en los números, sino en el control del espacio aéreo gestionado por Casablanca, clave para la coordinación bilateral con Ceuta, Melilla y el resto de plazas de soberanía que lindan con Marruecos.
La compra de drones turcos Bayraktar TB2 y de sistemas israelíes como los Heron y los Harop permite a Rabat monitorizar el espacio marítimo y terrestre que rodea Ceuta, Melilla y las plazas de soberanía. La fuerza aérea marroquí ha reforzado además su flota con el modelo F-16 D Block 72 y radares de largo alcance, junto a helicópteros AH-64E, carros estadounidenses y artillería Himars.
Al margen de la capacidad militar, Rabat mantiene también su ofensiva diplomática sobre las dos ciudades autónomas. El ministro de Justicia marroquí, Abdellatif Ouahbi, ha aprovechado la actual crisis migratoria para presionar al Gobierno español sobre la soberanía de Ceuta y Melilla.
"Tenemos una política sobre este expediente que requiere respirar mucho. Marruecos se aferra a su territorio, y el expediente necesita paciencia", declaró Ouahbi, quien insistió este fin de semana en que ambas ciudades constituyen un "derecho histórico y geográfico" de Marruecos.
Desde el Ministerio de Exteriores español respondieron con rapidez que Ceuta y Melilla son dos ciudades españolas, "frontera de España y de la UE", que "forman parte de la integridad territorial y de la soberanía de España reconocida internacionalmente". "Rechazamos y rechazaremos tajantemente cualquier planteamiento distinto respecto a Ceuta y Melilla", recalcaron fuentes del ministerio.








